Este es mi Karma

20. El complemento perfecto

Tener a mis padres bajo el mismo techo, es rememorar momentos de mi infancia y parte de mi adolescencia. Desde muy joven demostré que podía ser independiente y no disponer siempre de la ayuda de ellos; aunque, de una u otra forma, nunca me abandonaron y brindaron su atención aun siendo adulta, estuvieron ahí como si fueran mi sombra. A raíz de eso, siempre estuve agradecida y todavía lo estoy.

Mientras estoy trabajando, mis padres han estado en el apartamento en compañía de Marina. Si bien mi madre ha insistido en que ella sería una buena ayuda en casa y que, el dinero ganado le viene de maravilla —además de la experiencia—, no puedo hacerlo; quiero convencerme a mí misma de que puedo con todo, incluso cuando ellos comiencen a vivir en su nueva casa. Por ese motivo, he decidido decirle a Marina que no puede continuar con nosotros; conmigo, concretamente, pero le agradezco por toda la ayuda que me prestó en los últimos días y le pago el mes completo, aunque solo haya estado trabajando unos cuantos días.

Es viernes y mis padres dejarán de vivir conmigo mañana, se mudarán a su nueva casa en horas de la tarde, mientras llegan los muebles que han comprado y tratan de acomodar todo. No se van tan lejos, nos separa solo un par de kilómetros, en auto se puede llegar en quince minutos. Esa idea me hace plantear las sugerencias de ellos de tener un vehículo; aunque, no siento que sea tan necesario, Danilo me ayuda con ello y él no se ha molestado en llevarme y recogerme en la oficina, aunque debo prever que eso no sucederá en un futuro, sea que él termine en prisión o decidan que debe pagar su pena en casa, tengo que tener una segunda alternativa, no tendré su ayuda toda la vida.

Antes de salir del apartamento, mamá ha soltado una bomba.

—Invita a Federico a cenar, así por fin podremos conocerlo, estoy segura de que nos llevaremos muy bien.

Solo decir su nombre me transporta a él, a su sonrisa y a ese aire relajado que lo caracteriza cuando no está en su papel de gerente. Aunque no nos hemos visto desde aquel día en que vino al apartamento, nos hemos comunicado por mensajes y le he contado sobre la llegada de mis padres, también, hemos hablado sobre un montón de cosas, es como rememorar una vieja época; sin embargo, no hemos concertado una cita desde esa última vez que nos vimos, más que todo por las ocupaciones de él y porque también he estado con mi mente en el asunto de mis progenitores. Con la reciente fusión, él ha estado haciendo varios trámites y cosas que, a veces, se le salen de las manos. Ha estado muy ocupado, pero ya es viernes y es probable que sí acepte; no puedo negar que me muero por verlo, y estoy segura de que él también piensa de ese modo, o, al menos, me convenzo de ello.

Estoy haciendo un drama de todo esto, solo somos amigos y me estoy comportando como si no quisiera que mis padres lo conocieran por temor a lo que dirán. Su propuesta me retrocede a un tiempo en el que llevé a un gran amigo a casa y ellos, automáticamente creyeron que se trataba de un novio e hicieron que se sintiera cómodo y se llevara una buena imagen de ambos. Ese recuerdo me hace reír.

—Le diré, pero no prometo nada —contesto—. Es un hombre ocupado, y..., seguro debe estar cansado, será mejor dejarlo para el fin de semana.

—Paulina, hazlo —interviene papá—. Seguiremos en contacto y nos visitaremos, pero tómalo como una despedida para nosotros; si quieres ver felices a tus viejos, invítalo, queremos conocerlo, pueda que esté ocupado, pero si le dices que queremos conocerlo, tal vez acepte. ¿Acaso los padres no pueden conocer a los amigos de sus hijos? Son amigos, según lo que dijiste.

—Bien, bien, ya entendí el mensaje —le digo y extiendo mis manos como señal de rendición—. Se lo haré saber e insistiré en que venga, ahora debo irme o Danilo se irá sin mí.

—Cuídate, hija —expresa papá—, y piensa en el carro, te hace falta.

—Lo haré, papá —contesto con una sonrisa.

—Que tengas una buena jornada —agrega mamá.

Asiento, regalándole una sonrisa a ella también. Son tan increíbles, me alegra demasiado tenerlos tan cerca.

Como era de esperarse, Danilo está a punto de marcharse, pero ha sido paciente y me ha esperado como el buen amigo y vecino que es, además está agradecido por los consejos y ayuda que le he brindado los últimos días. Estoy segura de que, cuando se vaya, ese día quedará un vacío en mi pecho, no solo ha sido un gran vecino, sino un buen amigo. Sin tiempo que perder, arranca como si estuviese en una carrera de la Fórmula Uno.

・・・★・・・

Llamo a Federico; más por escuchar su voz y para saber cómo va a reaccionar cuando le haga la pregunta del millón. Una adrenalina de colegiala enamorada se hace presente en mi pecho; este hombre me tiene mal, siento que me estoy enamorando.

—Qué sorpresa, Paulina —dice Federico, tan pronto recibe la llamada—. Buenos días.

—Hola, Fede —respondo, y es la primera vez que lo llamo así desde nuestro reencuentro—. No te robaré mucho tiempo, si es que estás ocupado, porque debes estarlo, ¿no?

—Puedes robarme el tiempo que necesites —me contesta—. ¿Cómo amaneces?

—Bien, gracias y tú, ¿Cómo te encuentras?

—Muy bien, sí, estoy ocupado, voy entrando a una reunión, pero tengo tiempo para atenderte y resolver las dudas que tenga o si quieres contarme algo, ahí estaré para escuchar, habla, por favor —expresa con una ligera risa.

—Me alegra saber que estás bien y, como dije, no te robaré mucho tiempo, solo llamaba para invitarte a cenar, mis padres están en la ciudad y quieren conocerte; te daré los detalles después, el caso es que han insistido en que te invitara —confieso, y me tiemblan las piernas por saber su respuesta.

—¿Acaso has dicho que tenemos una relación? —pregunta—, porque si es así, tendré que presentarte a mi madre cuanto antes —Y ríe.

Yo también me rio ante sus palabras, ¿de dónde ha sacado eso?



#3027 en Novela romántica
#1003 en Chick lit
#297 en Thriller
#140 en Misterio

En el texto hay: chick lit, colombia, abogada y gerente

Editado: 26.01.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.