Naomi
Era uno de los días más importantes de su vida porque por fin irían a ver al bebé y a saber cómo va todo, el embarazo , aunque ya sabía cómo sería la experiencia por algunos casos en el trabajo, aunque no se imaginaba como sería la experiencia con un hombre como el suyo. Llegamos al hospital, vimos a Sam por un rato y procedimos al área de ginecología, ya al entrar nos recibió la doctora Shirley, la cual indicó dónde sentarnos, en ese momento sentí los nervios de mi oso, al cual le agarre la mano. En ese momento empezó todo para el primer ultrasonido de nuestro bebé. Él solo se limitaba a escuchar los latidos y a mirar la pantalla, yientras yo solo miraba esa pantalla viendo el próximo gran paso de nuestra vida.
—Muy bien, vamos a conocer a esa criatura —anunció la doctora , apoyando el transductor en mi piel.
Ahí empezó todo. La pantalla se encendió y el sonido del monitor inundó el consultorio: un latido rápido, rítmico y fuerte, como el galope de un pequeño caballo. Hasta que la doctora explotó la bomba : había dos sacos gestacionales, osea mellizos o gemelos.
—¿Dos...? —logré articular, perdiendo la voz de la impresión.
Giré la cabeza lentamente hacia Erik para ver su reacción, temiendo que el oso gigante de la liga se fuera a desmayar en pleno consultorio.