Todos salieron al exterior y se encontraron con un ejercito completo de androides que iban disparando a quemarropa a los civiles.
-Sub capitán James-llamo Ryhol-. Quédate conmigo mientras el resto va a buscar la computadora principal.
-Entendido, mi almirante.
Los habitantes del planeta B-quos comenzaron a atacar a sus enemigos con sus increíbles poderes de agua.
James abrió su boca dejado expuestos sus dientes afilados como navajas.
-¡Hidro-cañón de acido!-y al decir esto, desde su garganta expulso una gran cantidad de agua color rojo vino a causa del acido.
Ryhol, por su parte, atravesó a varios robots con sus brazos restándole importancia a que le dispararan.
Tanto Ankaa como Reegar utilizaron su habilidad de anular la gravedad para hacer flotar a sus contrincantes y matarlos. Mu Thai y Hela crearon ráfagas de aire cortante para enviarlas contra los robots más grandes a la vez que esquivaban a otros.
De esta forma continuaron avanzando a medida que iban protegiendo a los transeúntes. Estuvieron así por lo menos unas quince cuadras.
-Es hora de ponerle fin a esto-comunicó Ankaa usando sus hilos metálicos.
Reegar y Hela se miraron y asintieron, se tomaron las manos para pronunciar.
-¡Hilos de fuego!
La mayor de los Cyrax rio para si recordando que sus padres usaban la misma técnica conocida como "Legion Mate" en la que aquellos verdaderos compañeros podían combinar sus técnicas tomándose de las manos para potenciar su energía, pero pocos sabían que si entre los usuarios existía un afecto especial, el ataque era aun más potente.
Varios hilos de fuego hicieron explotar a miles de maquinas de aspecto humanoide. Mu Thai utilizo su intercomunicador para solicitar refuerzos.
En menos de cinco minutos, todos los androides reprogramados hicieron acto de presencia con armas de alto impacto.
Una verdadera guerra entre extraterrestres y androides de alta tecnología, se inicio aquel día de primavera. Los humanos, por su parte, se convirtieron en victimas colaterales.
Mientras tanto en la base de despegue de los Legion Riders, Gogol se aproximo al General Kaame que se encontraba programando la computadora principal con las nuevas coordenadas.
-Si estas preocupado, deberías llamar al palacio y preguntar-comento Kaame mirando fijamente la pantalla.
-No tengo tiempo para distracciones, estamos en plena campaña de guerra.
-Uri es tu primogénito- dijo el general-. A pesar de su decisión, estas orgulloso de él.
Gogol se cruzo de brazos y suspiro.
-¿Y qué con eso?-quiso saber el rey.
-Como bien sabes para nuestra raza el orgullo lo es todo, y es más importante que la familia pero esa niña me hizo recordar a Mina en cuanto a personalidad.
-Mina...
Mina era el nombre que creía olvidado con el paso de los años. Ya nadie hablaba de esa persona en el castillo, incluso la Reina Madre se abstenía de comentar algo al respecto.
A pesar de todo, el rey no había sido capaz de suprimir a la madre de sus hijos ya que había sido la única mujer capaz de enseñarle la otra cara de la vida; la cruel y realista.
-Gogol, te conozco desde niños. Fuimos a la guerra a las siete años, y después de eso ganamos muchos combates-prosiguió Kaame-. Pero te da miedo admitir que Uri es el más parecido a Mina.
-Es suficiente.
-Mina murió de la misma forma en la que esta Uri actualmente. Regresa al palacio, y quédate con tu hijo.
El rey no acepto la sugerencia de su amigo y le recordó que él tampoco estaba dando marcha atrás para irse con Noir.
Las naves de los cuatro ejércitos más poderosos de la Galaxia Andrómeda se pusieron en marcha a la Galaxia Alpha Centauri para ponerle fin a los rebeldes, bajo la atenta mirada del Arcángel Metatrón.
No era la primera vez que los altos mandos de cada planeta participaban de una cruzada como aquella pero sí era la primera vez que estaban de acuerdo en eliminar todo ser viviente que encontrasen.
Kaame dio la orden de atacar el planeta Cola de Caballo, ya que allí se encontraban la mayor cantidad de rebeldes al igual que el planeta Kapir.
El tiempo de viaje hacia Alpha Centauri duro menos de lo esperado gracias a que todos habían modificado la tecnología de sus naves siguiendo los prototipos del Ejercito del Fuego del planeta Narvy.
Los emperadores de Alpha Centauri se comunicaron con Kaame para darle paso libre por su zona. También le dijeron que la actitud de los rebeldes en el planeta Kapir había disminuido desde el enfrentamiento contra Faro.
-Ejercito del Fuego, Ejercito Azul, vayan al planeta Kapir. El resto iremos al planeta Cola de Caballo-ordeno Kaame.
Todos le hicieron caso al general ya que lo consideraban no de los soldados más capacitados de entre todas las armadas sin olvidar que provenía de respetados pilotos.
-Creo que tu serias mejor rey que yo-comento Gogol-. Todos te hacen caso sin cuestionar.
-La política no es lo mio- replico el general-. Ademas, ¿quien seria la voz de tu conciencia cuando pierdas los estribos?
-Tienes razón. Creo que dependo mucho de ti y de tu sinceridad.
Gogol y Kaame se conocían desde la cuna al igual que sus familias. Ambos fueron llevados a la Base Gala a los seis años para comenzar con sus entrenamientos, fue allí donde forjaron una amistad solida y sin mentiras.
Eran conocidos como la Dúo Invencible ya que ambos eran eximios pilotos y luchadores. Sin embargo, tenían personalidades opuestas; Gogol era soberbio e incompetente mientras que Kaame era tímido y noble.
Pero eso cambio para Gogol el día que conoció a Mina, una muchacha que...
La voz de un soldado los hizo regresar a la actualidad, informándoles que estaban ingresando en la atmosfera de Cola de Caballo, y que la hora estimada de aterrizaje era de tres minutos.
-Es hora de acabar con esto-dijo Kaame guardando sus armas.
-Sí.
Apenas tocaron tierra, todos salieron preparados para el combate.