Lalo mira como los escritorios están desordenados y manchas de sangre seca en el piso, las luces parpadeando y un olor a podrido sale de una habitación.
Al acercarse mira varios cuerpos sin vida, todos los cuerpos tenían mordidas en puntos vitales del cuerpo, como el cuello y las muñecas. Una computadora encendida llama la atención de Lalo, mira más de cerca y ve que son cámaras de seguridad.
Mira un pasillo sin luz, una habitación de armas y un garaje, con un auto de policía, al cambiar de cámara mira a un sujeto caminando, al acercar la imagen se nota que es Luiz.
—Saca su teléfono y llana a Luiz. —Luiz me escuchas.
—Lalo, gracias a dios, ¿Donde estas?.
—Estoy en la sala de seguridad.
—Okey, no estas lejos de donde yo estoy, te envío un mapa, dirígete a la sala central.
El mapa llega como una notificación, al abrirlo mira como el lugar marcado está dando la vuelta a la izquierda, seguir derecho, otra vuelta a la derecha y seguir recto, y ya esta.
—Fácil, eso espero.
Sale dela habitación y camina con cuidado, al dar vuelta en el primer pasillo, mira como este esta en completa oscuridad, saca su linterna y camina alumbrando el camino, barios cuerpos en el suelo daban un ambiente muy incómodo.
—No esta tan mal, es como si fuera halloween. —Dijo con tono sarcástico y nervioso.
Sigue caminando hasta dar vuelta a la derecha y seguir recto, camina con paso firme y ve una luz al final del pasillo, acelerar el paso, pero mira como alguien se pone en frente de él.
Le apunta con la linterna, y mira como es un infectados, de inmediato Lalo saca su pistola y apunta a la cabeza, con determinación jala el gatillo y le vuela la cabeza, el ruido del disparo suena por todo el pasillo como un eco sin fin. Varios infectados se ponen de pie y miran a Lalo como un gran aperitivo.
—Esto está muy mal.
Apunta su arma y con rapidez dispara a un infectado en la cabeza, este cae pero no muere, Lalo le pisa la cabeza, destrozado la y siguiendo su masacre, dos tiros al pecho no fueron efectivos y solo hicieron enojar al infectados, un tiro al ojo y con una patada giratoria directo a la cabeza, destrozado la por completo. Pero sale otro infectados, sosteniendo una llave de plomeria.
—Lo siento, pero este sitio no tiene presupuesto para un plomero. Ve por tu princesa. —La voz sarcástica se junta con un disparo.
El disparo destruye la cabeza del plomero, al salir del pasillo mira una gran sala, y en el sentro, donde debería ir un escritorio hay una gran cantidad de cosas. Un ruido de detras de Lalo se hace presente, al voltear mira como un infectados se abalanza sobre el, este cae al suelo, su arma cae de su mano y se aleja demasiado.
Toma la llave del plomero la cual estaba junto a su mano, la usa para defenderse, colocándola en la boca del infectado.
—Te apesta la voca, pero yo tengo el remedio
Lo aparta con un empujón, poniéndose de pie, y con un golpe le destroza la cabeza al infectado.
—Nada mal, eso si fue un jonrón.
La tranquilidad no dura un gruñido se escucha detras de el. Lalo voltea y mira como otro infectado lo esta por morder, la llave del plomero esta en el suelo, y su arma esta lejos de el, Lalo entra en pánico, pero cuando estaba por ser mordido, la cabeza del infectado se destroza, y una voz conocida se hace presente.
—Che boludo cuidado.
Un disparo certero elimina al infectado. Lalo voltea y mira a Luiz. (Luiz es un chico alto de 1.80 de piel morena, pelo largo y castaño.)
—Se hacerca en fudando su pistola y recogiendo la pistola de Lalo. —Che, como as estado, todo piola o que. —Le pasa la pistola.
—Si, todo bien. —Toma su pistola. —Y tú ¿Como te encuentras?
—Pues que quieres que te diga, yo estaba todo piola, preparándome un mate. Y luego, tremendo quilombo se hizo. —Empieza a dar vueltas al asunto.
—Amigo ve al grano. —Se rasca la cabeza.
—Perdón. Bueno, yo salí a las calles y el capitán nos llamó, boludo la que se hizo en la plaza de la ciudad. El concierto de estrella se llevó a cabo y nos informaron que avía rumores de caníbales en los alrededores.
La platica se corta al escuchar alboroto en los patios traseros. Lalo saca su pistola y linterna listo para ir a investigar.
—Iré a ver, tú quédate aquí y cuida el lugar.
—llevó aquí desde las 11:30 Pm. Tú ve, yo cuido todo, a y toma —Le arroja un radio. —Mantén el contacto.
—Claro, no tardare.
Lalo camina por ese pasillos largo y oscuro. Notando como las paredes tienen agujeros de bala y algunas ventanas estaban rotas, un mapa en la pared indica donde esta Lalo, y con eso también identifica donde fue el ruido.
El cual bino de la cancha de baloncesto la cual esta conectado con el exterior. Sigue caminando hasta que la radio se empiza a oír.
—Contesta con un clic. —Dime.
—Amigo, bine a las cámaras, y hay una gran cantidad de infectados, están muy cerca de ti, están por cruzar la pared.
—Esta bien, estaré al tanto.
Cuelga la radio y sigue caminando buscando si hay algún invitado no deseado.