El planeta Narvy se caracterizaba por sus paisajes montañosos, la tierra era negra a causa de los volcanes activos que expedían sus cenizas una vez cada tres meses.
Su ciudad capital se llamaba Kilauea-wai, y era el epicentro comercial del planeta. Eran los principales exportadores de fuego y lava.
Todos sus habitantes tenían la piel de un tono rojizo, el cabello rojo caoba, y los ojos amarillos.
-Este lugar es muy curioso-comento Hela mirando todo a su alrededor-. Crei que seria más caluroso.
-En verano emigramos a otros planetas porque las temperaturas son extremadamente altas-explico Ice con timidez.
-Ice, ¿cuando llegaste aqui?-pregunto Reegar confundido.
-La sub-general Ankaa fue a buscarme para que sea su guía por la ciudad, mi capitán-contesto Ice-. Ahora mismo ella esta trayendo al resto.
En ese momento vieron pasar a Caizza siendo arrastrado entre Ryhol y Mu Thai.
-Cuando salga, ire a buscarte para matarte personalmente-amenazo Caizza a Hela.
-Estaré aquí esperándote-le replico desafiante-. No te tengo miedo.
-Muévete, humano-intervino Mu Thai empujándolo.
Los guerreros metieron a Caizza en una camioneta oscura para llevarlo a las mazmorras donde esperaría el juicio junto a los otros prisioneros.
Continuaron camino hasta llegar al Palacio Real Pacto de Fuego donde fueron recibidos por un guardia que les pidió que le explicaran la causa de su visita. Ice le relato absolutamente todo lo más calmo posible ya que era muy tímido para hablar en publico.
-Bien, pasen-fue lo único que contesto el guardia.
El interior del castillo era bastante austero pero cálido, al estilo de un hogar.
Los visitantes se dirigieron a la sala del trono donde se encontraban las reinas. Todos hicieron una reverencia.
-Majestades-saludo Reegar-. Soy Reegar Cyrax de los Legion Riders, es un honor conocer a mis reinas.
-Eres famoso entre mis soldados-comentó al emperatriz Áhape-. Tu y el príncipe Uri son muy conocidos por sus hazañas.
Los jóvenes miraron a Reegar con extrañeza. No esperaban tal afirmación, Uri ¿un príncipe?
-Su Alteza no se encuentra en buen estado pero estaría agradecido por sus elogios,mis reinas.
Una voz masculina los interrumpió con cortesía para informar que los prisioneros ya estaban en sus celdas individuales, y que sus superiores ya habían entrado en combate.
-Gracias por la información, Mars-dijo Áhape-. Por favor, lleva a nuestros invitados al salón principal para que descansen un poco.
-Sí, mi señora-contesto y los observo-. Síganme, por favor.
Mars era un muchacho de unos veinte años, de piel morena, contextura fuerte, cabello negro corto, y ojos color miel. Llevaba puesto los protectores de la Armada del Fuego.
Al ver a Hela, los ojos de Mars se abrieron de par en par porque no esperaba encontrase tan pronto con la muchacha que había desvelado sus sueños por tanto tiempo, pero no se animo a hablarle para no asustarla.
Quería cuidarla desde la sombras.
-Por favor, esperen aquí. Enseguida les traigo algo para tomar-diciendo esto se marcho.
James, Hela y Ice se sentaron cerca de Reegar para que éste les contara la historia que todos querían saber. El capitán se tomo unos segundos antes de hablar.
-Conozco a Uri desde niño, y en nuestra época de estudiantes siempre le apasiono la mecánica más que los combates directos, fue por eso que quiso convertirse en mecánico de apoyo, el rango más bajo de ellos. Sin embargo, el rey quería que su primogénito fuera de los altos rangos de los Legion Riders, y la decisión de Uri lo decepciono mucho-recordó-. Como saben en nuestra raza se le da mucha importancia a los primogénitos para que sigan el recorrido de sus padres, y ser un mecánico de apoyo significaba una vergüenza para la familia real. Un dia, el rey lo hizo decidir entre seguir sus sueños o sus títulos de nobleza. Y al no recibir la respuesta esperada, Uri fue expulsado de su familia.
-Es por eso que vive con ustedes-comento James.
-Uri es demasiado amable. Tiene una compasión hacia los demás que es envidiable pero eso no sirve para el combate. Después de graduarme, lo elegí como mecánico de apoyo personal, y el me hizo prometerle que no iba a revelarle su verdad a nadie pero eso es imposible.
-El joven Uri y usted son admirables-confeso Hela-. Él por seguir sus sueños y usted por no juzgarlo y acompañarlo.
-Agradezco sus halagos, señorita Hela.
En la puerta de la habitación se encontraba Mars escuchando todo. Sus ojos no se despegaban del rostro de Hela.
-¿Necesitas algo?-pregunto Mu Thai desde sus espaldas.
-No, nada.
-Espera. Desde hace rato que estas observando a nuestra alumna, ¿por qué?
Ryhol se cruzo de brazos esperando la respuesta.
-Mi verdadero nombre no es Mars, me llamo Bal y soy el hermano mayor de Hela-confeso.
Los dos maestros de la muchacha abrieron la boca ante la revelación.
-¿Cómo fue que llegaste aquí?-pregunto Mu Thai.
-Después de que Hela desapareciera, un testigo nos revelo todo lo que sucedió, y comenzamos con su búsqueda. Al poco tiempo, mi papá abandono la casa, y yo me vine a este planeta a recopilar información-relato-. Y al fin esta aquí. Sana y salva.
-Ella paso por mucho-dijo Ryhol.
-Lo sé. Escuche todo lo que dijo por televisión.
-¿Por que te ocultas?-quiso saber Mu Thai.
-No quiero que Hela se distraiga al verme, y quisiera regresar sobre sus pasos. Les suplico que no le digan que me vieron.
-Esta bien pero deberás apelar contra Caizza de manera anónima, y el testigo también.
-De acuerdo. Hablare con el testigo.
Luego de la charla, Mars ingreso al recinto con la bandeja y les informo que estaba preparado todo para el juicio.
En realidad el juicio contra el Consejo Gubernamental tuvo que posponerse hasta que concluyera la guerra contra los rebeldes de Alpha Centauri.