Erik
Naomi tenía alrededor de casi 6 meses, cada día iba desarrollando más personalidad y sus antojos eran más propensos a no ser buenas combinaciones, ni saludables tampoco. Pero no podíamos negar que todo había dado un giro muy grande, incluso en nuestra vida de casados. Dormíamos mucho , yo viajaba más, no teníamos tiempo ni para estar juntos sexualmente eso sin contar con los turnos de mi mujer en el hospital. No solo se encargaba de personas, también de la manada, y de mi. La veía cada vez más estresada aunque no dejaba de ser mi rayo de sol. Ese día decidimos salir solo los dos. Decidí que iriamos a comer, e incluso a ver ropa de maternidad, si eso era lo que ella quería. Después de un buen día afuera, lo menos que esperábamos era el conflicto que tendríamos al regresar a casa.
Naomi
Vuelvo a repetir había presenciado cosas increíbles en mi vida, pero cada vez que doña Gladys y Claudette Brooks (mi tía) se enfrentaban era como un match de tenis, solo se esperaba quien lanzará primero.
-Gladys , querida —dijo Claudette, ajustándose el chaleco de mc con una sonrisa que no le llegaba a los ojos—. Qué alegría verte fuera de casa. Me habían dicho que con los dolores de tu rodilla habías decidido... bueno, retirarte de la vida pública.
-Los rumores vuelan. Sobretodo cuando las personas no tienen nada mejor que hacer que alimentarlos. Mi rodilla está perfecta, gracias por tu "sincera" preocupación. Veo que has traído tu famosa presencia motera de vuelta. - dijo doña Gladys.
-Es algo poco familiar, ya lo sabes —respondió
Claudette ( entornando los ojos)—. Aunque claro, hoy en día es tan fácil tener aura natural y hacerlo pasar por falso. No digo que tú lo hagas, por supuesto. El tuyo tiene ese toque... clásico . Tan único.
"Clásico " es una forma interesante de decir que doy amor de verdad y no ese sustituto barato que deja un rastro de grasa de motor en la vida —atacó doña Gladys, dando un paso hacia el centro del pasillo
—. Pero dime, ¿es cierto que tu por fin has sentado cabeza? Escuché que te vieron en el ayuntamiento... aunque no supe si era para casarse o para pagar una multa.
Claudette sintió un tic en el párpado izquierdo. Dio una mirada , ganando tiempo.
-Estoy trabajando en un proyecto secreto para el club. Hay cosas que las mentes comunes simplemente no pueden procesar. Pero hablemos de ti. Ese vestido es... muy de iglesia. No cualquiera se atreve con ese estampado de flores a nuestra edad. Te hace ver tan... llena de vida.
—Es de la nueva colección de la boutique del centro - dijo doña Gladys con elegancia—. Me dijeron que era demasiado perfecto para la mayoría de las clientas, pero que en mí funcionaba. Supongo que hay que tener la percha adecuada.
Se quedaron en silencio un segundo, midiendo la distancia. Alrededor, los demás ( ella y Erik) fingían no escuchar.