Entre sangre y amor

capitulo tres

 

Se escondió en un callejón el cual parecía el más obscuro esperando y rezando a que la policía no la buscara en el callejón, pero al parecer cada vez que ella deseaba que no se acercarán ellos lo hacían, ella empezó a retroceder cada vez más tratando de que nadie la viera y como podía porque la bala en la pierna no ayudaba mucho.

Pudo sentir una mano en su cintura apretándola y acercándola a un cuerpo masculino el cual con la otra mano la puso en su boca y la empujó junto a aquella persona a la pared tratando de que ninguno de los dos hiciera un mínimo sonido.

Una luz empezó a observarse que parecía que estaba buscando alguna pista, pero al momento en el que aquella persona la cual estaba con la linterna empezaron a alejarse, el hombre dio un paso más atrás haciendo que su pie aplastará una botella de plástico, maldijo a sus adentros así que el policía volvió a apuntar la luz en aquel lugar, estaba a escasos sentimientos de tocar el pie de aquella chica, si no hubiera Sido que llamaron a aquel policía ellos dos estuvieran fritos.

Pero al estar aquella luz a milímetros de ellos, el policía salió corriendo dejando la linterna prendida y alumbrando en el suelo en dirección contraria a ellos.

Antes de que ella se defendiera el la cargo estilo princesa y empezó a correr, ella solo pataleaba no entendía nada de lo que estaba pasando y cuando menos se dio cuenta ya estaba sentada el la banqueta con aquel chico que la había robado enfrente de ella examinando su rodilla.

- ¿¿Qué haces aquí?? ¿¿No crees que pueda hacer mi trabajo bien??

Ella pregunto muy enojada ya que sabía que si no lo hacía tendría que regresar todo el dinero que ganó y dejar que otras personas maten a su presa será un tormento para toda su vida.

El solo la observó con severidad mientras agarraba la rodilla de la chica, sin previo aviso el saco de inmediato la bala de la pierna, después poniendo un vendaje para que la herida no pase mayores.

Ella solo frunció el ceño y quito la pierna tan rápido que el no pudo atar el vendaje, ella estaba incómoda, pero lo demostró con la cara seria.

- sabes que no necesito tal cosa.

Dijo y de nuevo los dos voltearon a ver a la pierna la cual parecía que no había recibido ningún daño, el volteo a ver a la chica con asombro, pero aun así estaba preocupado así que solo se quedó mirando al piso.

- Lo siento Alejandro, pero sabes que no necesito tales cosas.

Dijo más calmada y viendo al chico de una forma que no se podía explicar se podría decir cariñosa, pero a la vez con lastima.

-solo regresa a casa, mañana Omar y yo nos encargamos.

Dijo mientras se paraba y caminaba lentamente en dirección opuesta a la suya.

Si llamas tardó unos pocos segundos en reaccionar a lo que pasaba y se levantó rápidamente con su mirada sorprendida, pero a la vez amenazante.

- Ey!!! ¡¡¡¡No sé acerquen a mi presa o se las verán conmigo!!!!

Dijo gritando, pero no tan fuerte para llamar la atención, el chico no se paró ni volteo a verla solo extendió su mano un poco más arriba de su cabeza e ido una señal de despedida.

Ella se recargo en la pared de alguna casa y puso su mano derecha en su cabeza agarrando su cabello y deslizando poco a poco sus manos hasta llegar a las puntas, cerro sus ojos y dió un gran suspiro.

 

 

 

-TONATIUH!!

Un grito se oyó después de que un motor de motocicleta se apagara, el chico de pelo platinado dejo su casco sobre su motocicleta y corrió hasta la puerta de la casa de su mejor amigo el cual tenia una cobija roja en su espalda y se cara era cubierta con sus manos, no le respondió a su amigo no mostro ningún signo de interés.

-La tenia justo enfrente de mí, no puede ser que no la mate

Dijo sin quitarse las manos de la cara, tanto tiempo de entrenamiento para estos casos y cuando tenía a la asesina enfrente no pudo hacer nada, se sentía de lo peor, no quería ni decirle a su mejor amigo aquello se sentía tan avergonzado que no quería ni verlo.

Se pudo oír el sonido de un celular así que decidió levantar la cabeza para buscar de donde provenía aquel sonido y pudo notar que era del celular de su mejor amigo.

-Tenemos que irnos es tarde si quieres te puedes quedar en mi casa

El negó ante la oferta de su amigo no quería hacer molestias a los padres de aquel platinado

-No te preocupes estaré bien, acompañare a mis padres al hospital

-Seguro?

-Claro, ya vete mañana nos vemos

Dijo sonriend0

 

 

 

De pronto todo se tornó blanco para ella, aquella chica estaba golpeando algo o mejor dicho a alguien, traía un uniforme negro y estaba sobre alguien mientras lo golpeaba, podía oír gritos de desesperación de aquella persona, gritos de auxilio de las personas esparcidas en aquel pateó que parecía de colegio, ella no podía dejar de golpear a la persona con desesperación hasta que los gritos que venían de esta se esfumaron por completo ella paró al fin.




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