Experimento Ms-8831

Experimento MS-8831

Tres horas de viaje no fueron suficientes para el cansancio de los guerreros. Reegar informo a los guardias que estaba por aterrizar.

-Bienvenido, capitán Reegar-saludo el guardia.

-Gracias, soldado ¿y mi padre?

-Lo esta esperando en el palacio real-informo mientras avanzaban-.Sabia que vendría de todas formas.

-Gracias.

Los tres hombres se metieron al interior del palacio por medio de la conexión entre la Base Gala y la morada de la familia real. La edificación poseía un hermoso jardín delantero con una variedad de arboles y plantas, asientos resistentes y una pequeña fuente; contaba con dos pisos repletos de habitaciones y dos cocinas. En la primera planta funcionaba el salón del trono así como también una sala de emergencias y una sala de reuniones.

Allí los esperaban el General Kaame, el rey y los altos mandos de los Dyamond Masters.

-Majestad-dijo a la vez que se hincaba de rodillas-. Nos presentamos ante usted.

-Capitán Reegar, disculpe por hacerlo venir tan rápido-dijo el rey que tenia la misma edad de su padre, cabello morado y ojos almendra, su contextura era fuerte. Su vestimenta consistía en una gabardina blanca con bordes rojos y una capa azul, en su pecho izquierdo estaban exhibidas las medallas por sus diferentes trabajos y batallas; en total tenia veinte al igual que los generales.

-Descuide. Lo otro puede esperar.

-Bien. Necesitamos que tu y James vayan a reforzar al escuadrón 12 cuanto antes.

-¿Donde están? ¿qué sucedió?

-Fueron a Alpha Centauri. Hay un planeta que esta revelándose contra sus soberanos.

-General, ¿no hay Riders en Alpha Centauri?-quiso saber James.

-Alpha Centauri es una galaxia pequeña por lo que no necesita sus propios Riders. Nuestro plantea lleva siglos defendiéndolos como si fueran parte nuestra-contesto Kaame que se encontraba junto al rey.

-Llamare a mi tripulación-dijo Reegar poniéndose de pie.

-Ellos ya se fueron-replico el general-.Solo faltan ustedes.

-Entendido. Sub-capitán, es hora de irse.

-Sì, mi capitán.

Los amigos se despidieron con una reverencia y salieron rumbo a las naves. Uri y Lur los Legion Mecánico de Reegar y James respectivamente, los estaban esperando con los bolsos preparados.

-Estado de Caniis Mayoris-pidió Reegar.

-Las pequeñas averías están reparadas. Su potencial es del 100%, mi capitán-contesto Uri entregándole su transmisor.

-Perfecto. Vamos.

-Sì, mi capitán.

Mientras los Riders cumplían con sus ordenes, adentro del palacio el rey Gogol I miro a su amigo de toda la vida.

-Tus hijos tienen potencial-comento el rey mientras miraba la puerta.

-Lo sè-sonrió-. Los príncipes también lo tienen, solo que no lo saben.

-Mi hijo es un bueno para nada que se gasta todo lo que tiene en el Bajo Mundo-dijo gruñendo-. Ya no se como hablar con èl.

-Usted también fue joven, ¿no lo recuerda?

-Hubiera querido que Adhara haya sido mi primogénito, es màs madura que el idiota de su hermano.

-La princesa esta haciendo un gran trabajo con los mecánicos. Mi esposa dice que algún dia sera general.

-Eso espero.

La seriedad retorno al rostro de Kaame y dudo en seguir hablando.

-Dilo-ordeno el rey.

-Un informante me afirmo que Ryl esta tramando algo.

-¿Què?

-Los jefes de los humanos están tratando de ser poderosos, es por eso que envié a mi hijo a ese planeta.

-¿Y que pretenden? Siguen siendo màs débiles que nosotros.

-De alguna manera capturaron a un habitante del planeta Vulcanus y están experimentando con èl.

-¡Lo que faltaba! Una guerra contra la Galaxia Serpiente Mayor por culpa de los humanos.

-Deduje que usarían criaturas del Bajo Mundo, aquellos que podrían desaparecer sin que nadie los notara.

-Actuemos como siempre pero al mínimo error, acabaremos con Rea 36.

-Lo que usted ordene.

Hela había logrado conciliar el sueño después de haber pasado días sin dormir por culpa del trabajo de prosaria. Había soñado con su familia y con toda su vida entes de conocer a la señora Ve.

Las horas se pasaron volando hasta que la voz del científico la retorno a la realidad.

-Niña, ya estamos por llegar-le dijo-. Levántate.

-¿Ya amaneció?-dijo bostezando-¿Por qué no hay sol?

-¿No lo sabes? Cygnus es uno de los planetas màs alejados del sol-explico-.Aquí amanece una vez cada dos meses.

El capitán de la nave les informo que estaban por aterrizar, y les pidió que abrocharan sus cinturones. Dos robots de cuerpos cilíndricos entregaron el desayuno para cada pasajero y se retiraron.

-¿Què es esto?-pregunto Hela al ver una masa blanca con interior rojo.

-Es Boro-Boro del planeta Mikala y eso es una bebida típica del planeta B-quos.

-Es rico. Es dulce.

-Ayuda a mantener despiertos a los Legion Riders durante una misión.

-Riders-pensó triste-. Joven Reegar.

-¿Aun piensas en èl?

-Eh... no.

-Olvídate de èl. No es ningún príncipe azul y menos un salvador.

-Lo sè.

El descenso en pista fue bastante tranquilo. Todos bajaron a tierra casi de inmediato.

La base no era muy diferente a la que estaba en la ciudad de Ryl pero el interior sì poseía una diferencia ya que los sistemas operativos eran muy obsoletos.

-¡Rápido! Nos están esperando.

Tomo a la niña por el brazo y la arrastro por toda la terminal hasta salir al exterior.

Las calles estaba iluminadas permanentemente pero dependiendo del horario la intensidad era mayor. Los habitantes estaban acostumbrados a diferenciar los horarios de descanso y de trabajo; sin embargo para los turistas era algo muy confuso.

- El auto ya esta aquí-anuncio Hizan-. Vamos.

Hela, aunque no dijo nada, comenzó a temblar. Sus heridas corporales dolían pero las que màs la lastimaban eran las que su alma tuvo que soportar: insultos, golpes y abusos sexuales constantes.



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En el texto hay: extraterrestres, romance, poderes

Editado: 17.01.2026

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