Fallen Gods

CAPITULO #24 PARTE 2: El Peso de la Corona

El salón del trono de Ravnberg estaba iluminado por antorchas alineadas a lo largo de los muros de piedra, su luz cálida contrastando con el frío que se filtraba desde el exterior. A diferencia de otros reinos, aquel lugar no imponía por grandeza, sino por firmeza. Era un salón construido para resistir, no para impresionar.

El rey Arvid permanecía sentado en su trono, relajado pero atento, mientras uno de sus líderes de tropas se encontraba frente a él.

—Las defensas del perímetro norte han sido reforzadas —informó el hombre—. También hemos duplicado las guardias en los accesos principales. No hemos detectado movimientos sospechosos, pero la tensión entre los habitantes es evidente.

Arvid asintió levemente.

—Es de esperarse —respondió con calma—. No todos los días recibimos visitas de ese tipo.

El líder dudó un instante antes de continuar.

—El pueblo… está inquieto, mi rey. No por desconfianza hacia ellos, sino por lo que podría seguirlos.

Arvid apoyó ligeramente el codo sobre el brazo del trono, pensativo.

—¿Y tú qué opinas?

El hombre tomó un pequeño respiro antes de hablar con más franqueza.

—Es un honor tener a los asgardianos y a los jotuns en nuestras tierras. No hay duda de eso. Pero también es un riesgo que no podemos ignorar. Si es cierto que los seguidores de Nictofer están tras el jotun Loki sin descanso… entonces no tardarán en encontrarlos.

Su mirada se endureció apenas.

—Y cuando lo hagan… nuestro pueblo pagará el precio.

El silencio se instaló en el salón por un momento.

Arvid lo observó unos segundos más… y luego soltó una leve risa.

No burlona.

Pero sí cargada de una realidad incómoda.

—¿Y acaso quieres ir tú a decirles que se vayan?

El líder no respondió.

—Suerte con eso, soldado —añadió Arvid, aún con esa ligera sonrisa.

Antes de que pudiera decir algo más…

una voz emergió desde las sombras.

—Tiene razón.

Ambos voltearon.

De entre la penumbra, una figura dio un paso al frente, dejando que la luz de las antorchas revelara su rostro.

Adalsten.

El hijo del antiguo rey de Ravnberg. El príncipe.

Su presencia no era ruidosa, pero sí firme, como alguien que no necesitaba anunciarse para ser escuchado.

Avanzó unos pasos, su mirada recorriendo brevemente el salón antes de detenerse en ambos.

—Los asgardianos han peleado por estos reinos durante siglos —dijo con calma—. Han enfrentado amenazas que muchos aquí ni siquiera comprenderían.

Se detuvo a una distancia prudente.

—Si ahora buscan refugio en nuestras tierras… no es una carga.

Su tono no era desafiante.

Era convicción.

—Es una deuda.

El silencio volvió a caer, pero esta vez no era de duda… sino de peso.

Porque lo que estaba en juego ya no era solo seguridad…

sino lo que estaban dispuestos a ser como reino.

Adalsten mantuvo la mirada firme sobre el soldado, sin necesidad de elevar la voz para imponer su presencia.

—Entiendo su preocupación —continuó con calma—. Y no es infundada.

El soldado no apartó la vista, pero ahora escuchaba con más atención.

—Pero piense en esto —añadió Adalsten, dando un paso más al frente—. Si se van ahora… en el estado en el que se encuentran…

Hizo una breve pausa, dejando que la idea se asentara.

—¿Cree que tendrán la fuerza para enfrentarlos cuando los encuentren?

El silencio fue respuesta suficiente.

—No la tendrán.

Las palabras no fueron duras… fueron realistas.

Adalsten desvió apenas la mirada, como si observara más allá de las paredes del salón, hacia algo mucho más grande.

—Y cuando eso ocurra… ¿cree que se detendrán después de capturar a Loki?

Regresó la mirada al soldado.

—No.

Su tono se mantuvo firme.

—Si liberan a Nictofer… no habrá refugio. No habrá reino. No habrá rincón en el que alguien esté a salvo.

El peso de sus palabras comenzó a llenar el salón.

—Ni aquí. Ni en ningún otro lugar.

El soldado apretó ligeramente la mandíbula.

Adalsten avanzó un último paso.

—Ellos… —dijo, refiriéndose a los asgardianos y jotuns— pueden ser lo único que se interponga entre eso… y todos nosotros.

Una pausa.

Más pesada que las anteriores.



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En el texto hay: accion, mitología y leyendas, fantasía oscuro

Editado: 02.08.2026

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