Después de que Arthur evaluó su situación actual, además de su ubicación, él solo podía hacer una cosa por el momento y esa era sobrevivir, ya que actualmente el mundo en el que se encontraba no era un lugar seguro, como él había sido transportado sin nada, lo primero que debía hacer era buscar suministros ya que con el estómago vacío no iba a llegar al próximo día, por lo que le preguntó a Kevin:
–Kevin, ¿sabes de algún lugar en donde podamos conseguir suministros?
–Déjame pensar… creo que sí, cerca de aquí a dos kilómetros se encuentra un mercado de variedades, el cual puede servirnos, además yo pase por allí hace poco y por lo que recuerdo aún no había sido vaciado del todo.
–OK, pues entonces ese será nuestro primer objetivo.
Aunque la distancia a la que se encontraba el mercado no mucha, aun así, eso no quitaba la posibilidad de que en el camino se encontraran con algunos zombis, por lo que antes de salir los dos se armaron, Arthur siguió con su pala y Kevin consiguió una escoba a la que le partió un extremo haciendo parecer como una lanza.
Ya preparados, el dúo de chicos salió de aquel lugar, al abrir la puerta Arthur nota que solo faltaban escasas horas para que se escondiera el sol, por lo que tenían que apresurarse si no querían que los cogiera la noche. Luego de haber caminado unos pocos metros, se encuentran con un pequeño grupo de tres zombis, ellos se esconden rápidamente detrás de un muro para impedir que los zombis noten su presencia, y al ellos no querer una confrontación directa en ese momento, ya que estaban contra reloj, deciden rodearlos, pero antes, a Arthur le pica la curiosidad y decide intentar una cosa.
Al ser esos seres desconocidos para él, decide realizar un pequeño experimento para probar sus características, primero desde una distancia segura el lanza una piedra cerca del lugar en donde se encuentran los zombis, estos al escuchar el golpe inmediatamente giran en la dirección de dónde provenía el ruido, al ver esto él pudo notar que los zombis tienen buena audición, pero luego de unos minutos pudo comprobar que ellos no tenían tan buena movilidad, ya que se movían muy lento, era como si no tuvieran fuerza en las piernas.
Él quería seguir investigando ya que necesitaba conocer las demás capacidades de estas criaturas y comprobar si tenían otras debilidades, pero Kevin le comenta que ya era hora de irse, que debían de apurarse ya que iba a anochecer, por lo que deciden continuar su camino. Al llegar a su destino se encuentran con una situación complicada, justo al frente de la puerta del mercado había dos zombis que permanecían inmóviles, los dos al ver esto llegan a la clara conclusión de que esta vez no podían evadir la pelea, pero aun así ninguno de los dos quería arriesgarse y ser mordido, por lo que en ese momento Arthur le dice a Kevin.
–Esta vez no tendremos más remedio que actuar, por lo que pude comprobar, estas criaturas tienen un muy buen oído, pero son muy lentos a la hora de moverse y esa va a ser nuestra ventaja ¿entendiste? –le pregunta Arthur a Kevin.
–Entendido.
–Bien, entonces lo que haremos será lo siguiente, vamos a acercarnos lo más que podamos sin ser detectados y cuando estemos lo suficientemente cerca yo lanzaré una piedra a modo de distracción y en el instante en que ellos se giren, tú y yo, atacaremos y los incapacitaremos de un golpe, ¿está claro?
–Clarísimo.
Después de haber trazado una estrategia, ellos la ejecutan de inmediato, los dos se acercan muy sigilosamente sin ser detectados y ya estando cerca, justo como lo planearon Arthur lanza la piedra que logra distraer exitosamente a los zombis, inmediatamente Arthur se abalanza sobre uno matándolo de un palazo en la nuca y Kevin le clava la punta de la escoba al otro en la cabeza, matándolo en el acto.
Haber matado a los dos zombis ya les daba ventaja y un problema menos del que preocuparse, pero aun así no podían estar tranquilos ya que en el momento en el que entraran en esa tienda no sabían que peligros se podían encontrar en su interior, así que los dos llegaron a la conclusión de que antes de comenzar a buscar alimentos, primero debían cerciorarse de que no había ningún zombi dentro del lugar.
Ellos abrieron la puerta del local si hacer mucho ruido y fueron buscando sección por sección, mirando cuidadosamente para detectar si había algún peligro, al cabo de unos minutos, luego de llegar a la conclusión de que ciertamente los únicos que se encontraban en aquel mercado eran ellos, fue que de verdad los dos pudieron tomar un respiro.
–Kevin ya que no hay moros en la costa, tú ve a la sección de comida enlatada a ver si aún queda algo, mientras que yo iré a ver si queda algún suministro líquido que podamos consumir.
Los dos se separaron, mientras que uno fue hasta el otro extremo de la tienda que era la localización de la sección de comida enlatada, el otro tuvo que ir hacia las máquinas expendedoras y luego de rebuscar, por suerte pudo encontrar algunas botellas de agua y varias latas de refresco, minutos después regresa Kevin hacia donde esta Arthur, trayendo entre sus manos varias latas de alimentos como judías, garbanzos, frijoles, entre otros, por suerte los alimentos aún no habían pasado su fecha de caducidad, por lo que consumirlos no les iba a presentar ningún problema de salud.
Ellos al haber encontrado estos suministros estaban felices, ya que ya estaba cayendo la noche, además de que los dos se encontraban hambrientos, pero antes de comer decidieron bloquear las puertas y ventanas, ya que cualquier zombi podía colarse, y atacarlos en el momento en que estuvieran distraídos. Después de haber asegurado de que todas las entradas y salidas estaban cubiertas, fue que se sentaron y empezaron a llenar sus estómagos vacíos, luego de unos minutos Arthur le pregunta a Kevin:
–Kevin ¿no sabes nada de tu familia, como se encuentran o en dónde están?
–Hace unos días, de mi papá me llegó a mi móvil un mensaje diciéndome que no me preocupara que él y mi mama se habían ido de la casa, que unos militares pasaron por la zona y los llevaron a ellos junto a los vecinos a un refugio seguro –le respondió Kevin – y tú ¿tienes alguna familia?