Escala de 8 hrs en paris contigo

Capítulo 28: Una nueva página en blanco

Después de terminar la gira internacional, Elena y Matías regresaron a casa con una sensación extraña.

Por primera vez en mucho tiempo no tenían un vuelo reservado.

No había una presentación programada.

No había una nueva ciudad esperándolos al día siguiente.

Y aunque disfrutaban de la tranquilidad, ambos sabían que algo nuevo estaba por comenzar.

Una mañana, Elena abrió una caja donde guardaba todos sus recuerdos.

Había postales, fotografías, entradas de museos y pequeños objetos de cada viaje.

Matías se acercó.

—Parece un tesoro.

Ella sonrió.

—Lo es.

Sacó la primera fotografía que habían tomado juntos.

La de París.

—¿Te acuerdas de lo nerviosa que estaba ese día?

—Yo también estaba nervioso.

Elena lo miró sorprendida.

—¿Tú?

Matías rió.

—Claro. Solo fingía estar tranquilo.

Ambos comenzaron a reír al recordar cómo dos desconocidos terminaron construyendo una vida juntos.

Ese mismo día, Elena recibió una noticia inesperada.

Su editorial quería publicar una nueva novela.

Pero esta vez no sería sobre su propia historia.

Sería una colección de relatos inspirados en personas que habían conocido durante sus viajes.

—Quiero contar historias de otros —explicó Elena.

Matías sonrió.

—Entonces seguiremos descubriendo nuevos mundos.

—Pero esta vez escuchando las historias de quienes viven en ellos.

Por su parte, Matías recibió una propuesta para crear una exposición permanente de fotografía.

Un lugar donde las personas pudieran recorrer distintos países a través de sus imágenes.

Cuando se lo contó a Elena, ella sonrió.

—Una galería de recuerdos.

—Exactamente.

—Me encanta.

Una tarde decidieron visitar un parque cercano.

Se sentaron bajo un árbol mientras revisaban el viejo mapa del mundo.

Había muchos lugares marcados.

Pero también quedaban muchos espacios vacíos.

—¿Te das cuenta? —dijo Matías.

—¿De qué?

—Antes pensábamos que el objetivo era llegar a un destino.

Elena miró el mapa.

—Y ahora sabemos que lo importante es disfrutar el camino.

Matías asintió.

Esa noche, Elena tomó una libreta nueva.

La antigua libreta azul estaba llena después de tantos años.

En la primera página escribió:

"Nueva libreta. Nuevas historias. Nuevos sueños."

Matías la observó.

—¿Lista para empezar otra vez?

Ella sonrió.

—Siempre.

Él colocó una fotografía junto a la libreta.

Era una imagen sencilla.

Los dos caminando por París muchos años atrás.

—¿Por qué esa?

—Porque quiero recordar algo.

—¿Qué?

—Que antes de todos los libros, las exposiciones y los viajes... solo éramos dos personas que decidieron aprovechar ocho horas.

Elena tomó su mano.

—Y mira todo lo que nació de ese momento.

Al final del día, guardaron el mapa y las libretas.

No sabían cuál sería su próximo destino.

Pero ya no tenían miedo de no saberlo.

Porque habían aprendido algo importante:

Las mejores historias no se escriben porque todo está planeado.

Se escriben porque alguien se atreve a vivirlas.

Y la próxima página estaba completamente en blanco.

Esperando por ellos.

Continuará...




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