Tu luz es tan hermosa
que hasta las flores inclinan sus pétalos al verte,
y tu brillo convierte los días comunes
en jardines llenos de sueños y esperanza.
Eres un universo de fantasía,
un amanecer que nunca termina,
el sol que ilumina mis pensamientos
y la razón de mis más dulces sonrisas.
Quisiera perderme para siempre en tus ojos,
navegar en la profundidad de tu mirada
y bailar contigo entre susurros y baladas,
mientras la luna bendice nuestro encuentro.
Porque desde aquel instante en que te vi,
mi corazón entendió su destino:
amarte en silencio o en palabras,
pero amarte con cada latido
de mi sentir.