Me perdí en tu belleza,
como un viajero que encuentra un paraíso inesperado.
Y después me perdí en tu mirada,
sin querer buscar jamás el camino de regreso.
En tus ojos descubrí un universo,
lleno de sueños, luces y esperanza.
Cada instante junto a ti
se convirtió en un recuerdo eterno para mi alma.
Tu sonrisa iluminó mis pensamientos,
como el amanecer que vence a la noche.
Y tu presencia llenó de vida
los rincones donde antes habitaba el silencio.
Me perdí en tu belleza,
y encontré la felicidad.
Me perdí en tu mirada,
y encontré el lugar
donde pertenece mi corazón.