Aprendí a olvidarte como se aprende a caminar sobre el hielo:
paso a paso,
con miedo a romperme,
sabiendo que bajo mis pies
aún late todo lo que fuimos.
Primero olvidé tu voz
—la guardé en un cajón junto a los imanes del refri
y las llaves que ya no abren nada—
Luego olvidé tu risa,
ese sonido que antes me activaba el corazón como código de desbloqueo.
Después, tus manos,
ese mapa que recorrí con los ojos cerrados y que ahora es solo
territorio desconocido.
Pero hay cosas que se resisten:
el olor de la lluvia en tu camisa,
el modo en que decías "espérame",
ese rincón del sofá que aún guarda el hueco de tu ausencia.
Y entonces entiendo que olvidar no es borrar,
sino aprender a vivir con los restos del naufragio sin convertirte en sirena.
#1505 en Otros
#268 en Relatos cortos
poesía. amor. romance. desamor, poesia y algo mas, poesía y versos
Editado: 24.06.2026