Como odio decir adiós, es una palabra extraña en mi vocabulario. Siempre te dije hasta luego, con la esperanza de volver a cruzarte. Nunca te había dicho adiós.
No sabes lo que me costaba finalizar historias, siempre dejaba mis relatos con finales abiertos o a medias sin llegar al punto final de la revelación.
Tu presencia se encontraba entre las líneas de mi pluma y los renglones del cuaderno que poseía exclusivamente para ti.
Te transformé en el protagonista visible, en el centro del relato, el rey de mi mundo a quien mis pensamientos y sentimientos le servían. Cada aventura extrema emprendida que tomabas solo por la búsqueda de mi sonrisa, te protegía, dándote el mejor equipamiento que existe en mis historias, con los mejores guerreros a tu lado (mi abrazo y afecto).
En cada una de tus cruzadas te dije hasta luego, me dolía saber que mi reino se quedaría sin rey. En una de ellas cuando te fuiste en busca de otra reina por no haberte dado cuenta del título que poseías en mi corazón fue cuando tuve que decirte adiós.
Adiós hermosa sonrisa, adiós cariño, adiós bellos ojos, adiós.
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Escrito de: Maverick.