Ese día regresaba de la universidad, no recuerdo porqué pero sé que tomé otro camino para ir a casa. Vi que había un niño sentado en la acera, era un poco tarde así que me preocupé por él.
Con mucho cuidado me acerqué y le pregunté «¿Por qué lloras?» él se sorprendió y se levantó de inmediato para preguntarme «¿Puedes verme?» en ese momento me di cuenta de que el niño había muerto.
Les diré que en ese entonces lo único que quería era irme, pero mis piernas no se movieron ni un centímetro. Mientras seguía ahí el niño no dejaba de preguntarme cosas, así que le respondí cada una de ellas.
Yo tuve mucha suerte, no siempre al hablar con uno de ellos sale bien. Llegan a ese punto donde te piden favores o que te quedes ahí, llegando así a incomodar muchísimo.
Lo sé por experiencia, y si pasaste por algo así, te entiendo... No es fácil.
Pero te aseguro que con este niño no fue el caso, y que no todos son así. Pero bueno, seguiré contando.
Por alguna razón empecé a irme por ese camino más seguido, y por ende, seguí hablando con ese niño. Él fue muy amable conmigo, a veces le contaba historias y él me contaba los chismes que escuchó durante todo ese tiempo que estubo ahí.
Él entendía cuando no pasaba por ahí, a pesar de ser un niño, fue muy comprensible. Llegué a ese punto de sentir aprecio hacia él. Era un buen niño, también daba unos consejos que hasta el día de hoy sigo poniendo práctica.
En este momento te estarás preguntando, ¿Qué pasó después?
Bueno, un día decidí pasar por ahí como ya lo hacía desde hace varios meses. Pero vi que él estaba llorando, así que me acerqué y le pregunté «¿Por qué lloras?» y él me respondió «Porque acabo de ver a mi mamá después de mucho tiempo. Es ella, y realmente me hace muy feliz de que esté bien» yo volteé y llegué a ver a su mamá, estaba hablando con una señora al lado de la tienda de conveniencia.
En ese momento me sentí muy mal y sabía que no debía entrometerme pero, no podía. Sin que el niño me lo pidiera, me acerqué a la tienda de conveniencia donde estaba su mamá y hablé con ella.
Recuerdo que lloró apenas mencioné el nombre de su hijo. Ella me siguió y se quedó parada mirando hacia la dirección que le dije. Nunca había sentido tanto el dolor ajeno hasta ese día.
Yo empecé a decirle todo lo que su hijo decía, y así estubieron por un rato. Todo parecía ir bien pero, él comenzó a desaparecer poco a poco y yo no sabía qué hacer. Entonces él me dijo «No te preocupes, Junkyu. Al fin pude ver a mi mamá y hablar con ella por última vez. Muchas gracias» y como si ya no fuera suficiente para mí en ese entonces, solo pude ver cómo él desapareció con la sonrisa más bonita e inocente de este mundo. Realmente estaba feliz.
No sabía que en pocos meses empezaría a tomarle cariño. Su mamá me consoló en ese momento donde me ahogaba con mi propio llanto. Ella muy agradecida por lo que había hecho, dijo que al fin podía estar más tranquila.
Entonces me di cuenta, ellos solo desaparecen si cumplen su propósito aquí en la tierra. Él niño desapareció después de hablar y haber visto a su mamá por última vez, y ella pudo al fin estar más tranquila después de eso.
Admito que hasta el día de hoy sigo llorando por lo que pasó aquel día, pero me hizo ser más comprensivo con ellos. Pero también me hizo preguntarme.
¿Si ellos no cumplen su propósito, qué sucede después?
Y tengo una sola teoría para eso. Creo que, al pasar tanto tiempo (años), simplemente deciden soltar lo que los retiene y aceptan su muerte. Así que mientras ellos sigan esperando para cumplir aquello que tanto anhelan, no se irán de ningún modo.
Por ahora eso es lo que sé de ellos. Y si me preguntas, a veces ayudo a cumplir aquello que ellos quieren, pero no es tan sencillo por lo difícil que pude llegar a ser.
Espero haber sido de mucha ayuda. Tal vez existan otros datos que aún yo desconozca, pero oye, no puedes negar que te ayudé.
¿Que te puedo decir? Así soy yo jaja.
Sin más que decir, me despido.