Esto es amor

15

Volvimos al departamento de Sung Kyu en silencio.

Myung Soo intentó tomarme de la mano en dos ocasiones, pero en las dos le aparté. Había demasiada gente a nuestro alrededor. La zona donde vivíamos estaba bastante concurrida de día, ya que de noche nadie quería salir de casa.

Pensé en lo que me había contado.

Más que triste me parecía una historia cruel. E injusta.

No habría podido imaginar que Sung Kyu había pasado por algo así.

—Sung Jong —me llamó Myung Soo con suavidad una vez llegamos al pórtico.

—¿Qué?

—Lo siento. No debí haberte contado esa historia.

—No. Está bien. Yo quería saber.

Myung Soo acarició mi rostro y suspiró.

—Entra tú primero. Debo comprar algo en la tienda.

Pude haberme ofrecido a ir con él, pero decidí no hacerlo.

Necesitaba pensar.

Asentí y entré, utilice las escaleras para llegar a nuestro piso. El ascensor no funcionaba de nuevo, aunque lo había hecho durante dos días.

Apenas abrí la puerta del apartamento me dí cuenta de que ya había alguien en la casa.

—Pensé que llegarías más tarde —comenté tratando de adoptar un tono alegre.

Woo Hyun levantó la mirada. Estaba normalmente sentado en el sofá, pero al ver su rostro supe que algo iba mal.

—Ah. Sung Jong. ¿Qué tal el día?

Ignoré su pregunta y me acerqué a él.

—¿Que pasó?

—¿Eh?

—Dime que ocurrió, Woo Hyun.

—No ha pasado nada.

Pero intentaba no mirarme a los ojos.

—No me mientas. Hoy viste a Yoon Joo. ¿Que pasó?

—¡No pasó nada!

Y era la primera vez en mucho tiempo que Woo Hyun me gritaba.

—¿Por qué estas así?

—No es asunto tuyo.

Se levantó para irse, pero me aferré de la manga de su camisa. No sirvió de mucho. Woo Hyun me apartó de un empujón. Caí sobre el sofá.

—Sung Jong. Perdona, yo...

—No empieces ahora con tus disculpas y tus lloriqueos —exclamé. Estaba furioso, por él, por Yoon Joo, por Sung Kyu y por ella, por Hyun Jae, esa pobre chica que había muerto de forma tan injusta. Esa pobre chica que nadie había salvado—. Me enoja eso.

—Sung Jong.

Sí, iba a desquitar mi enojo con él, pero, ¿que más daba? Últimamente parecía que a Woo Hyun le encantaba ser tratado como basura.

—Cállate. Voy a hablar yo —me levanté, apartando un montón de ropa de mi camino—. Estoy harto de esto. ¿Es que no puedes entenderlo? Esa mujer no te quiere.

—No sabes de lo que estas hablando.

—Te dije que te callaras —gruñí—. Si te quisiera no te trataría así. Si te quisiera estaría a tu lado por sobre todas las cosas. Lo que ella hace contigo no es amor...

—Pero, ¿que dices? —replicó, molesto—. ¿Acaso tú sabes lo que es el amor? ¿Te revuelcas un par de días con ese imbécil de Myung Soo y ya te crees un conocedor?

Me quedé sin palabras. Con la furia y la vergüenza luchando en mi interior.

—¿Creías que no lo sabía? —siguió hablando mi hermano—. No soy un idiota y te conozco bien. Me dí cuenta de que te gustaba desde la primera noche que estuvimos aquí y a ese no parecías desagradarle.

—No nos revolcamos —susurré con la garganta seca.

—Sí, claro. He visto como te mira...

—¡Te digo que no lo hacemos!

Y sí, la furia había ganado a la vergüenza.

—¡Deja de levantarme la voz!

—¡Y tú deja de hablar de lo que no entiendes!

—¡Tú eres el que lo hace!

Woo Hyun estaba tan alterado que parecía capaz de golpearme. De niño lo había hecho en numerosas ocasiones.

—¡Porque te aferras a esa mujer! —rebatí—. Déjala ya, Woo Hyun.

Su rostro se contrajo y me dió la espalda.

—No puedo.

—Claro que puedes.

Ambos habíamos bajado el tono de voz.

—No. No puedo —se volvió —si la dejo... ¿qué va a pasar conmigo?

—Woo Hyun...

—Me quedaré solo.

—Eso no es cierto —llegué hasta él—. Me tienes a mí. Siempre estaré contigo.

—Mentira, Sung Jong. Te volverás adulto y algún día te iras con Myung Soo o cualquier otro.

No podía rebatir eso sin mentir, pero tenía que decir algo.

—Tienes a Sung Kyu...

—¿Sung Kyu? ¡Ja!

—¿Qué?

—Ese tipo... Ese tipo...

Ahora estaba furioso de nuevo.

—Sung Kyu ha sido un gran amigo, Woo Hyun. Nos ha ayudado todo este tiempo.

—Por culpa, sólo por eso. Ese no tiene nada de buen amigo. Yo podré ser un desastre como pareja, como amigo y como hermano, ya que no pude protegerte del tío, pero Sung Kyu —le había comenzado a temblar la voz —Sung Kyu se lleva el premio.

—¿De qué hablas?

—De eso, Sung Jong. Cuando huimos de casa de los tíos. No teníamos un centavo y lo busqué para pedirle ayuda, pero él se había ido. Sin despedirse, sin decir nada. Fuí a su casa y me recibió una mujer que nunca antes había visto. Su madrastra —Woo Hyun comenzó caminar—. ¡Nunca me dijo que su padre había vuelto a casarse! Y cuando lo necesité no estaba, aunque prometió que siempre estaría a mi lado. Les dijo a sus "padres" que se independizaría, pero era mentira. Fue por ella. Hoya me lo dijo tiempo después. Fue por esa Hyun Jae...

—¿Qué?

—Fue detrás de esa tipa, dejándome tirado con un hermano menor asustado y la policía posiblemente detrás de mí después de casi matar a ese hijo de puta.

Mis ojos se abrieron de golpe al escuchar esas palabras.

Hyun Jae... Sung Kyu... Nuestro tío. Siempre creí que nos habíamos limitado a irnos, pero había mucho más.

—¿Golpeaste al tío?

—¿Qué esperabas que hiciera? —se detuvo—. Hubiera querido matarlo.

Tragué saliva con fuerza.

—Woo Hyun, escucha, sobre Sung Kyu...

—No. No debes ponerte de su lado.

—¡Pero es que tú no sabes toda la historia!

Apenas terminé de decir aquellas palabras cuando la puerta se abrió y entró Myung Soo.

—No digas más, Sung Jong.

—Pero...

—¿Qué haces aquí? —gruñó Woo Hyun—. ¿Estabas escuchando?

—Lo lamento, pero hablas demasiado alto —Myung Soo usaba un tono de voz frío—. Deberías tranquilizarte.



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En el texto hay: homosexual, woogyu, myungjong

Editado: 10.07.2022

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