Miércoles por la mañana, siento que los días avanzan demasiado rápido y la semana está por acabar, pero no quiero, no quiero porque sé que mientras más pasan los días menos falta para la partida de Julienne. La apoyo en su sueño, pero no quiero que se vaya… Me gustaría que se quedara conmigo. ¿Sería egoísta si se lo pidiera? ¿Por qué una persona importante tiene que irse? ¿Acaso el destino está jugando una mala broma para mí o mi suerte sigue decayendo más y más?.
Mientras debatía conmigo misma, me alistaba para la universidad. No tenía muchas ganas de vestirme bien, así que opté por algo cómodo: un pans, tenis y blusa larga. Después de terminar con mi rutina mañanera me puse los audífonos como de costumbre y caminé rumbo a la escuela.
Caminé por 30 minutos hasta llegar a mi universidad. Ahí estaba Julienne esperándome en la entrada y agitó su mano a la distancia para saludarme. Le devolví el saludo mientras me caminaba hacia su dirección y la abracé.
—¿Tú abrazándome? —dijo extrañada.
—Cállate, sabes que suelo abrazarte a veces. —dije mientras dejaba de abrazarla.
—Lo sé, solo que es raro que me recibas así, con un abrazo, pero no me molesta.
—sonrió. —Bueno, entremos, si no nos pondrán falta.
Entramos a clases. Como era de esperarse, tenía examen hoy. La verdad, con todo lo que ha pasado, no tengo cabeza para estudiar. Lo hago, pero no importa cuánto tiempo pasé estudiando, es como si mi cerebro se resetea a la hora de hacer el examen. Igual tampoco es que le ponga tanto empeño; a veces empiezo a estudiar y se me ocurre alguna melodía para practicar con mi guitarra, pero en fin, gracias a eso quizá repruebe este examen. La verdad no me sorprende en absoluto. Leí la primera pregunta y no supe la respuesta, opté por responder las que vagamente sabía algo, para dejar al último las más complicadas.
Ya casi terminaba el tiempo, así que lo entregué así nada más y el profesor dijo que podía retirarme para no molestar a mis compañeros que aún no acaban. Me retiré del salón y vi a Julienne pensativa, pero también nerviosa.
— ¿Cómo crees que te fue?.—dije cuando me acerqué a ella y le sonreí.
—no lo sé espero que bien…—dijo nerviosa mientras mordía su uña del dedo pulgar con nerviosismo.— ¿Tú cómo crees que te fue a ti?
— Solo espero aprobar.— dije neutral.
A veces quisiera que me importara más mis calificaciones pero ya de tanto fallar, intentar muchas veces, colapsar de estrés, no entender ciertos temas aunque me los expliquen muchas veces y llorar de enojo conmigo misma por no entender me ha llevado a eso, que ya no me importe en absoluto y aceptar mi destino de fracaso.
—sé que lo harás…eres muy inteligente Mackenzie.— sonrió Julienne.
Mientras hablábamos los demás acababan y los iban sacando del aula, hasta que el profesor nos llamó para volver a entrar.
Las clases siguieron su curso normal, hasta que miré el reloj de la pared y por fin llegó el preciado recreo, Julienne y yo fuimos a buscar a los demás, ya que Aiden, Dorian, Mia y Jasper son de otros salones pues ellos están estudiando otra carrera. La verdad odio cuando es semana de examen y todos salen a comprobar sus respuestas o a decir cuán difícil estuvo el examen, no me gusta, me irrita, ya sé que me fue mal pero cuando empiezan a decir sus respuestas y así me siento…algo…tonta. Pues me doy cuenta que mi capacidad mental está en descenso o no sé…capaz estoy defectuosa. Pero de eso hablan todos en el almuerzo, era una mierda, yo solo respondía vagamente, la verdad solo quería irme de ahí.
Volvimos a clases y yo solo estaba esperando salir de la universidad y irme a casa o cualquier lugar fuera de esta escuela. Las clases seguían y los exámenes también, para mí las horas eran eternas, sentía que avanzaban demasiado lento, hasta que por fin llegó la hora de la salida. Al salir el profesor de la última hora dijo que me quedara al final de la clase. Todos salieron menos yo, pues tenía algo que decirme el maestro.
— Mackenzie, no pude evitar ver tus respuestas en el examen, lamento decirte que estás reprobada, ¿Estudiaste?
— Sí… sí estudié… —dije con voz baja.
Cuando escuché eso sentí como un peso en el pecho, ¿Qué le diría a mi mamá si repruebo?…
— Mackenzie… si sigues así no podrás graduarte… la verdad no sé qué te pasó, al principio eras de las más aplicadas… —pausó un momento para pensar y bajó la voz.
— Mackenzie, por esta ocasión voy a ayudarla… sé que está pasando por un proceso algo difícil.
Sabía a qué se refería pues el rumor de que estuve internada junto con la causa del por qué terminé ahí se regó por todo el pueblo como si fuera una enfermedad o algo así.
— Está bien, muchas gracias, profesor.
— Pero solo por esta ocasión, señorita Blake, espero la próxima tenga un mejor resultado, solo no le diga a sus compañeros, por favor.
Solo asentí y le agradecí, estaba algo apurada para salir pues quería salir con Julienne quien seguramente me estaba esperando afuera, necesitaba salir con ella antes de que se fuera.
Busqué a Julienne por los pasillos pero una vibración de mi celular capturó mi atención y vi mi celular: “Mackenzie, tuve que irme, mi mamá me llamó para que la ayudara a empacar, así que no pude esperarte, lo siento.” Solté un suspiro, estaba un poco cabizbaja pues planeaba que saliéramos juntas… con los exámenes y su mudanza está más ocupada que de costumbre… a este paso la semana terminaría, ¿Por qué hará los exámenes si ya se va?
Me senté en una banca que estaba en el pasillo, la universidad estaba casi vacía pues tardé con el profesor. Suspiré otra vez, estaba por ponerme los audífonos cuando una voz conocida me habló.
— ¿Mackenzie?, ¿Qué haces aquí?, pensé que estabas ya en tu casa.
Me giré para ver quién era… era Dorian.
— Ummm no, es que tuve que… hacer unas cosas.
— ¿Y Julienne?
— Ya se fue a empacar…
— ¿Todo bien, Mack?