Hubo un tiempo en que dos reinos compartieron algo más fuerte que la sangre ,la confianza, Sus pactos parecían inquebrantables y la paz era tan natural que nadie imagino su final. Pero las mentiras no necesitan espadas para destruirlo todo.
Palabras falsas, traiciones inventadas y verdades distorsionadas se extendieron como veneno. La desconfianza se convirtió en odio, y el odio, en guerra. Lo que una vez fue hermandad terminó reducido a ruinas y recuerdos manchados de sangre.
Los años pasaron, pero la guerra no trajo vencedores. Solo dejó coronas más pesadas y reinos al borde del colapso. Temiendo perderlo todo, un monarca tomó una decisión desesperada
sellar la paz con un matrimonio. La princesa fue ofrecida como promesa de unión, un símbolo de desesperanza forzada entre enemigos. Su destino fue decidido sin su consentimiento solo por la paz de dos reinos destruidos.
Sin embargo, el destino es diferente para los dos prometidos .Bajo las coronas, los herederos guardaban secretos, dudas y silencios que nadie se atrevía a nombrar. Miradas que evitaban encontrarse, lealtades hacia sus padres y corazones que latían en la dirección equivocada.
Porque cuando una guerra nace de mentiras, la paz exige un precio...
..y algunos secretos pueden destruir reinos enteros.
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