Experimento Ms-8831

Ira

Una neblina densa cubría casi todo el campo gracias a la habilidad de Kibuka, la criatura de piel oscura y ojos negros. Eso le permitía a sus compañeros atacar sin ser vistos.

-Hacia tiempo que no me divertía tanto-se burlo Kibuka-.Ustedes realmente son fuertes.

-Es un honor viniendo de un habitante de una galaxia tan lejana-respondió Noir con su brazo derecho extendido.

Varias columnas de hielo se aproximaron a Noir y Hela a gran velocidad pero èstas las esquivaron sin problemas.

Hela tomo impulso y creo una ventisca para disipar la niebla. Noir lo aprovecho para mandar sus hilos, y asi intentar capturar al alien.

-Eso no es divertido-se quejo Kibuka rompiendo los hilos-. Me llamo Kibuka de Lubjanka.

-Noir y Hela de Mikala- dijo Noir.

Las tres mujeres se lanzaron al combate sin saber que Kibuka era la segunda al mando del escuadrón Alak, y era bastante peligrosa.

Mientras tanto, Reegar y su padre se enfrentaban al líder llamado Faro, y al segundo alien de piel negra de nombre Mbula.

A su vez James, Mu Thai, Ryhol y los mecánicos se batían a duelo con los extraterrestres de piel marrón cuyos nombres eran Androa y Hatarasi.

El escuadrón Alak era uno de los grupos màs poderosos de su galaxia y lo demostraron al no darle respiro a ninguno de nuestros héroes. Todas sus técnicas superaban en poder a la de los jóvenes ya que estos no administraban bien la energía.

Sin previo aviso, los villanos cambiaron de lugar y continuaron atacando sin parar.

Noir y Kaame se adelantaron para combinar sus poderes, se tomaron las manos y asintieron con la cabeza.

-¡Campo Electromagnético!

Todos los miembros de Alak fueron atraídos hacia el suelo donde un enorme campo de fuerza los acorralo. Una fuerte descarga eléctrica cubrió el enorme circulo logrando herir de gravedad a varias criaturas pero para desgracia de los generales, Faro era inmune a la electricidad; y que de un solo golpe hirió de gravedad a Naoir cuando le atravesó el estomago con una mano y la tiro contra una roca.

-¡MAMÀ!-grito Reegar desesperado.

Kibuka aprovecho el momento de distracción y tomo a Hela para llevársela volando pero se encontró con la pistola desintegradora de partículas de Reegar que no dudo en utilizarla para rescatar a Hela, y de paso matar a Kibuka.

Sin embargo, Androa y Hatarasi usaron sus poderes al mismo tiempo logrando herir severamente a Reegar que cayo al suelo cubierto de sangre.

-¡JOVEN REEGAR!- exclamo Hela atormentada a la vez que abrazaba a Reegar.

El tiempo se detuvo para Hela. Las imágenes de su pasado bailaron ante sus ojos: lo bueno, lo malo y todas las veces que se juro así misma proteger con su vida a los que amaba.

Y Reegar era uno de ellos.

No, Reegar no era uno màs.

Era algo màs que eso.

Reegar significaba amor. Un amor imposible, lejano y puro.

La niña se tomo la cabeza y comenzó a gritar de impotencia.

James y Uri corrieron a asistir a Reegar, quien continuaba inconsciente en el suelo.

Las criaturas estaban dispuestas a volver a atacar cuando giraron sus cabezas en dirección a la niña que gritaba sin parar.

Incluso Kaame, Ryhol y Muthai se tensaron al sentir esa energía que emanaba la morena.

-¿Què es esa energía?-pregunto Kaame arrodillado junto a su esposa.

-Debe haber despertado el verdadero poder de esa chiquilla-comento Ryhol.

-Es rabia, miedo y angustia al ver herido a la persona que se ama-agrego MuThai.

Kaame no objeto nada, y sòlo desvió su vista a Noir.

Hela quien hasta ese momento había estado arrodillada gritando a todo pulmón, se levanto con las manos cubriéndole el rostro y tiro su cabeza hacia atrás.

Poco a poco bajo sus manos que dejaron un recorrido de sangre sobre su piel.

Abrió sus ojos como platos. Los presentes enmudecieron al notar que una de sus pupilas era completamente blanca, y la otra era completamente negra ya que la heterocromia era muy poco frecuente, y para algunas civilizaciones estaba vinculada al mal o al poder demoníaco.

Extendió sus manos y una ráfaga de energía mando a volar a todo el mundo, hiriendo de gravedad a Ryhol, Uri y James.

Luego golpeo el suelo con uno de sus pies y una enorme grieta partió la tierra de lado a lado. Señalo el cráter con su dedo indice de la mano derecha, y una llamarada emergió de allí; era tanto el resplandor del fuego que parecía la entrada al mismísimo infierno. Al mismo tiempo uso su mano izquierda para atrapar a Hatarasi y tirarlo a las llamas donde encontró una muerte horripilante.

-¡Escuadrón Alak, ataquen!-ordeno Faro lleno de furia por la muerte de sus compañeros.

La batalla estaba siendo campal. Ninguno de los poderes parecía ser suficiente para detener a Hela; la niña usaba todas sus habilidades al mismo tiempo desde crear lluvia de agua hirviendo, columnas de lava, rayos que caían en todas direcciones ya que ella no era capaz de distinguir amigos y rivales, y choques de aire provocados por sus puños.

Por otro lado, las voces de Gogol y Adhara captaron la atención de Kaame quien intentaba proteger a su esposa a toda costa.

Mientras el rey y Kaame llevaban a Noir a la nave, la princesa salio corriendo en dirección a Reegar y a su hermano.

-Resiste, amor-susurro Adhara tratando de levantar al Rider-.Resiste.

Varios soldados aparecieron como apoyo de los caídos y los llevaron a la nave nodriza.

Sin embargo, Mu Thai fue el único que corrió en dirección contraria para tratar de rescatar la parte humana de su aprendiz. Se unió a la lucha y peleo a la par del escuadrón Alak.

-Niña, regresa en ti-pensaba el aksajin a la vez que lanzaba un ataque-¡REGRESA!

Una enorme explosión resonó por todo el planeta, y las ondas expansivas llegaron hasta las naves haciendo temblar todo.

El rey ordeno la retirada dejando a varios soldados a su suerte, incluyendo a Mu Thai y Hela. Estaba màs que confiado que sus subordinados regresarían a su nación de una forma u otra.



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En el texto hay: extraterrestres, romance, poderes

Editado: 04.02.2026

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