La tarde era cálida. Demasiado tranquila. Jasen estaba subido a una pequeña estructura del jardín. Demasiado alto para su edad. —Baja de ahí —dijo Auren. —Puedo solo. —No puedes. —Sí puedo. Silencio. Jasen intentó girarse. Resbaló. Y cayó. Pero Auren lo atrapó antes de que llegara al suelo. Ambos quedaron muy cerca. —No hacía falta. —Sí hacía. —Podría haber sido más elegante. —No estabas en posición de ser elegante. Silencio. Jasen lo miró. —Siempre me atrapas. Auren lo soltó lentamente. —Siempre te caes.
La biblioteca en Booknet es una lista útil de libros, donde puede:
guardar sus libros favoritos
ver fácilmente las actualizaciones de todos los libros de la biblioteca
estar al tanto de las nuevas reseñas en los libros
Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.