"Las leyendas también mueren"
Lunive D'aroy
2:00 AM
6:04 AM
Reunión con la Federación Imperial de Deportes
9:00 AM
Ensayo de Pearlette
13:00 PM
Pase tiempo con Pearlette
Conozco a Pear desde que yo tenía veinte años.
Aún recuerdo el día en que llegó a pedirme que la dejara ensayar. No tenía dinero para pagar a un maestro que la preparara, así que decidí entrenarla yo mismo. En ese entonces apenas estaba terminando la universidad y la empresa no era más que una idea con demasiadas ambiciones y muy pocos recursos.
Pasábamos noches enteras repitiendo la misma coreografía una y otra vez. Aunque ella ya tenía conocimientos de danza, yo estudiaba por mi cuenta para enseñarle todo lo que pudiera.
Solo tenía diez años.
Pero nunca había visto a alguien con tanta disciplina. Todos los días llegaba después de la escuela con una sonrisa y la misma pregunta de siempre:
"¿Hoy también vamos a ensayar?"
Hubo un momento en el que estuve a punto de rendirme.
Mi familia nunca creyó en este proyecto. Cuando llegó la oportunidad de su primera presentación, no teníamos dinero para comprar las zapatillas ni el vestuario que necesitaba. Reuní todo lo que pude y, durante seis meses, sobreviví comiendo apenas una vez al día para ahorrar lo suficiente.
Valió la pena.
Aquella niña tenía algo que no se podía enseñar.
Talento. Y una obsesión por superarse que nunca había visto en nadie más.
Fue esa obsesión la que la llevó a destacar en su primera exhibición de cazatalentos.
Hoy todos la conocen como una leyenda.
Yo solo sigo viendo a la niña que llegaba con la mochila al hombro preguntándome si ya era hora de comenzar a bailar.
No sé demasiado sobre la infancia de Pear. Lo único que sé es que su madre nunca quiso verla dentro del mundo artístico. Aun así, jamás se rindió.
Aunque nunca lo diga, todavía carga con ese vacío.
La chica con la que siempre ensaya es mucho más joven que ella, pero la quiere como si fuera su propia hija. Pear no puede tener hijos y, de alguna manera, encontró en esa niña la familia que siempre soñó.
Hoy me habló de ella.
Y también de muchas cosas que nunca me había contado.
No puedo obrar milagros, pero intentaré ayudarlas en todo lo que esté a mi alcance.
Pearlette ha sido mi mejor amiga.
Ella estuvo conmigo cuando Andromedis no era más que un sueño imposible. Conoce cada fracaso, cada deuda y cada noche en la que pensé en rendirme. Nunca se fue, incluso cuando no teníamos absolutamente nada.
Saber que dentro de tres meses se retirará... y que quizá nunca vuelva a verla sobre un escenario... me destruye más de lo que estoy dispuesto a admitir.
Pero también sé que, cuando llegue ese momento, mi pequeña bailarina tomará la decisión correcta.
Pear...
Ese apodo nació cuando ella tenía dieciséis años. Un día le grité "¡Pearlette!" desde el otro extremo del salón de ensayo y ni siquiera volteó. Terminé llamándola "Pear" por desesperación... y desde entonces nunca dejó de responder a ese nombre.
Ahora debería dormir.
Aunque solo sean dos horas.
Mañana será un día largo... y tengo el presentimiento de que, cuando termine, muchas cosas habrán cambiado.
⊹ ࣪ ˖NOTA⊹ ࣪ ˖
⊹ ࣪Las bitácoras son tanto diarios como hojas sueltas donde los personajes narran su día o también donde hay cierta información de relleno de cada uno; estas no pueden estar en orden, así que tómenlo en cuenta para futuras referencias.⊹
⊹ ࣪ ˖MUCHAS GRACIAS POR LEER⊹ ࣪ ˖