Entre susurros

Capítulo 4: Ramificación Colateral

La festividad de Halloween se acercaba y toda la universidad estaba emocionada pensando en qué disfraces lucirían para el gran festejo que organizó la escuela.

La verdad, yo no me encontraba muy emocionada por eso. En mi familia no acostumbramos a celebrarlo, así que en mis planes no estaba asistir a ninguna fiesta; prefería mil veces quedarme en casa y ahorrarme el caos.

Sin embargo, Nicole estaba sumamente emocionada con la idea de armar un disfraz en conjunto para las tres, incluyendo a nuestra otra amiga, Nikki. Llevaba días insistiendo, planeando y mandando ideas al grupo, intentando contagiarnos, a Nikki y a mi de una energía que simplemente no teníamos.

Por si fuera poco mi desinterés, el Doctor Evans se encargó de ponerle el último clavo al ataúd de la diversión general. Como si supiera perfectamente los planes de todo el mundo y disfrutará secretamente de arruinarlos, programó su revisión de examen para el mismísimo jueves, el mero día de la fiesta de Halloween.

El ambiente en el salón cambió por completo esa semana. El pasillo de la facultad se dividió entre los alumnos que se lamentaban por tener que desvelarse estudiando anatomía en lugar de alistar sus disfraces, y mis amigas, que estaban al borde del colapso intentando balancear la presión de Evans con la organización del resto del día.

—Es un sádico, de verdad —se quejó Nicole el miércoles, azotando su libreta de apuntes en la banca—. Sabe perfectamente que la fiesta es el jueves. Lo hace a propósito para vernos sufrir.

—Bueno, al menos es revisión y no el examen desde cero —intentó consolarla Nikki, aunque su cara de preocupación decía otra cosa—, Nicole la interrumpió — Lenore, por favor dinos que sí vas a ir con nosotras después de la clase. No nos puedes dejar solas en el disfraz.

Yo solo suspiré, acomodándome los lentes. Miré de reojo hacia el frente del salón, donde el escritorio del doctor permanecía vacío a esa hora. La sola idea de la revisión del jueves ya me ponía nerviosa, no solo por la calificación, sino por tener que volver a enfrentar esa mirada suya que me desarmaba y me hacía dudar de mi propia cordura.

El jueves llegó más rápido de lo que esperaba. El día del examen, de la fiesta y del encuentro que, sin saberlo, cambiaría por completo el rumbo de mi vida.

Llegué al salón vestida del burro de Shrek. Sí, tal cual. Nicole iba a ser la dragona y Nikki, para variar, se había logrado salir con la suya y no se disfrazó de absolutamente nada; sin embargo, ayudó muchísimo a Nicole a maquillarse y a verse hermosa. A mí, por otra parte, mi mamá ya me había maquillado en mi casa antes de salir.

Cuando se hizo la hora, fuimos directo al salón. Éramos prácticamente las primeras, aunque ya había otras cinco personas además de nosotras esparcidas por las bancas.

En eso, la puerta se abrió y entró el doctor. Caminó con su habitual parsimonia, dejó sus cosas sobre el escritorio y, en lugar de quedarse ahí, dio media vuelta y se dirigió directamente hacia mi banca. En ese microsegundo, mi corazón latió muchísimo más de lo que debería, golpeando con fuerza contra mis costillas.

Cuando llegó frente a mí, se detuvo, me miró de arriba abajo con curiosidad y preguntó:
—¿De qué viene disfrazada?

Me quedé congelada mirándolo a él y luego a Nicole, sintiendo cómo el calor me subía directo a las mejillas. Evans esperaba mi respuesta con una chispa de sutil diversión en los ojos, totalmente ajeno al colapso mental que me estaba provocando.

—E-ella viene de la dragona de Shrek... —tartamudeé un poco, señalando a mi amiga, y luego bajé la cabeza—, y yo... del burro —susurré esto último, queriendo que la tierra me tragara ahí mismo.

Mi amiga salió a apoyarme de inmediato. No sé si notó lo sumamente nerviosa que estaba o si captó al vuelo mi mirada desesperada de ayuda, pero el chiste es que intervino y siguió haciéndole plática al doctor para quitarme el reflector de encima.

—No la he visto —dijo finalmente Evans, refiriéndose a la película de Shrek, dejándonos a todas con cara de "no puede ser posible".

Después de eso, el doctor avanzó por las filas y le preguntó a cada uno de mis compañeros de qué eran sus disfraces, aligerando un poco el ambiente tan rígido que solía tener su clase.

La revisión del examen, por otro lado, no duró mucho; para nuestra buena suerte, a las 10:30 ya estábamos completamente libres y pudimos salir del salón a disfrutar de la fiesta de la universidad.

Al salir, el panorama era completamente otro. Había puestos donde vendían comida, mesas con sillas distribuidas por el lugar y hasta una cabina de fotos que se veía padrísima. Con mis amigas fuimos a buscar un lugar y tomamos asiento en una banca cerca del escenario principal.

Nikki, que no venía muy en la vibra de la fiesta, ya estaba a punto de querer irse a su casa, hasta que el destino nos frenó en seco: dos chicos llegaron directamente a nuestra mesa.

A uno de ellos ya lo conocía perfectamente. Era Oberon, el amigo de la infancia de Nikki. Cabe aclarar que me caía demasiado mal; me chocaba porque el tipo siempre se venía a juntar con nosotras justo cuando Nicole estaba presente, solo porque sabía perfectamente que Nicole gustaba de él y le encantaba alimentar su ego con eso.

El chico que venía acompañándolo, por el contrario, se veía muchísimo más calmado y tranquilo, como si el desmadre de la fiesta no le afectara en lo absoluto.

Era casi igual de alto que Oberon, pero su presencia se sentía totalmente diferente. Lucía una chamarra de cuero negro que resaltaba bastante bien su figura, dándole un aire misterioso y un poco rebelde que llamó mi atención de inmediato.

También llevaba lentes, y su cabello... bueno, su cabello era todo un caso. Lo tenía un poco largo, con una línea divisoria casi imperceptible y sin ningún peinado específico; era de esos cortes desenfadados, sutilmente despeinados pero con un volumen natural perfecto, como si se hubiera levantado de la cama viéndose así de bien sin proponérselo.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.