Es de noche.
O al menos, eso es lo que el cielo aparenta ser.
Incluso hay unas pequeñas estrellas blancas pintando el cielo... Aunque no se vean reales del todo, son lindas.
Estiré mis pequeñas manos hacia arriba, como si tratara de agarrar una de esas oscuras nubes.
Se ven como algo suave en lo que dormir.
Pero ahora mismo... No creo que pueda dormir.
Tampoco comer...
Ni siquiera encontraba fuerzas para caminar, pero...
—"... M-Mejor me levantó..." —Susurré para mí mismo, como si eso fuera suficiente motivación.

Los alrededores están fríos, y el hecho de estar descalzo no ayuda mucho...
Mis pies lastimados dejan huellas rojas por donde paso, cada paso es una agonía que se ha vuelto silenciosa.
...Pero el fuego de algunas casas carbonizadas me ayudan a no congelarme, eso es suficiente consuelo.
Quisiera volver a mi casa, pero...
...
No quiero ver lo que hay dentro.

—"¿¡Hay alguien aquí!?" —Grité con una voz temblorosa.
Esperé unos segundos, pero nadie me respondió.
—"¡Por favor! ¿¡Alguien!?"
Silencio.
Una brisa de viento me dio escalofríos.
Enrollé mi propia cola alrededor de mi cuerpo, igual que una enorme bufanda... No es mucho, pero me protegerá por ahora del frío...
... Y de cualquier cosa que haya en este lugar.
¿Seguirán aquí?
Esos... Monstruos...
No veo una salida... Ni siquiera sé que es este lugar... Todo parece un rompecabezas mal hecho.
Cuando esa extraña cúpula negra absobió la ciudad, de alguna forma me quedé dormido, pero aún no recuerdo mucho de lo que pasó.
Además, este lugar se ve muy diferente de como recordaba mi hogar, mi ciudad...
Esta destruido... Y también desordenado.
Como si un tornado hubiera pasado por aquí.
Pero... No lo entiendo..
...¿Dónde están todos?
¿Por qué solo yo estoy aquí...? Ni siquiera he visto un cadáver o algo...
—"Por favor... Si existe un dios..." —Hablé en voz baja, mirando brevemente al cielo como si esté me devolviera la mirada.
—"...Necesito ayuda."
Y por estar distraído por el cielo... Mis pies descalzos tropezaron contra un desnivel de escombros, haciéndome caer hacia adelante, raspando mis palmas y rodillas en el proceso...
—"¡Ouch!" —Solté un quejido de dolor por instinto, y mi pelaje se erizó.
Me acomodé, tomando asiento en el suelo mientras me acarició uno de mis dedos, ligeramente enrojecido por el golpe.
Sentía la sangre subiendo hasta mí cabeza, mi cuello...
Como mis ojos empezaban a hincharse...
—"Por favor.. Por favor.." —Susurré bajo mi aliento.
...Pero no tengo idea de que es lo que estoy pidiendo..
¿Qué todo acabe?
Sé que debo ser fuerte... Traté de serlo...
Papá dijo que no tenía que llorar..
Dijo que sea fuerte..
Pero...
—"No.. No llores.. No llores..."
Mis manos apretaron con fuerza mi pie lastimado, solo causando más dolor.
—"Basta... Ya basta.."
Las lágrimas me cayeron por las mejillas.
Rápidamente traté de limpiarme con mis manos, pero solo terminé manchando mi rostro de sangre seca y suciedad.
—"Debes ser.. Debes ser fuerte..."
Y a pesar de mis palabras... La voz se me rompió.
—"S-Sé fuerte, Seth..."
Dejé de limpiarme las lágrimas, que ahora caen libremente.
Manchando mis rodillas magulladas, mi rostro sucio, mi ropa desgastada.
—"Fuerte.. Fuerte.." —Fue lo único que pude decir.
A mi cabeza no paran de llegar esas... Esas imágenes...
Mamá...
Papá...
Hermanito..
No.
No soy fuerte.
Sigo siendo... Solo un niño.
Un niño ingenuo y...
... Débil
Debí haber hecho.. Algo...
Debí haber muerto.
—"...Hey, pequeño.."
Escuché una voz firme desde el frente...
Levante mi rostro... Pero mis ojos llorosos apenas me dejaron ver algo adecuadamente.

Tenía la mano extendida hacia mi.
—"Levántate... No te preocupes, soy humana."
No respondí nada, solo me quedé mirándola con desconfianza.
Pero... Tampoco hice un intento por huir..
Solo... Me quedé quieto, con la respiración algo acelerada.
—"Eres.. El primero que encuentro en kilómetros..." —La mujer se agachó, hasta estar más o menos a mi altura. Pude notar que también estaba algo herida.
...Pero no parece tener miedo.
—"¿Estás herido?" —Preguntó en voz baja, sus ojos dorados pasando por mi cuerpo brevemente.
—"S-Sí..." —Señalé a mis pies descalzos. La base de mis pies estaba raspada y sangrando.
Hizo una pequeña mueca al ver el mal estado de esa herida...
—"He... He estado caminando así... Unas horas.."
—"Ya me imagino... Eres muy fuerte, pequeño." —Sin preguntar, ella extendió su mano hacia mi, no tuve tiempo para quejarme, antes de que sus dedos empezarán a acariciar mi cabeza.
Fue un toque lento, más agradable de lo que pensé...
Se sentía cálido... Familiar.
—"¿Cuál es tu nombre?"
—"A-Ah... Soy... Soy Seth..."
Ella asintió suavemente, mirándome con dulzura. —"Tienes un lindo nombre,"
Le dio una breve caricia a la punta de una de mis orejas, haciendo que esta se sacuda ligeramente.
—"No lo olvidaré." —Se aclaró la garganta, y miró alrededor un momento, escaneando la zona.
—"Este lugar es peligroso, Seth." —La mujer me dedicó una sonrisa amable... A pesar de todo, pude sonreír de vuelta. —"¿Me dejas llevarte a un lugar seguro?"
—"Sí..."
—"Vale... Tienes que ser fuerte, pequeño."
Ella me atrajo hacia sí misma, con una pequeña sonrisa, me levantó en sus brazos con sorprendente facilidad.
Mi cuerpo estaba frío, también el de ella, pero entre los dos, pude recibir un poco de su calor corporal.
Recorrió la ciudad a pasos tranquilos, parecía saber exactamente a dónde vamos.