Experimento Auroa: Anomalia

[Documento c4P D16A – Casco A.C1n3 HmX]

Domingo 16 de Agosto – 22:40 - Distrito 9

 

-¿Tu qué es lo que quieres? – Le pregunte a mi compañera.

-No te preocupes líder, yo no necesito nada-

Mi boca formo un claro gesto de repulsión -¿En serio vas a ser modesta? Solo elige algo-

Sin más opciones la chica de pelo largo y negro se vio obligada a elegir algo del negocio, en este caso ella tomo una caja de chicles algo llamativa –Como quieras – Conteste marchando a la caja registradora.

No había gente haciendo fila así que nos atendieron al instante, la chica del otro lado pasó los productos por la máquina, luego sonó un bip y un número con el precio apareció. Le entregue mi tarjeta de identificación y acabamos con esto rápido.

Acercándonos a la puerta y antes de salir del local la chica nos detuvo –Esperen, puedo venderles unos paraguas-

Yo observe a Astria unos segundos, no iba a llevar uno para mí, pero si compraba uno para ella yo sería obligado a usarlo también. Como resultado no compre ningún paraguas para ninguno de los dos –No los necesitamos –Espere unos segundos para ver si ella se oponía a mi decisión, pero no insistió en comprar uno así que simplemente nos marchamos.

Al salir toda el agua que caía del cielo comenzó a cubrirnos lentamente, ninguno de los comento nada simplemente caminamos hasta nuestro destino. Bajo la lluvia metí mi mano en la bolsa con lo que compramos y le entregue la caja de chicles a mi compañera.

-Muchas gracias líder-

No dije nada y continuamos caminando bajo la lluvia. Este distrito era algo diferente al resto, no había tantos carteles llamativos, tampoco había muchos lugares de entretenimientos. Claro que aun con esta lluvia muchas personas salieron con sus paraguas, las luces que salían de los edificios y carteles eran únicamente blancas en comparación a otros distritos donde las luces eran de todos colores, los lugares sin iluminar eran negros y algunos se volvían invisibles, solamente reconocibles por las gotas de lluvia que hacían sonido al caer.

Desde que llegamos aquí vi a Astria actuar un poco preocupada, pero había ignorado eso hasta este momento -¿Qué es lo que te sucede? ¿Estás nerviosa por lo que haremos?-

-No es eso líder –Contesto con una frágil vos –Es solo que hace tiempo escuche rumores que aquí se encuentra el reformatorio para usuarios de HE rebeldes-

Yo lo pensé unos segundos y verifique en mi cerebro si eso era verdad –Efectivamente, en este distrito se encuentra la única prisión en el planeta que puede contener a usuario de habilidades estrella. Es donde la Fundación S.P encierra a quienes rompen las reglas de esta ciudad-

Mis palabras y la forma en las que las dije hicieron que el miedo de mi compañera se incrementara un poco más. Supongo que eso se debía a los cuentos que le contaban de muy pequeña. En mi niñez temprana dentro del laboratorio también me contaron esos cuentos “Si no tienes cuidado al usar tu habilidad estrella, si no la usas responsablemente, si te desubicas, si rompes las reglas; serias llevado al Reformatorio” Eso podía asustar fácilmente a niños pequeños y de esa forma crear una moral respecto al uso de sus poderes a una temprana edad. Pero eso nunca sucedió conmigo, me trataban de una forma tan única que siempre me pregunte ¿Esa prisión podría contenerme a mí? Yo siempre pensé que la respuesta era no ¿Quién podría detenerme a mí? La respuesta era clara.

En nuestro camino escuche un pequeño estornudo de Astria, lo habría ignorado pero de todas formas debíamos hacer una pequeña parada. Yo no le dije nada simplemente camine hasta estar debajo de un puente hecho para una autopista.

La lluvia no entraba hasta ahí y había unas macetas en medio del camino donde ella podría sentarse, yo me senté en frente de ella en el suelo al lado de la pared.

-¿Para qué nos detuvimos líder?-

-Necesito hacer algo-

De su pequeña caja de chicles ella saco uno -¿Quieres? –

Observe lo que me ofrecía unos segundos en silencio, era agradable oír las gotas chocar con el suelo o dentro de un charco –No gracias –A mi lado se encontraba la bolsa con las cosas que compre en ese negocio, acerque la bolsa a mí y saque las cosas de su interior.

Del interior saque mi cosa favorita en todo el mundo, una lata de refresco; luego saque la segunda cosa que más necesitaba en todo el mundo, una lata de café puro. Podía escuchar las gotas caer de mi campera roja y del pelo de Astria, abrí ambas latas y mezcle el contenido de una con la otra para después tomármelo todo de una.

Se notaba en la cara de mi compañera que a ella le molestaba que hiciera eso, pero ya no me importaban esas pequeñeces. La ciudad no podía arrebatarme mis refrescos y el café así que tenía que disfrutar de ellos.

-¿Quieres un poco? –Le ofrecí a ella.

-Hmmm no gracias líder-

No me tomo más de dos minutos acabarme toda esa mezcla que hice y tampoco le tomo a mi cuerpo mucho tiempo procesarla del todo. Una vez con el tanque lleno ahora si podía continuar.

-Ahora si prepárate – Me levanté y continuando mi camino, escuché como ella comenzó a seguirme por detrás.

Saque mi teléfono, no me preocupaba que se mojara ya que todos los celulares son a prueba de agua, lo encendí y me asegure de que estuviéramos siguiendo el camino correcto.

Los autos pasaban a gran velocidad por la calle a nuestro lado y cada vez comenzaba a haber menos personas circulando por las calles.

Caminamos por unos cuantos minutos más hasta que por fin nos acercamos a nuestro destino. La vereda se transformaba en una pequeña plaza donde convergían varios caminos, cerca se encontraban varias calles con autos transitando y varios metros arriba nuestro un puente con una calle.

-Pasando esa plaza se encuentra nuestro destino –Le informe a mi compañera, más adelante de esa plaza se encontraba una reja metálica alta y detrás un edificio, el interior de ese lugar poseía lo que buscábamos-




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.