Emy: ¿Qué quieres decir con "lo desconocido"?
Chico Misterioso: (Con una expresión enigmática) Hay más en este mundo de lo que puedes ver, Emy. Cosas que ni siquiera imaginas. Y si realmente quieres escapar de esta vida que te ahoga... entonces tienes que confiar en mí. Pero una vez que des ese paso, no hay vuelta atrás.
Emy: (Mordiéndose el labio, nerviosa) ¿Por qué yo? ¿Por qué estás aquí, hablándome a mí de esto?
Chico Misterioso: (Sus ojos brillan) Porque tú lo pediste. No con palabras, pero lo pediste. Y porque... hay algo en ti que no ves todavía, pero yo lo veo. Tienes más fuerza de la que crees. ¿Estás lista para descubrirlo?
(Emy respira hondo, sintiendo que está al borde de algo grande, algo aterrador. Mira al chico misterioso, intentando leer sus intenciones, pero todo en él es un enigma.)
Emy: (Después de una larga pausa) No sé si estoy lista... pero estoy cansada de sentirme así. ¿Qué tengo que hacer?
Chico Misterioso: (Sonriendo de nuevo, esta vez más cálido) Solo sigue caminando, Emy. Yo te guiaré.
(Emy lo mira una vez más, y sin decir nada más, comienza a caminar a su lado, hacia lo desconocido, sin saber qué cambios traerá este encuentro.)
(Emy y el chico misterioso caminan en silencio por un sendero poco transitado del campus. El ambiente alrededor parece cambiar; los sonidos usuales de la universidad se desvanecen, y una brisa fresca agita las hojas de los árboles cercanos. Emy no puede evitar sentir que algo extraño está ocurriendo.)
Emy: (Mirando a su alrededor) ¿A dónde me llevas?
Chico Misterioso: A un lugar donde las cosas no son lo que parecen. Un lugar donde las decisiones que tomes pueden cambiar todo.
Emy: (Nerviosa) No entiendo... ¿Qué es lo que quieres de mí?
Chico Misterioso: (Deteniéndose y mirándola directamente a los ojos) No quiero nada de ti, Emy. Es lo que tú quieres lo que importa. Estoy aquí para ayudarte a encontrar respuestas. O, si decides, algo más que respuestas.
(Emy lo observa fijamente, sintiendo una mezcla de miedo y esperanza. Este chico, que parecía aparecer de la nada, le hablaba con una confianza que descolocaba a cualquiera, pero había algo en sus ojos que la hacía querer confiar en él, aunque no lo comprendiera del todo.)
Emy: ¿Y si lo que quiero es imposible?
Chico Misterioso: (Sonriendo) Esa es la mejor parte. Nada es imposible si realmente lo deseas.
(La curiosidad de Emy empieza a ganarle. Sus pensamientos la llevan de vuelta a todos esos momentos en los que se sintió invisible, ignorada, como si no importara. Sus compañeros en clase que no la invitaban a formar parte de los grupos, las miradas ausentes del profesor, el silencio abrumador cuando volvía a casa después de un largo día.)
Emy: (Con un suspiro) Entonces... si quisiera desaparecer, como lo dije antes... ¿podrías hacer que eso suceda?
Chico Misterioso: (Con una mirada más seria) Sí. Pero desaparecer no siempre es la mejor solución. Lo que realmente quieres es que te vean, ¿no? Que la gente te valore por quien eres. No se trata de huir... se trata de que te encuentres a ti misma.
Emy: (Con voz temblorosa) No sé quién soy... no siento que encaje en ningún lado.
Chico Misterioso: Tal vez no encajes en el mundo de ellos, pero eso no significa que no haya un lugar para ti. Hay mundos más grandes allá afuera, Emy. Lugares donde podrías encajar perfectamente. Todo depende de lo que estés dispuesta a descubrir.
(Emy siente un escalofrío recorrer su espalda. Las palabras del chico resonaban profundamente, como si hablara de algo más allá de lo terrenal, algo que no era solo una metáfora.)
Emy: ¿Mundos más grandes? ¿A qué te refieres?
Chico Misterioso: (Con un brillo misterioso en sus ojos) Mundos que existen más allá de lo que tus ojos pueden ver ahora. Si decides seguirme, podrías descubrir lo que hay más allá de este lugar, más allá de esta vida que te hace sentir atrapada.
(El corazón de Emy late más rápido. Las palabras del chico la envuelven en una promesa de algo diferente, algo que no había imaginado antes. Durante un largo momento, las dudas la invaden.)
Emy: (Con voz temblorosa) ¿Y qué pasa si decido no seguirte? ¿Qué ocurre si digo que no?
Chico Misterioso: (Con una leve sonrisa triste) Nada cambiará. Volverás a tu vida. Las clases, las miradas vacías, la sensación de no pertenecer. Pero si me sigues... podría mostrarte cosas que ni siquiera has soñado. No digo que será fácil, pero sí que será diferente. Y tal vez, solo tal vez, encuentres ese lugar donde sientas que por fin encajas.
(Emy siente un peso en su pecho. La decisión parece mucho más grande de lo que había esperado. Tiene miedo, pero también siente una extraña atracción por lo que este chico le ofrece: una oportunidad de cambiar, de escapar de su dolor y, quizás, de encontrar algo que la haga sentir viva.)
Emy: (Mirándolo directamente a los ojos) ¿Y cómo sé que puedo confiar en ti?
Chico Misterioso: No lo sabes. Esa es la primera lección. A veces, las decisiones más importantes no vienen con garantías. Solo con la esperanza de que estás haciendo lo correcto.
(Emy lo mira un largo rato, debatiéndose internamente. Finalmente, da un paso adelante, más cerca de él.)
Emy: Está bien... te seguiré. Pero si esto es una broma, te juro que...
Chico Misterioso: (Sonriendo con diversión) No es una broma, Emy. Prepárate, porque todo está a punto de cambiar.
(El chico extiende su mano hacia Emy. Duda por un segundo más, pero luego la toma. En cuanto lo hace, el ambiente a su alrededor comienza a distorsionarse, los colores del mundo real se desvanecen y una sensación de vértigo la invade. Es como si el suelo desapareciera bajo sus pies, y todo lo que conocía dejara de existir. Lo último que siente es la mano cálida del chico, aferrándose a la suya con firmeza mientras caen juntos hacia lo desconocido.)