Es de noche y en el estudio de diseño perteneciente a Billy el Tiburón, el mafioso tiene una fuerte discusión con Saurón respecto al precio de un diamante que planea venderle
—Mi querido amigo, hablé con mis contactos habituales, pero me temo que no es un buen día para las ventas—. Dice el Tiburón con tono despectivo tocando y observando el diamante que Saurón planea venderle
—¿Eso qué significa? — pregunta Saurón irritado—. 50.000 dólares por el diamante, ni un centavo más—. Contesta Billy denotando una vez más un tono de voz despectivo hacia el diamante de Saurón—. Eso es un robo, esa piedra vale 10 veces más—. Dice Saurón con disgusto al tiempo que golpea la superficie del escritorio de Saurón—. No olvides que como comerciante legítimo tengo gastos fijos: Impuestos, alquiler, salarios—. Contesta el Tiburón a Saurón, al tiempo que mira a sus dos hombres de confianza Rémora y Anguila hasta que es interrumpido por otro cliente que entra a su oficina y se trata de Dark Mask—. Y me acusan de ser un explotador con mis hombres—. Dice Dark Mask con sarcasmo mientras entra lentamente al estudio cargando una maleta llena de billetes verdes— ¡Dark Mask! llegas temprano pude conseguir un precio legítimamente superior para tus artículos—. Dice el Tiburón con rostro de alegría al ver a Dark Mask con el maletín—. Veo que eres muy listo, lo suficiente para no querer matarte.
—Naturalmente.
—¿Entonces yo que soy? ¡un tonto!
—Puedes llevar tus cosas a otra parte, pero te lo advierto nadie puede ofrecerte más discreción que yo.
—Demonios.
—Como siempre caballeros es un placer hacer negocios con ustedes buen día. Anguila, Rémora muéstrenles la salida. Vuelvan cuando quieran mi puerta siempre estará abierta.
Anguila y Rémora acompañan a Saurón y Dark Mask a la salida dejando solo a su jefe que se limita a guardar las ganancias de la noche en su caja fuerte mostrando que ha ganado más de lo que le contó a sus “clientes”.
—Pobres tontos, si supieran cuánto dinero gané realmente—. Dice Billy mostrando una sonrisa maliciosa al tiempo que una misteriosa figura femenina se para frente a él diciéndole lo siguiente:
—¿Es que acaso no existe la lealtad entre los ladrones?
Dice la misteriosa mujer envuelta en un vestido de luto de color negro, de cabello color blanco canoso, cubre la mayor parte de su rostro incluyendo sus ojos tras un sombrero negro de ala ancha y esbozando una siniestra sonrisa de sus labios pintados con lápiz labial de color negro y esbozando con un tono de voz fantasmal y de anciana le advierte lo siguiente:
—Eres peor que ellos porque traficas con artículos robados.
—¿Quién eres?
—Puedes llamarme: “Gretel”.
Dice la misteriosa mujer al tiempo que se limita a balancear una espada que sostiene de sus pálidas manos.
—No sé quién es usted señora, pero le aseguro que mis transacciones son absolutamente legítimas. Porque verá no tenía conocimiento de que los artículos eran robados, por lo tanto, no veo en que me puede afectar la ley—. Dice el Tiburón al tiempo que trata de coger la pistola automática que reposa en la superficie de su escritorio.
—Yo soy la ley, y te encuentro ¡culpable!
Billy coge su pistola e intenta disparar a la intrusa, pero Gretel con su filosa espada corta en dos la pistola de Billy quién por el pavor pide ayuda a sus hombres a quienes encuentran maniatados sobre el techo de la bodega. Billy intenta escapar, pero no lo consigue ya que Gretel le da alcance y con su espada corta una cuerda que sostiene una red que cubre unas cajas las cuales caen sobre el cuerpo de Billy, dejándolo inconsciente. Por su parte Gretel La misteriosa mujer desaparece sin dejar rastro. Horas después, las autoridades llegan. Acordonan el estudio al tiempo que los medios llegan al lugar incluyendo al periodista Jack Hunter que informa en vivo acerca del incidente.
—Billy el Tiburón, continúa en estado crítico esta mañana después de recibir un brutal ataque en su estudio de diseño anoche—. Dice el periodista de cabello corto grisáceo de piel blanca ojos cafés que viste un elegante traje azul (chaqueta, chaleco, pantalón y corbata) camisa amarilla y zapatos negros.
—Vaya, Vaya—. Dice Saurón con alegría mientras ve la televisión desde su guarida—. Dos de sus empleados dijeron, que fue una misteriosa mujer quién lo atacó. La describen de aspecto fantasmal, armada y vestida para un funeral—. Informa Hunter al tiempo que Dark Mask ve la televisión desde su guarida en compañía de sus hombres. Pero no son los únicos ya que el industrial Abdul Hassan en compañía de su mayordomo Hamid ven la televisión desde la limusina que es conducida por este último.
—Un nuevo socio para usted señor Hassan—. Dice Hamid denotando un sutil sarcasmo a lo que Hassan contesta—. No bromees—. Mostrando Hassan una leve molestia—. Tal vez no—. Dice Hassan y ambos se limitan a ver la televisión. Hunter continúa informando—. La policía no ha formulado comentarios oficiales, pero el fiscal de distrito Hansel Thomas declaró lo siguiente:
—Todos sabían que Billy el Tiburón hacía negocios ilegales, pero nadie tuvo el valor para acusarlo. En mi opinión, esta mujer sabe lo que hace, dejemos que se haga justicia—. Dice el Fiscal de tez blanca, cabello negro corto y viste un juego de chaqueta y pantalón color púrpura, camisa blanca, corbata y zapatos negros mostrando una sonrisa de confianza y aprobación por las acciones llevadas a cabo por la misteriosa vigilante—. Es un tonto—. Dice Dark Mask mientras mira la televisión en su guarida junto a sus hombres. Al otro lado de la ciudad, un par de policías transporta dinero para el banco de Mitter City el cual es asaltado por Saurón, quien golpea a los dos guardias, procede a sacarlos del camión y a continuación toma el control del camión escapando del alcance de los policías que se encontraban tirados en el suelo— ¡Ja! no sabrán lo que les pasó—. Pero, alguien sube al techo del camión y con su mazo rompe la ventana. Es la misteriosa mujer que se hace llamar “Gretel”—. La corte entra en sesión—. Con su mazo destroza la ventana, provocando que Saurón pierda el control y se accidente— Puede acercarse a mi escritorio—. Saurón trata de atacar, pero ella logra esquivarlo—. Está acusado de asesinato—. Saurón nuevamente intenta atacarla, pero ella lo golpea con su mazo—. Lesiones, homicidio culposo—. Y vuelve a golpear a Saurón con su mazo—. Como se declara—. Dice Gretel con frialdad a lo que Saurón contesta—. Estás chiflada—. A lo que Gretel contesta—. No puedes huir de la justicia—. Saurón evade su ataque e intenta huir escapando sobre las columnas del puente colgante de Riverfront. Pero Gretel se le adelanta e intenta atacar con su mazo. Knight Sword se da cuenta del ataque de Gretel a Saurón y se dirige al puente a detenerla, ambos forcejean, pero Saurón se resbala y cae directamente al suelo agarrando el mazo y una nota que contiene una dirección. Knight Sword lo rescata, también escucha a Gretel mencionar la frase, "la corte entra en receso" y luego desaparece. En el despacho del fiscal, Hansel Thomas tiene una charla con un misterioso invitado en su oficina.
Editado: 03.02.2026