Falltown

Capítulo Trece: Twilight ruins.

En ocasiones, somos tan incapaces de percibir lo que nos está ocurriendo, pero las emociones siempre están vigilantes.”

Blaze extraer libros y libros antiguos que huelen a viejo y ha guardado; los coloca sobre la mesa, a Scar le entrega tres libros y a mí también. Así empezamos a leer, intentando encontrar información relacionada con la luna roja, pero parecía parcialmente en vano. Después de un par de horas, Scar se dio por vencido, así que decidió buscar información en otra parte y se marcha del lugar. Blaze camina de un sitio a otro con el teléfono en mano tratando de contactar al druida y a su padre.

Al mismo tiempo que yo, continúo leyendo hoja por hoja, intentando encontrar algo que nos sirva, junto con ello algo que tenga que ver con los símbolos arconicos. No encuentro ningún ritual que esté relacionado con ellos; suelto un suspiro, me inclino sobre los libros y documentos, analizando las líneas tratando de encontrar algo que me dé indicios. Me levanto la mirada enfrente de mí yace un espejo que me devuelve la mirada, una fija y sería.

—Entiendo, gracias —murmura Blaze. Dirijo mi mirada hacia él—. Sí, creo que esos documentos están resguardados en la vieja biblioteca —asiente, ante las indicaciones que le indica la persona al otro lado de la línea telefónica, luego corta la llamada.

Camina hacia el sofá más cercano y toma asiento.

—¿Sucedió algo?

—Tengo que enviarle un mensaje a Scar —me informa, guardo silencio sin entender lo que está sucediendo.

La habitación se torna pesada y tensa, como si nos envolviera el peligro y la realidad de lo que puede avecinarse con el ritual o lo que sea que este por suceder. Scar entra a la habitación con una expresión de seriedad, Blaze se levanta del sofá y camina hacia él.

—¿La encontraste? —le pregunta a Scar, este niega—. Jasper me comento que había información de antiguos rituales en la bóveda o en la vieja biblioteca subterránea —Scar asiente.

—Intenta contactar a tu padre, necesitamos que os diga donde están las llaves —le ordena—. Fui a los posibles lugares en donde la dejaría, pero no encontré la llave —pasa sus manos por su cabello desordenándolo en el acto.

—Bien, intentaré nuevamente, ya tengo varios días en eso y aún no responde. Sabes que cuando está en una misión hace aún lado su celular —se aleja caminando nuevamente al sofá, Scar dirige su mirada hacia mí.

—Vamos a entrenar, por lo que veo tendremos más tiempo para hacerlo ahora —confiesa con su voz cargada de seriedad.

****

Entro al salón de clases, me dirijo de inmediato a mi puesto, escucho como los pocos alumnos que están susurrándose entre ellos, intento ignorarlos y continuar con lo mío, la puerta se abre y por ella entra Selena que de inmediato se sienta a mi lado.

—Hola, Hollis —me saluda con una gran sonrisa plasmada en su rostro.

—Hola, Selly —la saludo con un apodo cariñoso.

—Ay, espero que la profesora no venga —se queja, sin poder evitarlo una sonrisa se dibuja en mis labios, recordándome mis momentos que pase con Mysie.

—Ya verás que comenzaras a tenerle cariño a esta clase —frunce sus labios, haciendo una mueca chistosa.

—No, lo dudo por… —Guarda silencio, gira su cabeza bruscamente hacia la izquierda, hacia la ventana; un par de chicos pasan por esta, a lo lejos susurrándose—. Dicen que la profesora de historia fue encontrada sin vida en su casa —me informa, parpadeo un par de veces, sin entender lo que dijo o, mejor dicho, sin entender cómo logró escucharlos.

—¿Cómo lo sabes? —ella se tensa y voltea a verme, abre la boca dispuesta a decirme algo, pero los altavoces suenan en ese instante.

—Profesores y estudiantes por favor reunirse de inmediato en el auditorio de la escuela —ordena el director, todos nos levantamos de nuestros puestos y nos dirigimos hacia el auditorio.

Selena se sentó junto a mi lado, mis manos están temblorosas y heladas, muy en el fondo de mí pedía que la profesora fuera asesinada por el vampiro o cualquier cosa, para el ritual para poder tener una pista de algo. El director toma el micrófono y le da un par de golpes, detrás de él subiendo a la tarima un grupo de oficiales junto con ellos mi padre, papá me echa un vistazo rápido asegurándose de que estoy bien.

—Hoy la secundaria de Falltown nuevamente está de luto, ya han sido tres muertes en este año, dos alumnas y nuestra profesora de historia —narra con tristeza—. Por respeto a ella, hoy y mañana estarán suspendidas las clases —todo el sitio se sumió en un silencio profundo.

La profesora Mary fue la primera profesora en tener esta escuela, ella entró con 25 años, y en la actualidad tenía 65 años y aún seguía dando las mejores clases, bueno desde mi punto de vista.

—A partir de hoy —habla mi padre—. Se comenzará un toque de queda hasta nuevo aviso, nadie puede estar fuera de sus casas después de las ocho de la noche —informa.

La información es finalizada, todos comenzamos a recoger nuestras pertenencias, Selena me comenta algo que no logro escuchar, en respuesta solo sacudo la cabeza. Internamente, el miedo me envuelve, lo controlo para no expresarlo en mis expresiones, a la vez que experimentó mil y una emociones que me recorren por completo.

—Hollis —me llama Selena, ambas continuamos caminando por los pasillos—. Holly —chasquea sus dedos frente a mis ojos, parpadeo tratando de alejar los pensamientos negativos.

—¿Sucede algo? —frunce los labios.

—Tengo tiempo hablando sola, porque no me escuchas —se queja—. Estás igual que ayer, estás rara nuevamente.

—No, la rara eres tú, que huele cosa que otros no e igual lo de escuchar algo que otras personas no pueden —expreso, ella abre la boca dispuesta a pronunciar algo, luego la cierra.

Me toma del brazo y me arrastra por los pasillos hasta llegar a un salón, nos hace ingresar a él para luego cerrar la puerta.




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