Eres Mi Sol -J-Hope

Aquí y ahora

La brisa fresca de la noche movía las palmeras mientras las suaves olas llegaban a la orilla, Hoseok y Rory se encontraban en la hamaca desde hace un largo rato, en silencio, la hamaca se mecía alcompas de la calma que los rodeaba.

Me acomodé apenas, dejando que mi cabeza descansara en su hombro. Podía sentir su respiración, todavía un poco irregular, como la mía.

—No debimos hacer eso… —murmuré al fin, aunque mi voz no tenía la fuerza suficiente para sonar como una verdadera negación.

—¿Te arrepientes? —preguntó, con cuidado.

—No —admití cerrando los ojos ocultando mi rostro en el hueco de su cuello—. Es solo que aun es complicado.

—Entonces no fue un error —dijo en voz baja ajustandome contra su cuerpo.

—No todo lo que se siente bien… es correcto —respondí, con suavidad—. A veces solo significa que todavía hay cosas sin cerrar.

Sus dedos rozaron mi brazo, con una cautela que no tenía antes, pero igual hacía que me estremeciera.

—Solo vamos despacio.

—¿Y si no funciona? —pregunté, sin rodeos.

—Entonces al menos no nos quedamos con el “qué hubiera pasado si…”

En eso tenía algo de razón, todas las probabilidades salian a relucir con cada elección. La hamaca siguió balanceándose suavemente, como si el tiempo hubiera decidido moverse más lento solo para nosotros.

—Supongo que ya no quiero vivir con esa duda —murmuré al cabo de un momento, abriendo los ojos para mirar el cielo oscuro, salpicado de estrellas—. Ya tuve suficientes “hubiera”.

Hoseok se quedó en silencio y se inclino ligeramente pararozar su cabeza con la mía, en un gesto pequeño y tierno.

—Pero tampoco quiero perderme otra vez —añadí, más firme—. No voy a volver a ser la que se queda en silencio para no incomodar. Ni la que entiende todo… aunque le rompan el corazón.

—No quiero que seas esa persona nunca más —dijo él, sin dudar—. Ni siquiera por mí.

—Entonces esto es diferente —murmuré volteando a verlo a los ojos.

—Tiene que serlo —respondió.

—No vamos a volver a lo que éramos —dije con suavidad—. Eso ya no existe.

Me incorporé un poco en la hamaca, lo suficiente para mirarlo de frente, y él asintió alescuchar mis palabras.

—Pero tampoco quiero cerrar esto como si no hubiera significado nada —continué—. Porque lo hizo. Mucho.

—Entonces… —empezó él, con cuidado— ¿qué somos ahora?

—Somos tu y yo, en el presente, aqui y ahora, juntos…

Había algo distinto en su forma de mirarme. Ya no era esa intensidad que arrastra, que exige, que quema sin medir consecuencias.

Su mano encontró la mía entre la tela de la hamaca, entrelazando los dedos con una calma que no conocía en él.

—Juntos… —repitió en voz baja— aqui y ahora…

—No sé cómo se hace esto —confesé, bajando un poco la mirada—. No así… sin correr, sin escondernos, sin pretender que todo está bien.

Él esbozó una pequeña sonrisa.

—Creo que nadie sabe —respondió—. Solo… se queda. Y aprende.

Lo miré de nuevo.

—Entonces quédate —murmuré.

—Me voy a quedar —dijo, esta vez sin titubeos.

El silencio volvió, pero ya no tenía peso.

Apoyé mi frente contra la suya, cerrando los ojos por un instante.

—Pero si en algún momento sientes que esto se vuelve demasiado… —añadí, casi en un susurro—. No desaparezcas. Dímelo, confía en mí…

—No me voy a ir sin hablarlo —respondió—. No otra vez.

—¿Sabes? —murmuré—. Antes pensaba que amar era encontrar a alguien y no soltarlo nunca. Ahora creo que es… elegir quedarse. Incluso cuando sería más fácil irse.

—Entonces voy a elegir quedarme —dijo—. Todos los días que me dejes hacerlo.

—Te amo Hoseok…

Él llevó su mano libre a mi mejilla con delicadeza, como si yo fuera algo sumamente fragil y temiera romperme.

—Yo también te amo.



#7638 en Fanfic
#45354 en Novela romántica

En el texto hay: btsjhope, bts fanfic, jhope bts

Editado: 27.04.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.