Escoba Por Escoba

CAPÍTULO 6

Entrando a clase de Pociones

Entrando a mi clase de Pociones, me senté cómodamente en mi silla y acomodé mis cosas sobre la mesa. Pero, de repente, sentí que alguien me tocaba el hombro con fuerza. Giré mi cabeza sutilmente.

—Así que la señora Escobas decidió entrar a clases.

Era uno de Slytherin. Suspiré apenas lo vi. Claro… Noah Murk.

La verdad, Noah era un chico fastidioso, arrogante y siempre encontraba la forma de molestarme. Aun así, le dediqué una gran sonrisa falsa.

—Hola, Noah. Dime, ¿qué necesitas? —dije amablemente mientras quitaba su mano de mi hombro con delicadeza.

Él soltó una risa seca.

—Hazte la tonta. Sabes perfectamente por qué estoy aquí.

Rodé los ojos internamente. Siempre igual.

—Esto no se queda así. Tu abuelo pudo haber sido uno de los mejores jugadores… —me miró de pies a cabeza con desprecio— pero eso no significa que tú también lo seas.

Cuando escuché sus palabras, me quedé observando su estúpida cara.

¿Qué se cree este imbécil?

—¿Qué pasa? ¿Te que—?

No pudo terminar la frase.

Me levanté de golpe y le di una cachetada tan fuerte que todo el salón quedó en silencio.

—¡Eres un imbécil! —dije furiosa.

Noah se quedó tocándose la mejilla roja, completamente sorprendido.

—Wow… ¿qué pasa aquí?

Era Dilan, que acababa de entrar al salón. Varias personas ya nos rodeaban, murmurando y observando la escena como si fuera un espectáculo.

Dilan se colocó rápidamente entre los dos.

—Este estúpido vino a faltarme el respeto —dije señalando a Noah.

Dilan nos miró a ambos, claramente cansado.

—Okey… cálmense.

Pero Noah intentó lanzarse sobre mí. Por suerte, Dilan lo detuvo antes de que pudiera acercarse.

—¡Dije que se tranquilicen! —gritó con fuerza.

—¿Qué pasa aquí?

Todas las voces del salón se apagaron inmediatamente.

La profesora Minerva acababa de entrar.

—Profesora Minerva… —dijo Dilan acercándose a ella—. Noah y Oriana estaban peleando.

Dilan se hizo a un lado y la profesora observó la mejilla roja de Noah antes de mirarnos seriamente.

—¿Me pueden explicar qué pasó?

Noah y yo nos miramos unos segundos antes de volver la vista hacia ella.

—Noah llegó y me faltó al respeto, profesora.

La profesora desvió la mirada hacia Noah.

—¿Algo que decir?

Él permaneció callado.

Minerva suspiró con evidente decepción.

—Ustedes están pronto a graduarse. Deben dar el ejemplo a los más jóvenes. Y si esto vuelve a repetirse, serán expulsados. ¿Entendieron?

Asentimos inmediatamente.

—Sí, señora.

En el empedrado

—Si hubieras visto a Nicolas… —dije estresada mientras me recostaba contra un árbol.

Nicolas estaba sentado frente a mí, entretenido arrancando pequeñas hojas del césped.

—Ni me lo digas. Apenas entré a la sala de Gryffindor y todo el mundo estaba hablando de cómo le pegaste.

Lo miré mal.

—No exageres.

—No exagero. Literalmente eres famosa ahora mismo.

Solté un largo suspiro y me tapé la cara.

—Han visto a Oriana Wood.

Escuché aquella voz a lo lejos y levanté la mirada de inmediato.

—Mierda… lo que faltaba.

Era Kai, uno de los chicos del periódico estudiantil.

—Parece que alguien se hizo más famosa —dijo divertido.

—Ya no vengas a molestar, Ivan —respondí cansada.

Él soltó una pequeña risa, saludó a Nicolas y se sentó a mi lado.

—Si sigues así, todos los de Slytherin van a odiarte.

Alcé una ceja.

—¿Te caigo mal?

Ivan negó con la cabeza mientras reía.

—Obvio no.

Nicolas también soltó una carcajada.

—Voy a distraer a Kai. No quiero que mi amiga termine acosada por el periódico estudiantil.

—Graciassss —dije sonriendo.

Nicolas se levantó y se marchó tranquilamente.

Cuando quedamos solos, Ivan giró ligeramente hacia mí.

—Y bueno… ¿qué te trae por aquí?

—Quería saber cómo estaba mi compañera favorita.

Sonrió apenas y yo crucé los brazos fingiendo indiferencia.

—Pues, como puedes ver, estoy bien.

—Sí… parece que sí.

Ambos nos reímos en voz baja.

—¿Estás contenta? Casi tendrán la copa.

Asentí emocionada.

—Sí. Qué mal que me faltan dos años para graduarme… amo mi equipo.

Ivan se recostó a mi lado mirando el cielo.

—No le hagas caso.

—¿A quiénes?

—A todos los que hablan. Aunque no quedaste en Gryffindor… hasta yo pensé que quedarías allí.

Le pegué suavemente en el brazo y él volvió a reír.

—Eres una gran capitana de Hufflepuff. Literalmente, cuando te gradúes vas a dejar una huella en Hufflepuff… y en Hogwarts.

Lo miré unos segundos en silencio.

—Tienes razón, Ivan… tienes razón.

—Hola…

Una vocecita bajita se escuchó a un costado. Ivan y yo volteamos enseguida.

Era Rose.

—Oh, hola, linda. ¿Qué estás haciendo aquí? —pregunté mientras me acomodaba mejor.

Rose jugueteó nerviosamente con las mangas de su túnica antes de responder.

—Bueno… acabé mi clase de Hechicería y quería tomar aire fresco. Entonces te vi.

Sonreí enternecida.

—Ya veo. ¿Y qué te parece Hogwarts? ¿Te gusta?

Ella asintió lentamente, aunque después desvió la mirada hacia Ivan. Nos observó unos segundos con curiosidad.

—¿Son novios?

Me quedé mirándola un segundo y luego miré a Ivan. Los dos soltamos una carcajada fuerte.

—No, linda —respondió Ivan entre risas—. Somos amigos desde que entramos a Hogwarts.

Rose asintió despacio, un poco avergonzada.

—¿Ya tienes amigos? —pregunté con suavidad.

—Sí… pero poquitos.

Le sonreí cálidamente.

—Tranquila. Pronto tendrás más. Además, ¿quién no quisiera ser amiga de la hija de Hermione?

Rose bajó la mirada tímidamente mientras una pequeña sonrisa aparecía en su rostro.

Entonces me levanté de golpe.

—¿Vienes?



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En el texto hay: #hogwarst, #magiayfantasia

Editado: 16.05.2026

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