Felonía
Delante de mí un dragón oscuro y gigante con aspecto de serpiente se abalanzaba sobre el general. Pero el veterano macho fue más astuto y antes de que Nibert pudiera tocarlo, este se desvaneció. Tal y como muchas otras veces había visto escapar a Derek. Al pensar en él, lo recordé.
El cambiaformas que todavía seguía atado a mí, permanecía en su forma humano observando con la boca abierta la majestuosidad de la bestia que se movía como un reptil en zic zac arrastrándose, persiguiendo a su presa.
Por otro lado, Archie se batía a duelo con un pusilánime Devin, que cobardemente lo atacaba cuando por algún motivo mi hermano se distraía o perdía la noción del tiempo.
— Son solo dos enemigos, no creo que sea tan difícil ganarles. — Dije, observando a Nibert lanzarle bolas de fuego al general, tan grandes como pedazos de meteoritos.
— Archer es el único Jinn vivo, que posee los sellos negativos de los cuatro elementos. — Respondió Fergus.
— Entonces es un oponente al que no podremos derrotar. — Me desanime.
Fergus me lanzo una mirada cautelosa que me hizo replantearme lo que acababa de decir.
— Quizás sea poderoso, pero tú y tu hermano tienen tres motivos potentes para ser mucho más fuerte que él. — Vi a mi tío moverse rápido, y por un momento creí que otro enemigo con el que tendríamos que lidiar se había unido a la contienda. Pero resultó ser que solo se trataba de Olafsson que increíblemente resulto estar de nuestro lado. Su hermana se acercó a mi tan silenciosamente que creí por un momento, traía malas intenciones.
Resulto ser que no...
— Siempre supimos quien eras, incluso antes de que te infiltraras en las lonas, Nibert nos había dado la orden de cuidarte las espaldas. El no podía alejarse mucho del páramo por la cláusula de tu padre. Además, corría el riesgo de alertar a Archer de sus intenciones, aunque no era un secreto para ninguno de nosotros de que Nibert permanecía bajo las órdenes del general, solo por ti.
—¿Qué era lo que le susurrabas al oído en la segunda prueba? — Me atreví a preguntar.
La mujer sonrió con picardía, como si se imaginara toda una escena sexista en la cabeza.
— Solo le hacía entender que ya era hora de que el mundo conociera tu nombre. — Trago grueso. — Terminaré por tu tío lo que él estaba a punto de decirte. — Volvió a sonreír y esta vez su sonrisa le llego a los ojos. — Puede que Archer sea portador de los 4 elementos, pero él sabe muy bien que la naturaleza retrocede cuando se usa con maldad. Tu posees el don de domar a las bestias, el único poder al que el teme. Además, tienes a tu contraparte contigo, y eso te vuelve un oponente demasiado peligroso para él. Y lo más importante la noche está a punto de caer. — Dijo mirando el rojizo cielo que poco a poco comenzaba a teñirse de negro.
— Creo que no entiendo. ¿Qué tiene que ver el cielo con todo esto? — Pregunté con la duda carcomiéndome las entrañas.
— ¿No sabes que los Jinn obtienen su poder de la luna? Aunque tú y tu hermano son un poco diferentes, ya que, al ser hijos de un rey con la bendición del sol, un poco de su poder también corre por sus venas.
— Entonces debo ser yo quien lo enfrente. — Mire al cielo para observar cómo Nibert se arremolinaba desatando una tempestad. El dragón oscuro enrollaba y apretaba al general como una serpiente gigante preparando su cena. Lo más sorprendente de todo era ver como su presa se lograba liberar con gran eficiencia y rapidez.
— Deben de ser ambos. — Explico. — Aston busca a los prisioneros. — Se dirigió al comandante quien también parecía perdido en la batalla que se llevaba a cabo en las alturas.
— ¿Con los prisioneros te refieres a tus padres? — Pregunté sabiendo que ambos hermanos habían permanecido en el páramo por el bien de su familia.
— A mi familia y a muchos de los nuestros que permanecen ocultos en las catacumbas de la ciudadela. — Suspiro. — Supongo que tu madre también estará allí. — Al ver mi reacción alterada después de mencionar a mi madre, la hembra rubia me tranquilizo con un suave toquecito en el hombro. — No te preocupes mi hermano la encontrará por ustedes.
Cuando el comandante Olafsson se alejó, un resplandor que emitió una potente onda expansiva nos cegó y nos obligó agacharnos buscando protegernos del poder que emano de Archer.
En la primera oportunidad que tuve, miré al cielo y el general mantenía el cetro en su mano y lo usaba para alejar al gran dragón negro con su poder.
—¿Esa magia es tuya? — Le pregunte a Drucilla al ver como el aura purpura que había visto durante la segunda prueba seguía envolviendo el cetro que pensé pertenecía a Helión.
— El poder que guarda ese báculo, es la magia de su hermana. — Aclaro. — Pero nunca ha logrado controlarla, porque es demasiado fuerte para él. Todos saben que nosotras las hembras Jinn somos mucho más poderosas que nuestros hermanos. — Mientras la rubia hablaba, otro destello fugaz pasaba por encima de nosotras y amenazaba con pulverizarnos a ambas con su potente fuerza.
Un montón de rocas caían en picada muy cerca, contemplé el lugar de donde venían y encontré a Devin atacando a Visedra bajo el poder de su compañera. Una hembra de color terroso de la estirpe de los corneo sepia.
Editado: 25.12.2025