Experimento Ms-8831

Reegar y Hela: primer encuentro

El firmamento se oscureció indicando que el día había concluido. La estrella Ysu brillaba màs que nunca al igual que sus pequeñas hijas.

Una vez al mes el Club Pesati realizaba una noche de disfraces donde todas las prosarias llevaban vestuarios y antifaces negros. Los clientes podían optar por usar mascaras o no.

A Hela le toco servir las mesas acompañada de Palu. La niña tenia puesto un corset negro bordado en dorado, falda con volados y zapatos negros, el pelo lo llevaba suelto para tapar sus heridas.

-¿Estás bien, mi amor?-pregunto Palu preocupada.

-No pero no tengo opción-respondió Hela con tono monocorde.

-Esta noche es solo servir. No pasara nada.

-Solo hoy-respondió angustiada-.Mañana todo volverá a la normalidad ¡que divertido!

Palu comprendió el sarcasmo en las palabras de su protegida.

Por la puerta principal ingresaron Reegar y James disfrazados, y cada cual con un antifaz. Se sentaron en una mesa cercana al escenario.

-Si esto es una prisión, no lo parece-comento James mirando al rededor.

-Puede ser solo en apariencia.

Palu se acerco a la mesa y tomo la orden de los Legion Riders, y se marcho.

-Tendríamos que interrogar a las chicas-dijo Reegar-. Pero de una manera discreta.

-¿Por qué no huyen? Todo esto es muy extraño.

-No lo sè. Toda nuestra vida la dedicamos a nuestro trabajo pero desconocemos lo que pasa en tierra.

-Tienes razón.

Un robot de forma cilíndrica y un sensor rojo en la parte superior de su "cabeza" guio al doctor Hizan hasta la oficina de su señor.

-Buenas noches, señor Kors-dijo el doctor tomando asiento.

-Buenas noches-dijo el alienigena-.Caizza me puso al tanto de todo.

-¿Pensò en alguna prosaria para darnos?

El alien saco una carpeta llena de papeles todos en mal estado y con las fotos de las chicas pegadas torcidas.

-Esta-señal la foto de Hela-. Es una niña pero es insoportable. Se la pueden llevar.

El científico observo el rostro de la pequeña y algo de culpa invadió su corazón porque aquella niña era la hija de alguien, que iba a ser utilizada como conejillo de Indias. No se hacia a la idea de experimentar con humanos.

-Ella es perfecta-menciono Hizan sonriendo-. Es joven, en pleno desarrollo. Su cuerpo resistirá la mutación.

-Sì pero no sera gratis-dijo Kors encarnando una ceja-. Usted me entiende.

-Desde luego-dijo colocando un maletín sobre la mesa-. Mi jefe me entrego 100.000 millones de Vhorst para usted.

Kors no tardo en contar los fajos de billetes y sonrió de lado.

-En diez minutos la niña estará lista.

-De acuerdo. Ya esta todo preparado en Cygnus.

-TR-2248 ve y busca a la madama.

El robot se retiro a cumplir la orden.

Al mismo tiempo que estaba ocurriendo la charla, Palu estaba preparando los pedidos de la mesa de los Legion Riders.

-Hela, cariño-llamo Palu- ¿Puedes llevar estas bebidas a la mesa ocho?

-Sì-susurrò.

Hela tomo la bandeja con ambos manos y camino hacia el lugar indicado.

-Aquí tienen sus pedidos-dijo Hela con timidez.

A Reegar le sorprendió ver a alguien tan joven sirviendo las mesas. James también puso mala cara.

-Señorita, ¿me puede decir su nombre?-quiso saber Reegar.

-Lo siento señor pero no puedo hacer eso-respondió sorprendida-. Con su permiso.

-Espere, ¿puedo hacerle otra pregunta?

-Diga-dijo con voz temblorosa.

-¿Usted esta aquí en contra de su voluntad?

La pregunta tomo por sorpresa a Hela y no dudo en decir la verdad:

-Ninguna de las que estamos aqui, lo hacemos porque queremos.

Los Riders se miraron con seriedad. Reegar se quito el antifaz y la miro fijamente.

-Me llamo Reegar y soy de la Patrulla Galáctica-se presento-. Estamos investigando la compra y venta de mujeres.

-¿U..usted puede sacarme de aquí?

Los ojos grises amarillentos de Hela se cruzaron con los ojos celestes de Reegar. Ella también se quito el antifaz; su mirada estaba iluminada ya que había encontrado a alguien que podía ayudarla.

-No se preocupe, las sacaremos a todas-dijo Reegar.

-Me llamo Hela de Damet.

-¿Cómo llegaste aquí?

-Yo...

Madame Bovary interrumpió la conversación a gritos mientras arrastraba a Hela del brazo. Se disculpo con los chicos y se marcho llevándose a la muchacha.

-Que mal genio-comento James.

-Esa mujer debe ser la encargada. Es màs grave de lo que pensé.

James recordó la charla informativa sobre el comercio clandestino del Bajo Mundo. La manera en la que trataban a las victimas con suma violencia y en la forma en la que se deshacían de lo cuerpos.

El rostro de Hela era de puro pánico, se preguntaba què tipo de castigo le iban a dar por estar hablando con un cliente sin su antifaz.

Su cuerpo y su alma ya habían pasado por todas las atrocidades que una persona podía soportar. No deseaba seguir viviendo así.

Sin embargo, recordó la promesa de aquel desconocido, èl iba a rescatarla.

Su ultimo pensamiento antes de cruzar la puerta fue para Reegar.

En el interior de la oficina se encontró con su comprador y un hombre que hasta ese momento nunca había visto. La madama se paro a un costado.

-Aquí la traje, señor-comento Madame Bovary.

-Niña, saluda a nuestro invitado-ordeno Kors.

-Buenas noches, señor-saludo ella con una sonrisa tierna.

-¿Cómo te llamas?-pregunto el científico.

-Me llamo Hela.

-¿Cuantos años tienes?

-Catorce años, señor.

Hizan estuvo por arrepentirse y llevarse a la niña con èl para contarle todo a la policia pero su temor a Caizza era mayor.

-Oiga, no tengo toda la noche-intervino Kors con desgano-.Si se la quiere llevar, hágalo o déjela.

-¿Irnos?-repitió Hela incrédula.

-S-sì. Vamos-dijo Hizan nervioso-.Vamos.

La joven sonrió para sus adentros, su deseo se estaba por cumplir sin tener en cuenta las verdaderas intenciones del investigador.



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En el texto hay: extraterrestres, romance, poderes

Editado: 17.01.2026

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