Liv
Me muevo en la cama de un lado al otro sin poder dormirme y quedo mirando hacia el techo, esta cama, las sábanas y las almohadas huelen a Liam y cierro los ojos para respirar hondo, además, saber que él salió e imaginarlo con alguien más revuelve todo en mí y no me permite dormir. No debería importarme nada de esto, pero lo hace y enfadada salgo de la cama. Al mirar el reloj noto que no es tan tarde y entonces voy hacia la puerta, pero al abrir me quedo quieta en esta sin saber qué hacer hasta que siento los pasos y miro hacia estos que se dirigen a mi dirección.
—Santiago —murmuro asombrada de verlo despierto y él se detiene frente a mí.
—Liam
—Si —bufo —salió hace unas horas —ruedo los ojos —debe de estar revolcándose con alguna amante, pero eso poco me interesa —suelto y Santiago se queda mirándome demasiado tiempo como si estuviese estudiando mis palabras, luego suspira.
—¿Eso te dijo él? —mira mis ojos —¿qué iría a ver a una amante?
—Ya le dije, no me interesa —espeto con fastidio.
—Liam no ha estado con una mujer en estos cinco años Liv —dice y aunque Liam había dicho lo mismo a él no le había creído, pero ahora su amigo lo vuelve a decir mirando mis ojos con la seriedad que lo caracteriza y en su mirada veo la sinceridad —¿crees que ahora que vuelve a tenerte en su vida estará con alguien? Él te ama.
—Él está enfermo —rectifico sus palabras —debería ver a un psiquiatra, está obsesionado —menciono convencida de eso.
—Es posible —suspira —vine hasta aquí a verte a ti Liv —habla incómodo —Liam te necesita —sonrío burlona.
—Dile a Liam que
—Su padre falleció —interrumpe mis palabras y mi ceño se frunce —Liam lo supo ahora, sabes que la relación con su padre era buena aunque últimamente todos pensaban que Liam se había vuelto loco —respira hondo —necesito que vayas a verlo, solo tú puedes ayudarlo en este momento —sigo callada —Liam está en este país por ti y ya no verá más a su padre porque Leandro ya enterró a este sin siquiera avisarle —habla cargado de tristeza —Liam podría ser el padre de tus hijos y él siente que lo es, sé que no lo amas y dices despreciarlo, pero... pero él te ama —Santiago se da la vuelta y entonces se aleja de mí, siento mi corazón latir bastante rápido y entonces corro para alcanzarlo y preguntarle en donde está Liam.
Me detengo en la puerta que da paso a la piscina bajo techo, desde donde estoy puedo ver muy bien a Liam, está sentado mirando la piscina con los pies en el agua y una botella a su lado. Tomo aire varias veces y entonces me decido a caminar hacia él, Liam me mira unos breves segundos, pero vuelve a mirar hacia el agua y me siento a su lado sin saber qué decirle.
—Lamento lo de tu padre —suelto y el silencio que sigue es bastante tenso, lo veo beber directamente de la botella y deja esta donde mismo —Liam.
—Prefiero estar solo —murmura sin mirarme —vete Liv, estoy molesto —susurra.
—¿Por qué? —él mira mis ojos y la rabia que veo en los suyos me asusta, aun así permanezco quieta a su lado.
—Porque no fui un buen hijo —responde al fin —no estuve ahí, no me interesó cuidar de mi familia, dejé a esta, dejé la empresa en quiebra, dejé todo y ahora mi padre ha muerto —toma la botella en sus manos —ha muerto y no volveré a verlo, Leandro ni siquiera llamó, simplemente hizo el funeral y enterró a papá sin llamarme —noto las lágrimas en sus ojos.
—¿Cómo supiste?
—El abogado de papá —pasa las manos por su rostro —él llamó y viene hacia acá aunque nada de lo que diga me interesa, ya nada me queda en ese país.
—¿Entonces no volveremos? —siento una extraña felicidad con eso porque aunque extraño a mi familia lo que menos quiero es avergonzarla, Liam me mira.
—No quiero hacerte daño —murmura dejándome sin habla y arrebato la botella de su mano para dar un largo trago a esta, el alcohol quema mi garganta y hago una mueca, miro hacia el agua y sonrío un poco, la última vez que bebí demasiado me acosté con Liam aunque recuerdo cada segundo de ese momento porque mi mente no estaba nublada del todo.
—Santiago me dijo que no te habías ido con otra mujer —suelto sin pensar —¿lo dijiste para molestar?
—¿Y te molestó? —él toma mi mentón y hace que lo mire, me pierdo en sus ojos y Liam acerca más mi rostro al suyo, desearía tanto dejarme llevar y eso hago hasta que escuchamos un carraspeo y me alejo poniéndome de pie, Liam mira con odio a Santiago que es quien acaba de entrar.
—Hay uno de los gemelos por la sala —menciona y la mirada de Liam cambia —dice tener hambre, quiere leche y a su madre —el hombre se encoge de hombros y sin decir nada me alejo de Liam y prácticamente salgo corriendo de ese lugar.
Salgo de la habitación de los gemelos y camino hacia el comedor, al llegar no veo a nadie en este y suspiro, he buscado a Liam en su habitación, pero no estaba y la cama la encontré justo como la dejé anoche, lo que quiere decir que Liam no durmió ahí y quizás no durmió absolutamente nada. Camino por la casa hasta que escucho voces y me detengo, la puerta del despacho de Liam se abre y sale de esta el hombre mayor al cual reconozco bien, es el doctor encargado de hacer la prueba de paternidad y con pasos rápidos me dirijo ahí. Sin siquiera llamar empujo la puerta y entro encontrando a Liam detrás de su escritorio con un sobre en sus manos.
—¿Son los resultados verdad? —cuestiono mirando sus ojos y él solo se pone de pie, yo me acerco. —Liam.
—Mi padre murió y ni siquiera he podido dormir Liv —veo el cansancio en sus ojos, los cuales están rojos y asiento entendiendo eso.
—Y lo comprendo —sin pensarlo mucho llevo una mano a su mejilla —y lo siento Liam, de verdad que lo lamento —él cierra los ojos con la caricia en su rostro —Pero necesito ver esos resultados.
—¿Aunque me destruyan por completo? —Liam abre los ojos y me mira.
—Antes estabas muy seguro de que daría positivo para ti —él suspira.