Evolución

La humanidad con un nuevo destino

La noche llegó, Kai comenzó a llorar y sentí a Muchi aullar. Tomé a mi hijo y salí hasta el perímetro a encontrar al lobo. Allí estaba con su pareja y otros de su grupo, además de los cuatro cachorros que nacieron con mi niño, el cual se calló al verlos y tiro los brazos. Lo llevé hasta los cachorros y estos comenzaron a jugar con él, Kai solo reía. Acaricie a Muchi tras las orejas y este respondió sacando su lengua y lamiendo mi rostro, su pareja hizo lo mismo.

—Por Gaia paren.

Reí y entonces pude ver que me querían decir algo, así que les presté atención. Explicaron que esos cachorros eran los aliados de Kai en el futuro, si los humanos regresaban estos los apoyarían, esa era su responsabilidad para con mi bebé. Era evidente que hablábamos sobre Kai y sus descendientes, lo que acepte sin problemas. Lo segundo era un aviso, era hora de irnos, nuestro tiempo en este planeta llegó a su fin.

Escuché movimientos y al mirar pude ver que no era la única despidiéndose de sus amigos animales. Sonreí a mi loco grupo, Lee se acercó con los suyos, los pumas, ya que los chitas estaban en su territorio. Le presento a nuestro bebé y estos lo reconocieron bajando su cabeza y lamiendo la del niño.

Nos despedimos, lágrimas cruzaron mi rostro, los iba a extrañar y Muchi pensaba igual pues aulló para mí. Luego de regresar Dael nos dijo que creían haber terminado el artefacto, así que ahora mismo lo probaríamos.

Estábamos todos nerviosos, si esto no funcionaba deberíamos irnos y arriesgarnos en el espacio. Al encenderlo no se notó mucho el sonido, pero de repente, la magnitud de este aumentó. Por un momento fue molesto, sin embargo, luego logró su objetivo.

La magia comenzó y agradezco que estaba encerrado en un lugar, donde toda la masa de energía electromagnética no podía dañarnos. Había que reconocer también al material de los zoserianos. Vimos ocurrir la transformación de energía, casi la misma obtenida de un cuásar quizás menos estable, no obstante, lo estábamos logrando. Lento, pero estable, el proceso no podía ser apresurado y justo a un 40% las alarmas se dispararon, estábamos bajo asedio por todos los flancos.

Nuestros amigos también nos dieron la señal y rápido solo quedamos en el terreno los necesarios para luchar, necesitábamos un poco más de tiempo. Las naves fueron puestas en su camuflaje, era imposible separarlas de los cables de carga por ahora. 

Lee no me dejo ir a las zonas más peligrosas, así que tuve que quedarme con los ingenieros cargando los motores. Los gritos de las personas se sentían en los terrenos de enfrentamiento, era como ver enormes ejércitos chocando, la Colonia Mixta, sobrevivientes, radicales y Gaia el más enorme contra una minoría que nada más quería sobrevivir.

Cuando los motores estaban a un 70% el artefacto comenzó a calentarse y fallar. Les indiqué que lo desconectaran, no había tiempo y esa era la señal. Separamos todos los cables y los envié hacia sus naves. Con los ojos llenos de lágrimas, me despedí de mis abuelos que se quedaron con un grupo que tampoco quiso irse de su tierra. Debía ser fuerte, subí a la nave y fui directo al puente, luego de verificar que mi hijo estaba con mi suegra.

Era hora de rescatar a nuestra gente, los cuales llevaban un identificador para trasladarlos a las naves, con más facilidad. Anjil estaba en la otra nave dirigiendo había regresado al oír la alarma. En ese momento, estaba liberando a los animales de nuestras reservas para que fueran libres.

Le dije que se elevara, había que ir a por los nuestros y sacarlos del infierno. Al tomar altura y ver lo que ocurría casi perdí la respiración, nuestra gente estaba siendo casi exterminada, si nos demorábamos más…

—¡Personal de salud y militares ubíquense en la cámara de teletransportación ahora! —Cuando tuve la señal de que estaban ubicados—. Actívenla, ubiquen sus identificadores y aquellos en la cámara, estén listos para cualquier cosa. Comenzamos en 3, 2, 1… ¡Ya!

Comenzaron a llegar nuestra gente y por supuesto hubo uno que otro problema, pues un enemigo podía haber tomado el dispositivo y colarse. Como por ejemplo un animal devorando a su presa, pasó y fue tenebroso. Gracias a que pudimos controlar la situación, exterminando al animal e incluso en alguno salvamos a sus víctimas. Otras veces los nuestros llegaron con personas extras, como niños, los extremistas los usaban de escudos, que horror.

De no ser porque estábamos ocultos y los escudos funcionaban, nos hubieran derribado. En eso el cerebro de la nave hablo de que, todos los nuestros estaban abordo un 90% con vida y un 10% sin ella, podía aumentar los decesos de acuerdo con la gravedad de los heridos. Respire y trague fuerte, no podía derrumbarme aun, mande a que nos sacaran de allí a toda velocidad.

Cuando logramos estar en el espacio y ver nuestra tierra desde arriba, llame a Anjil para saber cómo estaba, informo que todo bien. Dael y el señor Kim estaban a salvo. Mire el enorme espacio que se abría frente a nosotros, era tenebroso y frío pero lleno de esperanza.

—Jacob, lo dejo al mando de la nave, informen cualquier problema.

—Si señora.

Sin más salí, sentía que mi respiración se estaba acelerando y mi corazón golpeaba con fuerza. Trataba de comunicarme con Lee, después de Kai llegar nuestra telepatía no era la misma, pero funcionaba. Aunque ahora mismo no, corría por el pasillo tratando de no chocar ni estorbar con el personal que ensangrentados trasladaban y ayudaban a los nuestros.




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