Falsamente tuya

Capítulo 29: TORMENTAS

Aurora.

Camino de la mano con Aren mientras llegamos a la mansión de Maddox Hunt en donde nos han citado. El magnate a mi lado sostiene mi mano mientras que en su mano libre lleva una botella de vino.

—¿Crees que estamos aquí para lo que tú ya sabes? —pregunta Aren.

—Nos citaron a los dos —hablo yo—. Y Selene me dijo que la citaron también así que creo que es lo que ambos pensamos.

Reímos.

Han pasado unos días desde el día de Central Park, mañana es el partido de béisbol en el que los magnates participarán y hoy, Maddox y Leigh nos pidieron venir aquí.

Tocamos el timbre de la enorme mansión frente a nosotros, no puedo evitar no mirar a mi alrededor pues esta mansión está completamente protegida, hay un montón de hombres cuidando a nuestro alrededor.

—Maddox tiene mucha seguridad —hablo sin dejar de mirar a los cientos de hombres armados que cuidan a nuestro alrededor.

—Maddox sigue en la mira de alguien que intenta deshacerse de él —habla Aren—, su seguridad ha crecido sin medida para estar a salvo, Leigh es quien se encarga de su seguridad y apuesto a que todos los hombres aquí son gente bajo las órdenes de Leigh.

Sé parte de la historia, la razón por la que Leigh llegó a la vida de Maddox fue porque el magnate necesitaba un guardaespaldas.

La puerta frente a nosotros se abre y una mujer de servicio nos mira con una sonrisa.

—Señores Russell —nos mira a ambos y nos permite pasar—. El señor Hunt se encuentra en el jardín trasero, junto a la señorita Turner.

Comenzamos a seguirla mientras mis ojos recorren el interior de la mansión, sin duda todo aquí grita Maddox Hunt.

Nos detenemos en la entrada al jardín trasero, miramos en el centro del jardín a Maddox y Leigh, ambos hablan uno frente al otro, Maddox sostiene una mano en el vientre de Leigh y la rubia solo mira a cualquier otro punto que no sea el magnate.

La mujer que viene con nosotros llama la atención de ambos haciendo que Maddox de inmediato aleje la mano del cuerpo de Leigh, guarda esta en su bolsillo mientras carraspea y gira a mirarnos. Veo como Leigh limpia lo que parece ser una lágrima para después hacer lo mismo.

—Señores Russell —habla Maddox acercándose, sonríe mirándonos a ambos.

—Traje una botella de vino —habla Aren mientras le extiende esta—, espero que amerite con la ocasión.

Río internamente porque sé que Aren debe estar disfrutando esto.

—Seguramente —susurra Maddox mientras la acepta, saluda a ambos y mis ojos van hasta Leigh que se acerca de la misma manera.

—Hola —la rubia nos saluda con una sonrisa.

Me acerco a abrazarla y responde de la misma manera, una vez que nos separamos extiende su mano a Aren quien la acepta dando un asentimiento de cabeza.

Puedo escuchar como el timbre de la mansión resuena en el interior, la mujer de servicio se aleja dejándonos aquí.

—Pasen, por favor —pide Maddox guiándonos a la mesa de jardín que ya se encuentra preparada con aperitivos, bebidas, y más.

Aren corre una silla para mí y agradezco tomando asiento, se coloca a mi lado mientras Leigh y Maddox toman asiento también, el magnate encabeza la mesa y la rubia queda sentada a su lado.

A pesar de que Leigh porta ropa casual puedo ver como deja sobre la mesa una tableta que parece proyectar cámaras de seguridad alrededor de toda la mansión, deja también un radio encendido y se mantiene completamente alerta a las cámaras de seguridad en la tableta.

—¿Listo para mañana? —pregunta Aren rompiendo el silencio.

—Hace años que nos jugamos —responde Maddox—, pero creo que estoy listo.

Ambos ríen mientras mis ojos van a las dos personas que llegan: Cassian y Faith.

—¿Llegamos a tiempo? —pregunta Cassian.

—Justo a tiempo —responde Maddox poniéndose de pie. Leigh parece reaccionar y se pone de pie también, saludan a las dos personas que han llegado y después retoman sus lugares mientras la escritora y el magnate pelinegro se acercan a saludarnos a Aren y a mí.

Faith y Cassian toman asiento frente a Aren y a mí. Ambos se unen a la conversación sobre el partido de béisbol.

—¿No están algo oxidados para eso? —pregunta Faith mirando a los tres magnates en la mesa.

—Cuida tus palabras, Castle —habla Cassian mirando a la castaña quien lo mira desafiante.

—Temo que mientras juegas puedas lastimarte —responde—, porque entonces tendría que fingir que me importas y a mí mentiras no me gusta decir, magnate amargado.

—Pues hasta ahora has fingido muy bien —agrega Cassian haciendo que Faith de inmediato lo mire fulminante.

—¿Qué tal ustedes? —pregunta Maddox en nuestra dirección—. ¿Cómo les va con la vida de casados?

Sonrío.

—Adoptamos un gato —respondo.

—Está con nosotros solo por algunos días —corrige Aren.

—Su nombre es Copito —intervengo—. Copito Russell Bellerose.

—Es un nombre lindo —Faith suelta con notable ternura.

Saco mi celular y les muestro una fotografía de Copito. Todos miran sonrientes.

Llevo mi vista hasta las dos personas que llegan: Selene y Caín. Aunque al parecer han llegado al mismo tiempo uno camina alejado del otro, sin hablarse y sin siquiera mirarse.

Leigh y Maddox se ponen de pie para saludar a ambos y una vez que los recién llegados nos saludan al resto toman asiento en dos de los lugares libres en la mesa.

Maddox se encarga de que comiencen a servir la comida y de inmediato varias personas de servicio comienzan a atendernos mientras la mesa se llena de pláticas divertidas y amenas.

El tiempo corre y es hasta un par de horas después, y cuando la comida se ha terminado y han retirado nuestros platos cuando Maddox se pone de pie mirándonos, llama la atención de todos los que estamos aquí.

—Gracias por venir —comienza el magnate—. Es sumamente importante para nosotros que estén aquí.




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