Eres mía

Capítulo 3

ELIZABETH 

 

Estaba exhausta,el calor que salía de mi cuerpo era desesperante me ahogaba, sentía venir mi muerte miré de reojo mi pierna, salía borbotones de sangre mi corazón palpitaba a mil horas por segundo no sabia que hacer pues pronto llegarían aquellos cazadores por mí.

 

Escuché como se acercaban hasta tenerlos frente a frente,sabia que todo mi cuerpo expresaba dolor quería que en ese preciso momento llegara mi padre y me llevara a su gran salón lleno de comida y bebida donde  percerveraba la abundancia ¡su paraíso! como lo llamaba, de inmediato algo saltó frente a mí poniéndose de escudo, no podía distinguir que clase de animal era mi vista estaba nublada lo único que podía apreciar es su gran cuerpo negro y sus feroces gruñidos que de seguro hacía estremecer a cualquiera, mi cuerpo estaba tenso mis ojos se serraban cada vez más, sentía el temor de los jinetes con sus respectivos caballos, escuchaba galopeos distantes dándome aviso a su partida quedando dormida.

 

Abrí los ojos con gran amplitud arqueado mi estado saliendo un grito ahogado de mi boca al sentir el ardor que emitía la flecha al abandonar mi cuerpo,viendo con claridad a un gran lobo de pelaje negro y ojos color fuego  para después dejarme caer el los brazos de morfeo.

 

Abrí los ojos mirando a mi alrededor quedando atónita no era mi hogar, no me encontraba en mi hermoso bosque estaba rodeada de artefactos desconocidos traté de moverme pero sentí dolor en el muslo de mi pierna derecha saliendo de mi boca un leve chillido, levanté mi cuerpo quedando sentada en aquel objeto blando y muy cómodo, incliné mi cabeza atrayendo todo mi cabello hacia adelante contemplando su color rojizo y su forma cilíndrica, me gustaba lo que veía, baje la mirada examinando mi cuerpo observando lo que lo cubría, era una especie de tela blanca en la que en ella tenía dibujado flores de colores, de textura suave,no cubría mis hombros, me llegaba un poco más arriba de las rodillas no sabia que tipo de prenda portaba todo en ese momento era extraño para mí.

 

Escuché la puerta abrirse levanté mi rostro y ahí estaba él, un hombre fornido, en sus brazos portaba manchas negras en diferentes formas, alto mucho más alto que yo sus ojos color verdes y cabello negro pensé por un momento que se trataba de aquellos cazadores que atentaron con mi vida pero al sentir su presencia podía percibir protección, se hacerco a mí sentándose al lado mío, de su boca no salió ni una sola palabra solo alzó una de sus manos para dirigirla hacía mí y acariciar mi mejilla, mi piel se estremeció.

 

Me miraba fijamente, yo admiraba sus ojos que me atrapaban con tan exquisita hermosura,quise romper el silencio pero no pude al observar cómo aquellos ojos  verdes esperanza se tornaban de un dorado de aspecto cromático de oro puro mis ojos se sobresaltaron.

 

----¿Quién eres?----

pregunté con voz demandante.

---- Yo soy tuyo,tú eres mía----

Su voz era ronca firme y demandante expresándose con posesividad.

 

 

 

 

 




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.