Jace regreso, ayer en la noche sin esperarlo estaba en mi cocina. Casi me mata de un susto, pero en cuanto lo reconocí, mi corazón dio un vuelco, miento, lo hice toda yo.
Fue como recuperar de vuelta una parte de mí. Me sentía de nuevo completa.
Siempre creí que los demás dramatizaban sus emociones cuando les faltaban su persona especial hasta que me paso. Aunque sabía que Jace regresaría pronto, algunos días creí que nunca lo haría.
Añoraba su presencia en el piso, su voz fuera de la pantalla, su calor, su olor hasta… su vacilante humor.
Las tardes en el piso se volvía eternas, por eso la mayoría las pasaba junto a los chicos, con ellos al menos conseguía distraerme de pensarlo todo el tiempo.
Cuando estaba sola reflexionaba sobre mi comportamiento, llegando a la conclusión: Me acostumbré a Jace, en tan poco tiempo, que no supe sobre estos sentimientos hasta que se presentaba cuando el se ausentaba.
Eso me caía falta, tenía miedo, realmente me aterraba de pensar que pasaría cuando esto se acabará. Sabía que cuando llegara ese momento sufriría mucho que es probable que no vuelta a comportarme así de nuevo con otra persona.
No debería pensar en el futuro, cuando nunca antes lo hecho, pero lo nuestro me llevaba a planearlo. Pero cuando llegaba la idea de que esto un día terminara, deseaba que el destino no me escuchara.
Amar y ser amada se siente tan bien, que no quería desprenderme de esas sensaciones tan pronto cuando hacen mejor mi existencia.
Por lo tarde que era, no nos pusimos al día con lo había pasado en nuestras vidas hasta esta mañana. En realidad, así lo decidí yo y lo obligué a esperar porque sabía que estaba cansando. Necesitaba dormir.
Durante mi silencioso recorrido para apreciar que hubiese vuelto sano y completo, note unas marcadas ojeras. Y quizás tal vez puede que incluso su cabello estuviera un poco más largo de lo habitual.
No me molestaba, al contrario ese toque rebelde, se veía aún más atractivo.
Como decía estaba mañana le he contado todo, mis días en el club, que no ha tardado un segundo en felicitarme y desde luego hacer una broma
-Asi que si me apetece un mayordomo en misión, puedo pedirte ¿verdad?
-Si pero…-cuando capto la burla en sus palabras, me cambia la cara.-será mejor que borres esos pensamientos, que no hare eso.
-¿Qué?-finge inocencia.
-No te hagas, sé que me has imagino haciendo limonada, cargando maletas y dando masajes !Ni lo hare!
Suelta una risa, que me enoja por completo
-Esas ideas están buenas, pero no mejor como la de colarme en tu cama o raptarte para enrollarnos.
No puedo seguir escuchando más sin sentir el ardor del calor que sube mis mejillas. Distraigo mi cambio poniendo los ojos en blanco.
-Mentira no siempre tenemos cama, pero nos la arreglaremos preciosa.
Le suelto un manotazo directo al pecho, pero por segundos se libra de recibirlo, atrapando mi mano.
-Ha sido una broma.-su tono cambia.-Enserio estoy orgulloso por ti, sabes que te lo mereces, me parece perfecto saber que estas siendo recompensando por tu esfuerzo.
Y esas palabras le dieron un caluroso apretón a mi corazón. Haciéndome sentir el doble de orgullosa de lo que ya estaba.
Jace no me hablo mucho de su misión, me conto que la situación lo dejo un poco perplejo sin embargo me aseguro de que cuando la asimilara mejor me lo contaría.
Desee con todas mis fuerzas que cancelaran las clases y quedarme todo el día junto a Jace. Pero el mundo no se detiene por dos jóvenes amantes, asi que día continua.
Informática es mi último examen de este semestre , al fin voy a poder volver a leer algo que no se trate sobre técnicas militares o códigos de comunicación.
Entramos al salón, la teniente Sierra nos designa asientos y tenemos media hora para resolver el test, me faltan pocas preguntas para finalizarla, pero algo distrae mi concentración por completo.
Un repetitivo clicleo interrumpe mis pensamientos, busco de donde procede el sonido, y está más cerca de lo creí, junto a mí.
Por mucho que trate de concertarme, el sonido del esfero me lo impide, viéndome obligada hablar con su causante.
Cuando reconozco quien es, la irritabilidad aumenta por naturalidad. Tendría que haberlo sospechado desde un principio.
-Guardarías silencio.- susurro para evitar llamar la atención de la maestra.-intento acabar.-señalo al computador.
El muy descarado, me recorre con la vista haciendo una mueca de disgusto.
-Si pretendes ser agente, cosas como estas.-hace un par de clic.- no deberían distraerte, novata.
Maldito Nick Harvey.
Las ganas de arrebatarle el plumón de las manos y lanzárselo por la ventana no me faltan.
Regreso a mi examen y como puedo alcanzo a llenarlo con las justas.
-Baker, porfavor quédese.
Exclama la profesora cuando todos estamos saliendo.
¿Será que me vio hablando con Harvey y ahora piensa que me estaba ayudado en el examen?
Eso jamás pasaría, no he tenido que hablar casi nada con él para darme cuenta de que no le agrado como para que me ayude.
-¿Sí, teniente?
-Usted se unió al club ¿verdad?.- asiento.-ya decía porque se me hacía conocida, como sea, me da gusto tenerla por ahí.
-Muchas gracias profe… teniente.-me corrijo de inmediato
Sonríe ante mi torpeza.
-Le he llamado para felicitarla por su progreso, estoy al corriente de todos, y en juntas su nombre fue pronunciado, en efecto revise sus notas y ha sido increíble su mejora ¿ tiene algún tutor?
Mmm tutor que digamos, mmm sip, si podemos decirle así a Jace y a su ayuda.
Aun así quedamos de acuerdo con Jace que cuando me hicieran preguntas así, lo negara.
Asi lo hago
-Si su progreso es por su cuenta, está más que merecidas las felicitaciones. Por ello, no soy de ofrecer esto pero dado que eres la segunda con mejor promedio, puedo ofrecerte clases avanzadas.
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Editado: 11.05.2026