Eres Tú | Watanabe Haruto

CAPÍTULO 06

Dos semanas después...

Conseguí un nuevo empleo.

—Haruto, si quieres puedes irte a tu casa. Ya hiciste mucho el día de hoy.

—¿Seguro, Jihoon? —Pregunté sin apartar la vista de los libros que estaba organizando —aún me falta limpiar la otra repisa.

La oportunidad llegó a través del hijo de un amigo de mi padre. Se contactó conmigo para ofrecerme un puesto de trabajo en su primer negocio, una librería. Sin pensarlo mucho, acepté. No era porque me faltara el dinero. Con el trabajo de traducir libros me iba muy bien. Solo que... con este trabajo saldría más de casa.

—Puedes dejarlo así, yo lo limpio —Se acerca para apartarme de los libros —. Mírate, estás enfermo y aún así estás limpiando.

—Pero me siento bien, puedo aguantar un rato más hasta que sea la hora de salida.

Necesitaba un pretexto para salir más seguido, y este trabajo me obligaría a hacerlo.

—Te creyera si no tuvieras fiebre, pero estás peor que cuando llegaste. —Dijo esto y luego metió una de sus manos en su bolsillo —Toma, esto es para que te compres algo de medicamentos. Como tu jefe, no puedo permitir que trabajes estando enfermo.

Quise negarme en ese momento, pero el malestar que decidí ignorar, iba empeorando con el paso del día.

—Agarré el dinero y luego hice una reverencia de agradecimiento —Prometo devolverlo.

—Ash, no te preocupes. —Le resta importancia —Agarra tus cosas y ve a casa. Mañana me dices cómo te sientes, y si todavía no te has recuperado, puedes tomarte el día libre.

—Lo haré, no se preocupe. —Dije mientras buscaba mis cosas —Y... Jihoon, muchas gracias.

—No es nada. —Me acompaña hasta la salida —Ahora vete antes de que cambie de opinión.

—Está bien, está bien. —Me despedí con una sonrisa antes de salir.

Arrastré los pies hasta la farmacia más cercana, compré el medicamento y empecé a caminar de nuevo, solo que esta vez sería para mi casa. Cada paso requería de mucha energía. Al cruzar el umbral, cerré la puerta a mis espaldas y sin poder resistirme, dejé caer mi cuerpo sobre el suelo frío.

Mis párpados se cerraban, y ya no sé si estaba alucinando o si lo que veía era real. Antes de quedarme inconsciente por la fiebre, un último pensamiento vino a mi mente.

¿Estoy muriendo como para poder verla?

...

Mis ojos se abrieron lentamente, logrando así enfocar la vista hacia la ventana. Era de noche, habían pasado horas. Tardé varios segundos en recordar cómo había llegado a este estado, recordando lo último a duras penas. Estaba seguro de haberla visto.

Cuando recuperé un poco de mi energía, me senté con una de mis manos en mi frente, un dolor punzante se hizo presente haciéndome cerrar los ojos por unos segundos. Los abrí de nuevo y su figura se hizo clara.

En todo este tiempo, nunca se fue.

Observándome con preocupación en sus ojos, dudosa en si decir algo o mejor no decir nada. Dejé de lado el dolor y la incomodidad que sentía en ese momento.

—Estoy bien, no te preocupes. —Respondí ante su inquietud. Cerrando así los ojos nuevamente por aquel dolor punzante en mi cabeza.

Un suspiro de alivio fue lo único que se oyó de su parte, y luego un silencio invadió el lugar. Un silencio muy reconfortante.



#3769 en Fanfic

En el texto hay: fantasma, treasure, watanabe haruto

Editado: 14.01.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.