¿eso es amor?

CAPÍTULO 5

El sexto año de primaria iniciaba, el grupo era el mismo más un repitente, se llamaba Jeffrey, era mal hablado y disfrutaba de molestar a Edgar, el más nerd del salón, era un tanto gordo y miedoso, tenía la misma profesora y me sentó en el círculo con Edgar y Jeffrey, estaba Natalia con nosotros, decidí comportarme de manera civilizada y no… ser tan yo, quería que ella viera que era educado 
- Présteme ese lápiz gordo tarado – le dijo Jeffrey a Edgar, este sacó un lápiz y se lo entregó 
Yo tuve que contener la risa, me tenía que comportar 
- Présteme otro gordo tarado o lo agarro a patadas – el tono de desprecio y broma que usaba Jeffrey hacían que me diera gracia 
- Tranquilo ya le doy otro – dijo Edgar sin siquiera mirarlo 
- Nada de tranquilo, rápido o le pego con la silla – dijo usando el mismo tono 
No aguanté más y me eché a reír, levanté la cabeza y vi a Natalia riendo de forma discreta, los insultos iban sin ninguna provocación ni razón alguna, solo era alguien insultando a otra persona porque sí y apenas era el tercer día de clases, al sonar la campana de receso Jeffrey se juntó con Alejandro, yo fui con Marcos y para mediados del receso estábamos los cuatro diciendo cualquier tontera que se nos ocurría, nos burlábamos de todo y todos, incluso de nosotros mismos, al sonar la campana una vez más volvimos a clase  
- En los grupos que están van a seguir el resto del curso  
La profesora siempre sabía lo que hacía, en ese momento solo pensé en que la profesora no quería tener que lidiar con Alejandro, Marcos y yo una vez más, pero a Jeffrey lo puso conmigo, los cuatro estábamos divididos en dos grupos, con dos mujeres que eran igual de vagas que nosotros y dos estudiosos, en mi caso eran Edgar y Natalia, tenernos a los “mal portados” mezclados con los nerd, ellos nos influenciarían a nosotros o supongo que esa era su esperanza, también eso unificaría mucho más al grupo, pero lo mejor fue lo que me ayudó a mí, estaba con un buen grupo balanceado. 
Con el pasar de los días me llevaba mejor con Jeffrey, cada vez podía ver algo nuevo en Natalia, algo que me llamaba más la atención en especial sus ojos, algo tenía en su mirada, era algo en lo que me podía quedar horas viendo sus ojos y sentir que eran segundos, a mediados de año ingresó un nuevo estudiante en nuestro grupo, se llamaba Luis, era delgado un poco más alto que yo (aunque casi todos lo eran) Jeffrey le empezó a hablar y después yo, bromeando vimos que era igual de burlista que nosotros así que encajó perfectamente, en poco tiempo ya los tres nos teníamos mucha confianza, un par de meses después ingresó una nueva alumna, se llamaba Ana ella me gustó al instante y gracias a Luis y Jeffrey todo me salió bien con ella, pero aun así Natalia seguía teniendo eso, su sonrisa, su mirada, cada día me gustaba más; después de dos meses sucedió lo típico, todo terminó mal con Ana (mi eterna maldición). Volví a mi clásica falla con las tareas, no llevé ni una, el fin del curso estaba cerca, pero me salvé con las notas de los exámenes, uno que otro pequeño trabajo y algo de ayuda de la profesora, ese año pasó a gran velocidad, cuando me di cuenta estábamos en la fiesta de fin de año, ir a esa fiesta fue un error, un error del cual no me arrepiento, ese día vi a Natalia, se veía tan linda, sus ojos brillaban, su sonrisa con esa dentadura blanca, su rostro, todo en ella era tan hermoso, quería tener un momento a solas con ella, pero no pude hacerlo, el único momento que tuve lo arruinó Edgar, está de más decir que le calló todo el odio de varias formas de parte de Alejandro, de Luis, de Jeffrey, de Marcos y por supuesto yo también, no odié a nadie en toda mi vida como a él en ese momento y el día de la graduación no pude decirle nada, estaba con sus padres y el único momento que no lo hizo fue cuando nos reunió a todos la profesora 
- Este es solo un paso, ustedes pueden llegar mucho más lejos, esfuércense, trabajen duro, no se rindan, lo que quieran hacer lo pueden hacer 
Nos dijo la profesora haciendo que varios y varias rompieran en llanto, yo me contuve porque pensaba que los volvería a ver (no tengo idea de por qué pensaba eso) aunque si me pareció bastante motivacional ese discurso, sin importar los años no lo olvido, fue la última vez que vi a la profesora y aún la tengo en alta estima. 
 




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