Evan | Saga: Kitsune

2. Las 12 razas

 

 

Mi hermana Tamaky baja corriendo y al ver el desastre se queda sorprendía, la pared esta destrozada y de no ser por las vigas de las esquinas la casa se hubiera derrumbado. Ella se acerca a mama y a mi exasperado en busca de una respuesta a todo este desastre.

¿Pero qué paso aquí? ¿Mama tu hiciste esto? -Dice una Tamaky alarmada mientras se dirige a mi madre.

-Yo no fui...-Dice mi madre mirando el suelo, no logro descifrar su expresión, no sé si es enfado, decepción, tristeza o...miedo. Tamaky mira a mamá atónita y luego pasa a mirarme a mí, me mira de pies a cabeza y se detiene en mi mano derecha la cual tiene sangre de papá.

-¿Evan fuiste tú? -Agacho la cabeza y asiento-. ¡No debiste hacer eso! ¡Discúlpate con James ahora! -Dice Tamaky mientras me agita por los hombros, por mi parte no logro decir palabra alguna, mi sangre se siente caliente y siento que si digo algo más terminare explotando.

-¡Déjalo! -Ambos abrimos los ojos asombrados, volteamos y vemos a papá que está caminando a duras penas con ayuda de Nanami. Lagrimas recorren mis ojos al ver como quedo su rostro.

-Yo-yo no quise...lo juro papá, y- Dejo de hablar cuando siento su mano en mi cabeza, no es como aquellas veces que lo hacía de mala gana, esta vez se siente te cálido. Más lágrimas desbordan de mí y levanto la cabeza para verlo a los ojos. Él me sonríe y eso hace que la culpa aumente.

-Continua así hijo...-Lo miro atónito por sus palabras ¿Acaso no está molesto por el golpe? -. Y no te preocupes por esto, en unas horas sanará mi rostro.

-¿No estas molesto? -Digo un poco apenado con él.

-Oh claro que estoy molesto, por eso ahora irás a tu habitación y te irás a estudiar el doble de tiempo que antes para compensar esa mala nota...-Dice mientras me mira serio y a punta las escaleras que conducen al segundo piso en donde están nuestras habitaciones.

-Está bien padre -Limpio mis lágrimas y subo corriendo a mi habitación. ¿De dónde abra salido todo ese poder? Jamás había experimentado algo así...sinceramente se sintió demasiado bien...quiero volver a sentir esto, quiero más poder.

-Muy bien Tamaky cariño ¿podrías arreglar el daño que causo tu hermano? –Dice James mientras mira Tamaky con una sonrisa forzada.

-Está bien…-Es lo único que dice ella y con sus poderes empieza  a arreglar el gran oyó en la pared.

JAMES

Ese puñetazo dolió más de lo normal...supongo que ese doctor no mentía.

“Le recomiendo que no se deshaga del niño, hay una gran probabilidad de que al cumplir los 5 años sea más fuerte que ustedes, si se va a deshacer de el niño confirme que este muerto del todo o habrá cavado su propia tumba”

Ese mocoso...nunca lo he considerado mi hijo, no se parece a nadie en esta familia y tras de eso tenía que ser un fenómeno. Si bien podía haberlo vendido a los demonios hubiese sido peor. Solo reconozco a Nanami como mi hija, Tamaky es una niña prodigio y la quiero pero no es mi hija. Ahora solo me queda esperar a que ese niño tonto aumente sus poderes y así poder llevar a cabo mi plan...

Una vida a cambio de otra...

 

7 años después...

-Venga ya viejo llevas todo el día entrenando, no sé qué quieres demostrar con esto, ya lo has hecho todo ¿Acaso pretendes morir solo por esta tontería? -Dice Maylo a mis espaldas pero le hago caso omiso a sus palabras y continuo con mi entrenamiento.

Han pasado 7 años desde aquella vez que le destroce el rostro a papá. No he vuelto a tener esos momentos de ira porque he tratado de hacer las cosas bien para no lastimar a nadie.  En estos últimos años me he dedicado a entrenar y a pulir mis poderes.

-Amigo tengo hambre y no me puedo ir sin ti ¿Lo sabes? -Dice Maylo y yo me río. Dejo mis entrenamientos de lado y me acerco a él.

-Está bien gula ya nos vamos -El me mira mal por como lo llame y me da la espalda indignado. Me río ante su reacción y empiezo a trotar y luego irnos a casa.

Estos años solo he tenido una meta en mente, ser mejor que nadie. Decepcione no solo a mi padre sino a toda mi familia entera cuando tenía diez años y quiero remediar eso.  En el mundo mágico existen doce tipos de razas.

Titanes, Dioses, Demonios, Kitsune, Shinigamis, Brujas, Magos, Dragones, Lobos, espíritus o también llamados fantasmas y por último los seres humanos.

Los titanes se dividen en doce, once de ellos se alzan sobre cada una de las razas y el otro es el rey de los titanes. Muchos dicen que se extinguieron pero yo pienso que aún están en este mundo escondidos entre tanta gente.

Los kitzunes somos una de las razas más antiguas y más poderosas, nuestro poder viene de la tierra misma.

Los Shinigamis se podría decir que es la rasa más peligrosa pues pueden ver a través de tu Alma y darte un juicio instantáneo.

Las brujas y los magos son aquellos que guían a los Dioses pues son los más sabios.

Los dragones no son una raza muy grande pero es muy fuerte y destructiva.

Los lobos o licántropos se llenan del poder que les brinda la luna pues de allí descienden, tienden a ser muy peligrosos cuando es luna llena.

Los espíritus son aquellos muertos que aún rondan por el mundo, los humanos les llaman fantasmas pero la mayoría solo está por qué les parece o muy aburrido el cielo o demasiado caótico el infierno.

Y por último los humanos, la raza más débil pero una de las más inteligentes.

Mi propósito desde entonces ha sido vencer a el más fuerte de cada raza para demostrar que puedo con lo que sea.

De entre las doce razas he combatido a 8 de ellas, mi siguiente objetivo son los dioses. Maylo dice que estoy loco por querer desafiar a un ser celestial y aunque tenga razón no me voy a detener. Yo soy Evan Kim y puedo con quien sea y haré lo que sea para destruir a los dioses. Me alejo de mis pensamientos y apuro mi trote para llegar hacia Maylo.




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