Él se está llevando mis emociones, y ya no sé cómo vencerlo. Siento que, poco a poco, me va quitando todo lo que soy, como si cada día dejara un vacío más grande dentro de mí.
A veces parece ayudarme, pero nunca en lo que realmente necesito. Me pregunto si estará molesto conmigo, si será porque me olvidé de él o porque dejé de prestarle atención.
¿Por qué me atormenta de esta manera? Si siempre intenté hacer las cosas bien, ¿por qué siento que ahora busca vengarse de mí? No entiendo qué hice para merecer cargar con este peso que no me deja respirar.
Estoy haciendo cosas que no quiero hacer, y siento que todo es por su culpa. Lo más extraño es que él no existe y, aun así, ya pertenece a mi ser. Se quedó viviendo dentro de mi mente, ocupando un lugar que nunca le di, hablándome cuando solo quiero silencio.
Cada vez que intento alejarme, vuelve con más fuerza. Me llena de culpa, de miedo y de pensamientos que no quiero tener. Siento que me convierte en alguien que no reconozco, alguien que termina lastimando a las personas que más quiere, aunque jamás haya sido esa mi intención.
No sé cómo acabar con este tormento. Estoy cansada de sentir que todo lo que toco termina rompiéndose por mi culpa. Ya no quiero herir a nadie más, pero tampoco sé cómo dejar de hacerlo cuando siento que ya no tengo el control de mí misma.
Al final termino creyendo que soy pura basura, alguien que no merece comprensión ni cariño. Pero, en el fondo, todavía existe una parte de mí que desea volver a ser quien era antes de que todo esto comenzara. Una parte que solo quiere dejar de luchar contra algo que parece no tener rostro