Tres horas de viaje no fueron suficientes para el cansancio de los guerreros. Reegar informo a los guardias que estaba por aterrizar.
-Bienvenido, capitán Reegar-saludo el guardia.
-Gracias, soldado ¿y mi padre?
-Lo esta esperando en el palacio real-informo mientras avanzaban-.Sabia que vendría de todas formas.
-Gracias.
Los tres hombres se metieron al interior del palacio por medio de la conexión entre la Base Gala y la morada de la familia real. La edificación poseía un hermoso jardín delantero con una variedad de arboles y plantas, asientos resistentes y una pequeña fuente; contaba con dos pisos repletos de habitaciones y dos cocinas. En la primera planta funcionaba el salón del trono así como también una sala de emergencias y una sala de reuniones.
Allí los esperaban el General Kaame, el rey y los altos mandos de los Dyamond Masters.
-Majestad-dijo a la vez que se hincaba de rodillas-. Nos presentamos ante usted.
-Capitán Reegar, disculpe por hacerlo venir tan rápido-dijo el rey que tenia la misma edad de su padre, cabello morado y ojos almendra, su contextura era fuerte. Su vestimenta consistía en una gabardina blanca con bordes rojos y una capa azul, en su pecho izquierdo estaban exhibidas las medallas por sus diferentes trabajos y batallas; en total tenia veinte al igual que los generales.
-Descuide. Lo otro puede esperar.
-Bien. Necesitamos que tu y James vayan a reforzar al escuadrón 12 cuanto antes.
-¿Donde están? ¿qué sucedió?
-Fueron a Alpha Centauri. Hay un planeta que esta revelándose contra sus soberanos.
-General, ¿no hay Riders en Alpha Centauri?-quiso saber James.
-Alpha Centauri es una galaxia pequeña por lo que no necesita sus propios Riders. Nuestro plantea lleva siglos defendiéndolos como si fueran parte nuestra-contesto Kaame que se encontraba junto al rey.
-Llamare a mi tripulación-dijo Reegar poniéndose de pie.
-Ellos ya se fueron-replico el general-.Solo faltan ustedes.
-Entendido. Sub-capitán, es hora de irse.
-Sì, mi capitán.
Los amigos se despidieron con una reverencia y salieron rumbo a las naves. Uri y Lur los Legion Mecánico de Reegar y James respectivamente, los estaban esperando con los bolsos preparados.
-Estado de Caniis Mayoris-pidió Reegar.
-Las pequeñas averías están reparadas. Su potencial es del 100%, mi capitán-contesto Uri entregándole su transmisor.
-Perfecto. Vamos.
-Sì, mi capitán.
Mientras los Riders cumplían con sus ordenes, adentro del palacio el rey Gogol I miro a su amigo de toda la vida.
-Tus hijos tienen potencial-comento el rey mientras miraba la puerta.
-Lo sè-sonrió-. Los príncipes también lo tienen, solo que no lo saben.
-Mi hijo es un bueno para nada que se gasta todo lo que tiene en el Bajo Mundo-dijo gruñendo-. Ya no se como hablar con èl.
-Usted también fue joven, ¿no lo recuerda?
-Hubiera querido que Adhara haya sido mi primogénito, es màs madura que el idiota de su hermano.
-La princesa esta haciendo un gran trabajo con los mecánicos. Mi esposa dice que algún dia sera general.
-Eso espero.
La seriedad retorno al rostro de Kaame y dudo en seguir hablando.
-Dilo-ordeno el rey.
-Un informante me afirmo que Ryl esta tramando algo.
-¿Què?
-Los jefes de los humanos están tratando de ser poderosos, es por eso que envié a mi hijo a ese planeta.
-¿Y que pretenden? Siguen siendo màs débiles que nosotros.
-De alguna manera capturaron a un habitante del planeta Vulcanus y están experimentando con èl.
-¡Lo que faltaba! Una guerra contra la Galaxia Serpiente Mayor por culpa de los humanos.
-Deduje que usarían criaturas del Bajo Mundo, aquellos que podrían desaparecer sin que nadie los notara.
-Actuemos como siempre pero al mínimo error, acabaremos con Rea 36.
-Lo que usted ordene.
Hela había logrado conciliar el sueño después de haber pasado días sin dormir por culpa del trabajo de prosaria. Había soñado con su familia y con toda su vida entes de conocer a la señora Ve.
Las horas se pasaron volando hasta que la voz del científico la retorno a la realidad.
-Niña, ya estamos por llegar-le dijo-. Levántate.
-¿Ya amaneció?-dijo bostezando-¿Por qué no hay sol?
-¿No lo sabes? Cygnus es uno de los planetas màs alejados del sol-explico-.Aquí amanece una vez cada dos meses.
El capitán de la nave les informo que estaban por aterrizar, y les pidió que abrocharan sus cinturones. Dos robots de cuerpos cilíndricos entregaron el desayuno para cada pasajero y se retiraron.
-¿Què es esto?-pregunto Hela al ver una masa blanca con interior rojo.
-Es Boro-Boro del planeta Mikala y eso es una bebida típica del planeta B-quos.
-Es rico. Es dulce.
-Ayuda a mantener despiertos a los Legion Riders durante una misión.
-Riders-pensó triste-. Joven Reegar.
-¿Aun piensas en èl?
-Eh... no.
-Olvídate de èl. No es ningún príncipe azul y menos un salvador.
-Lo sè.
El descenso en pista fue bastante tranquilo. Todos bajaron a tierra casi de inmediato.
La base no era muy diferente a la que estaba en la ciudad de Ryl pero el interior sì poseía una diferencia ya que los sistemas operativos eran muy obsoletos.
-¡Rápido! Nos están esperando.
Tomo a la niña por el brazo y la arrastro por toda la terminal hasta salir al exterior.
Las calles estaba iluminadas permanentemente pero dependiendo del horario la intensidad era mayor. Los habitantes estaban acostumbrados a diferenciar los horarios de descanso y de trabajo; sin embargo para los turistas era algo muy confuso.
- El auto ya esta aquí-anuncio Hizan-. Vamos.
Hela, aunque no dijo nada, comenzó a temblar. Sus heridas corporales dolían pero las que màs la lastimaban eran las que su alma tuvo que soportar: insultos, golpes y abusos sexuales constantes.