Eternal

Mutuamente

Creo que después de un tiempo te das cuenta de que aquel dicho tiene sentido: el tiempo lo cura todo. Y sí, el tiempo ayuda a sanar, pero no es lo único. También lo hacen la compañía adecuada, el apoyo de las personas que te quieren y el hecho de volver a enfocarte en ti.

Con el paso de los días, dejas de pensar constantemente en esa persona. Poco a poco la mencionas menos, olvidas algunos de sus gestos, el sonido de su voz e incluso ciertos recuerdos que antes parecían imposibles de borrar. Es entonces cuando entiendes que ya no hay marcha atrás. Cierras esa puerta para no volver a abrirla y comprendes que nunca fue tu lugar; simplemente tardaste demasiado en aceptarlo.
Lo más difícil es cuando el daño ya está hecho. En esos momentos uno se aferra a la ilusión de que la otra persona cambiará de opinión, aunque en el fondo sabe que no será así. La mente lo entiende antes, pero el corazón suele tardar más. Sin embargo, el corazón también sana.

Por eso, cuídalo. No permitas que jueguen con él otra vez. El amor que das es demasiado valioso para entregarlo a quien no sabe apreciarlo. No mereces que alguien te haga perder el tiempo, ni que permanezca a tu lado por costumbre cuando ya no hay amor.

Y si alguna vez sientes que te atrae alguien más mientras estás en una relación, habla con sinceridad. No engañes a quien confía en ti. Tal vez para ti parezca algo pequeño, pero para la otra persona puedes ser su mundo entero. No sabes cuánto daño puede causar una mentira o una traición.

Espero que nunca tengan que mendigar amor ni quedarse en lugares donde no los quieren. Por mucho que amen a alguien, ámense más a ustedes mismos. Tengan citas con ustedes, aprendan a disfrutar de su propia compañía y dediquen tiempo a conocerse de verdad. Sean auténticos y no se repriman para encajar en la vida de nadie.

Y si están heridos, sanen antes de involucrar a otra persona en sus heridas. No creen falsas ilusiones ni conviertan su dolor en el dolor de alguien más.

Salgan, viajen, vayan a esa playa, a ese restaurante o a ese lugar que tanto quieren conocer. Vayan solos o acompañados por amigos, pero vivan. Enfóquense en ustedes. Tal vez repito mucho esa idea, pero es porque realmente importa.
Tampoco caigan en los vicios buscando una salida rápida para dejar de sentir. Puede parecer una solución momentánea, pero al final solo dañará su cuerpo y retrasará su proceso. Lo que necesitan es estar bien, no escapar de lo que sienten.

El amor suele ser hermoso al principio, pero con el tiempo llega la verdadera prueba. Es ahí donde se descubre si dos personas realmente se aman, si saben afrontar los problemas juntos, si estarán presentes en los momentos difíciles y no solo cuando todo va bien. Es ahí donde se demuestra si el amor es real.
Amen, pero nunca se olviden de quiénes son. Nunca se hagan menos por alguien más. Sigan adelante.

Muchas veces dicen que una mente ocupada no extraña a nadie. Tal vez sea cierto para algunas personas y para otras no. Cada quien siente de manera diferente. A veces amamos tanto que, cuando una relación o una amistad termina, recién entonces entendemos cuánto permitimos y cuánto perdonamos creyendo que era normal.

Hay personas que dicen: “Así me conociste y no voy a cambiar por nadie”. Y quizá sea verdad. Pero a veces duele ver que con otros sí hacen cosas que nunca hicieron contigo. Ahí aparecen las preguntas: ¿Por qué con ellos sí y conmigo no? Con el tiempo entiendes que algunas preguntas no tienen respuesta, o que simplemente no vale la pena buscarla.
Déjalos ser felices y busca tu propia felicidad. No gastes tu energía en alguien que no supo valorarte, en alguien que te tuvo y aun así te perdió. No entregues tanto de ti al punto de olvidarte de quién eres.

A veces nos desviamos del camino, pero eso no significa que estemos perdidos. Solo es un desvío. Eventualmente llegarás al lugar correcto, a donde todo sea recíproco, donde no tengas que rogar amor, atención o cariño.

Y no hablo solo de relaciones de pareja. También hablo de amistades. Llegará esa amistad que no tendrás que perseguir ni convencer para que permanezca. Las personas que realmente quieren estar en tu vida encontrarán la manera de hacerlo.
Pero tampoco nos convirtamos en aquello que nos lastimó. No humillemos a otros para sentirnos mejor. No somos de piedra. Todos tenemos sentimientos, aunque a veces no sepamos expresarlos. Muchas veces una acción vale más que mil palabras, y eso es justamente lo que muchas personas necesitan: una muestra de cariño, de apoyo o de comprensión, no un silencio que las haga preguntarse qué hicieron mal.
Deseo de corazón que cada uno de ustedes encuentre a alguien que los ame, los valore y jamás les haga sentir insuficientes. Que ese amor se note en las miradas, en los pequeños detalles, en los abrazos cálidos y reconfortantes. Deseo que encuentren personas que les den la misma paz y el mismo cariño que ustedes son capaces de ofrecer.

Y, sobre todo, deseo que el amor que reciban sea tan sincero y mutuo como el que siempre han estado dispuestos a dar.

Cuidense siempre.

Hanae.



#1204 en Otros
#178 en Relatos cortos
#18 en No ficción

En el texto hay: pensamiento, sueños de, verdades rotas

Editado: 10.07.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.