AUREN:
El coche no arrancó inmediatamente.
Ese fue el primer detalle que Auren registró como incorrecto.
El segundo fue la sonrisa del hombre.
Demasiado tranquila. Demasiado segura.
Como si ya hubiera ganado.
—Subid —repitió.
Jasen no se movió.
Auren tampoco.
Silencio.
—No —dijo Auren finalmente.
El hombre suspiró.
—Qué predecible.
Y entonces algo cambió.
JASEN:La puerta trasera del coche se abrió.
Y todo ocurrió demasiado rápido.
Un movimiento. Un tirón.
Gente saliendo de la nada.
Jasen sintió que lo agarraban del brazo.
Auren reaccionó al instante.
Demasiado tarde.
Demasiados contra ellos.
—¡Corre! —gritó Auren.
—¡Ya lo sé! —respondió Jasen.
AUREN:Corrieron.
No juntos. No separados.
Algo intermedio.
Caos.
Luces rojas de coches.
Pasos detrás.
Auren giró una esquina.
Jasen desapareció de su vista.
Silencio.
Por primera vez en mucho tiempo…
Auren sintió algo incómodo.
No era miedo.
Era peor.
JASEN:Jasen chocó contra una pared.
Respiración rápida.
Demasiado ruido. Demasiado oscuro.
—Auren… —murmuró.
Sin respuesta.
Se movió. Rápido.
Sin plan. Solo instinto.
AUREN:Auren se detuvo.
Escuchó.
Nada.
—Genial —murmuró.
Y entonces lo vio.
Sombras moviéndose.
Al otro lado.
JASEN:Corrió otra vez.
Y casi tropieza con alguien.
Una mano lo agarró.
—Tranquilo.
Jasen levantó la cabeza.
AUREN:Era Auren.
Por un segundo no dijeron nada.
—No vuelvas a desaparecer así —dijo Auren.
—No era mi plan.
—Nunca tienes planes.
—Eso es ofensivo.
—Es verdad.
Silencio.
Y por primera vez… Respiraron al mismo ritmo.
AUREN:—Nos están cerrando el perímetro —dijo Auren.
—Perfecto.
—No es perfecto.
—Era sarcasmo.
—Mal sarcasmo.
—Gracias.
JASEN:Escucharon pasos.
Más cerca.
—Tenemos que salir —dijo Jasen.
—Lo sé.
—¿Plan?
Auren lo miró.
—Sí.
—¿Cuál?
—Corre.
—Eso no es un plan.
—Funciona.
AUREN:Salieron por una puerta lateral.
Demasiado pequeña. Demasiado sucia.
Auren empujó.
Abierta.
Calle trasera. Oscura.
Y ahí estaba.
El coche negro otra vez.
JASEN:—No puede ser…
La puerta trasera se abrió.
El hombre.
Otra vez.
—Os dije que subierais.
AUREN:Esta vez no había negociación.
Un disparo al aire.
Silencio inmediato.
JASEN:—Vale, vale, vale…
Auren lo agarró del brazo.
—Corre ahora.
Y lo hicieron.
DÍAS DESPUÉSEl instituto Saint Gabriel volvió a la normalidad.
Demasiado rápido. Demasiado sospechoso.
AUREN:Valeria estaba allí.
Otra vez.
Pero esta vez era diferente.
Ya no era solo “la chica que habla con Jasen”.
Era otra cosa.
JASEN:—¿Por qué está aquí tanto? —susurró Jasen.
Auren no respondió.
Valeria saludó.
Auren devolvió el gesto.
Jasen no.
AUREN:—Es del lado de los Ferran —dijo Auren finalmente.
Jasen levantó la cabeza.
—¿Los “tíos”?
—Sí.
Silencio.
JASEN:—Eso es… peor.
—Sí.
Porque ahora no era solo celos. Era política.
AUREN:Valeria se acercó.
—¿Estáis bien?
Silencio.
—Sí —respondió Auren.
Jasen no dijo nada.
Porque no confiaba.