Eva, fingiendo sorpresa, le dijo a Dietrich.
—Dietrich, ¿por qué te sorprende tanto que tenga un trabajo de mesera? ¿Acaso es pecado?
Clare miraba a uno y a otro esperando explicaciones, ¿Apolo con una mesera? Su hijo dijo con petulancia.
—Bueno… Estimé que alguien como Apolo tendría una modelo de novia.
Eva se tocó el cabello de manera coqueta y añadió.
—Y soy modelo; sin embargo, mis padres desean que sea una persona útil a la sociedad, por eso me consiguieron un empleo como mesera en el club.
Clare dijo con sorpresa ante ese hecho.
—Interesante.
—Allí fue donde conocí a mi bello Apolo.
—¡Bello! —dijeron en coro.
El aludido la miró con sorpresa.
—Así le digo de cariño y nos vimos en ese evento de las Cruces… —Lo acarició—, ¿recuerdas, cariño?
Para ese momento tenía que seguirle el paso a Eva.
—Sí, lo recuerdo.
Eva le puso emoción a la historia.
—Se rompió mi taco después de la pasarela y Apolo me ofreció su brazo como apoyo —lo tomó de la corbata—. Me volvió loca su caballerosidad.
Dietrich dijo con ironía.
—¿Apolo un caballero? Eso es nuevo.
Eva entonces le respondió.
—Dietrich. Apolo es bueno con quien quiere, y malvado con quien le cae mal.
—Así es, Eva, por el contrario —rodeó su cintura—. Me caía más que bien, y desde que llegó a mi vida la cambió por completo.
—¡Aw!, qué tierno eres —lo besó en la comisura de la boca—. ¿No es divino?
Dietrich entrecerró los ojos para notar algo de mentira en ambos y Apolo la rodeó por la cintura.
—Cariño, tenemos que continuar.
Clare estaba sorprendida con todo lo que sus ojos estaban viendo, ¡Apolo con una novia! Siguieron el camino y llegaron al jardín. Apolo entonces le dijo en voz baja.
—Eso estuvo bien.
—Te dije que sacaría tu mejor lado.
Los ojos azules de Apolo centelleaban con las acciones de la bella muchacha, lo estaba tentando y en parte eso era bueno. Eva tomó otra copa y le guiñó el ojo.
—La bebida es gratis y buena.
—Y no quiero que se te pase la mano —se la quitó.
Ella hizo una mueca.
—No hagas muecas, detesto eso.
—Lo siento —le torcía la boca—. Eso no decían en las redes sociales. ¿Piensas que se lo creyeron?
—Más te vale que así sea, de eso depende todo.
Ella movió su cabello largo de un lado al otro.
—¿Qué haces?
—Sacudo las malas vibras. Ese Dietrich es un pesado —entonces lo miró y le preguntó—. ¿Tenías una relación con la hermana de Dietrich?
Él se llevó el vaso a la boca y la joven le comentó:
—¿Ella es bonita o se parece a Dietrich? —sonrió—. Me imagino a Dietrich con peluca, la mujer más horrorosa del mundo.
Apolo, al escuchar esto, rio causando la sorpresa en muchos. Eva también reía y todos comenzaron a comentar este hecho.
**
Dietrich miraba molesto la escena: esa chica petulante y horrorosa, dándose la de diva, no la hacía novia de Apolo, todo aquello le resultaba muy raro.
—Hay algo raro en todo esto, ¿una mesera con Apolo? Muy raro.
Eva veía unos cuadros con atención, un anciano se le acercó al ver su interés.
—Es un artista desconocido de Brasil.
—Desconocido, ¿por qué?
—Solía exponer sus cuadros en la calle para venderlos, los compré, pues me gustaron sus trazos.
—¿Es dueño del cuadro?
—Así es, ahora vale mucho, se hizo famoso y este cuadro vale doscientos grandes —el anciano le explicó—. El truco es aprovechar cada oportunidad para conseguir cosas valiosas.
—Interesante, entonces, ¿cómo supo que podía ser un ganador?
El anciano se tocó la nariz y le respondió.
—Olfato. El olfato es esencial para los negocios.
Eva, muy interesada, le preguntó.
—¿Esto para usted es un negocio?
—Claro, de hecho, todo lo es. La vida se divide en dos cosas: negocios grandes y negocios pequeños.
Eva estaba impresionada y le dijo lo que pensaba.
—No sé mucho de arte, para mí puede ser solo bonito y lo compraría por ese hecho.
—Entonces la sorpresa sería grande cuando descubrieses que era un ganador —entonces se cogió la quijada y comentó—. Esas emociones hace tiempo que no las vivo.
—Es como en Navidad, solíamos hacer un concurso con el personal, escondíamos sobres con dinero que buscábamos entre los jardines y, claro, uno de ellos tenía más dinero; conseguirlo era todo un suceso.