Feets

¿Hermosa mañana verdad?

"Se le pide al pueblo Argentino que escuche con atención, esto no es un simulacro, mantenganse en sus hogares y tape cualquier tipo de entrada o abertura por más insignificante que parezca y si nota que algún familiar, amigo o vecino presenta síntomas de deterioro físico o mental NO SE ACERQUE"

Apague el pequeño televisor de tubo y me pare como pude, la resaca de fernandito y birra barata me pegaba justo en la cienes como si fueran dos cuchillos presionando sus filos directo al hueso.

Me arrastre por el pequeño y gris monoambiente que se había vuelto mi hogar desde que conseguí mi empleo en el laboratorio y al entrar al baño un olor ácido a vómito y bilis casi me hace soltar todo el revuelto que tenía en mi estómago, apretándome la nariz para no oler vi a Thiago tirado en la ducha.

El inodoro estaba vomitado al igual que el, prendí la ducha y el golpe de agua fría lo despertó de golpe.

—LA CONCHA DE TU MADRE—grito cubriéndose de la luz y del agua como podía con los brazos, intentando levantarse pero resbalandose con la bañera.

—La concha de la tuya, mira como déjate el baño, levántate que tenemos que ir a laburar— deje el agua corriendo y me acerque al lavamanos, dónde me mire por unos segundos.

Estaba destruido, parecía el estereotipo de conserje en las películas o de vagabundo, aunque es irónico que sea un poco de ambas, me lave la cara con agua fría, pase un jabón blanco por mi barba y pelo y me lave todo en un momento.

Nos subimos al Corsa gris que arrancaba después de pelear unos minutos, de camino al laburo masticabamos chicles en busca de eliminar cualquier rastro de que había pasado anoche.

—No puedo llegar tarde hoy, ya me tienen entre ceja y ceja.

—No seas maricon Rama, sabes que no te van a echar.

—Es verdad, me olvidé que los que limpiamos los baños somos personales invaluable e irremplazable, pelotudo.

Thiago rio y miro por la ventana un rato—Che no hay nadie nadie.

—Porque la gente labura y estudia, te suena de algo?

—Anda a cagar.

Al llegar pasamos la tarjeta y caminamos hacia el pequeño cobertizo que se había vuelto nuestro segundo hogar hace ya 9 meses.

—Safamos de que no había nadie en la puerta, llegamos 15 minutos tarde la puta que me pario—me puse rápido el uniforme y salí con el equipo a los pasillos.

Thiago salió 5 minutos después con el equipo necesario para limpiar los escritorios y superficies pequeñas, caminamos lado a lado.

—Che estás seguro que no era feriado? No vino nadie hoy.

—Ni idea, pero no creo, hubiéramos visto más movimiento de autos en la calle.

El guardia salió de los baños y nos miro confundido—Que hacen acá?

—Vinimos a descubrir la cura para el cáncer.

—Son pelotudos ustedes dos?—Su tono reflejaba un enojo que no terminaba de entender.

—Nos estás reclamando por venir a laburar?

—No vieron el noticiero?

—A vos qué te parece?

Se quedó en silencio un momento y restregó su rostro—Habia indicaciones de no salir, hay una cuarentena total y obligatoria.

—Eh? Por qué?

—No se, pero me pidieron que nadie entre ni salga del edificio, así que se van a tener que quedar acá.

—Pero para pajero explicanos bien que pasa

—Claro no nos dejes las cosas por la mitad

—No se más nada, caguense por venir—dijo y se abrió paso empujándonos a los dos con los hombros.

Nos miramos entre nosotros y dejamos las cosas de limpieza tiradas, caminamos apurados y buscamos a algún científico o miembro del personal que nos explicará que pasaba.

Caminamos por las instalaciones por todo el primer y segundo piso sin encontrar a nadie, pero cuando volvíamos al ascensor las puertas se abrieron y ahí apareció uno de los jefes del departamento.

—Colo—dijimos con Thiago acercándonos hacia el que nos miraba sin entender que hacíamos ahí

—¿Que hacen acá?—Se secaba la transpiración que bajaba por sus pronunciadas entradas

—Por que todos preguntan la misma pelotudez, laburamos acá.

—Chicos, se pusieron en pedo anoche no?

—Nooooo....—Pero ese silencio final nos delató claramente

—Pense que eso los iba a hacer safar....dios, esto es un quilombo, mantenganse lejos de cualquier persona porfavor y busquen algún lugar para resguardarse, tapen cualquier entrada o abertura.

—No te hagas el misterioso, decimos que carajo está pasando.

Suspiro—Una infección, parasitaria, se extendió desde las zonas rurales del país, todavía no impacta dentro de la ciudad de Buenos Aires pero lo que parecía algo que solo mataba ganado comenzó a matar personas y estamos tratando de frenarlo.

—La puta madre...—me agarre la cabeza mientras Thiago procesaba todo con la cara en completa pausa—Algun avance?

—Si, pero no es positivo, el parásito se expande con rapidez y lo hace durante la noche, por eso les pido, busquen refugio aunque sea dentro del laboratorio, por su bien— nos saludo con la cabeza y se retiró.

—Tiene que ser un sueño, estamos muy en pedo y estamos durmiendo todavía en cada...

—Sos joda Thiago? Los dos soñando a la vez y lo mismo? Tomamos birra no hongos— nuestra voz se alzaba cada vez más con cada palabra que salía de nuestra boca.

—Y si nos vamos a la mierda?

—Facundo nunca nos va a dejar salir

—Pero que me chupe la pija el pelado ese, no me voy a cagar muriendo porque tenga complejo de patovica.

—Pensa en frío Thiago, capaz el colorado tenga razón y lo mejor sea buscar refugio acá, se fue al subsuelo, así que nosotros nos vamos al segundo piso y vemos de buscar algo lo más alejado posible.



#414 en Terror
#1453 en Thriller

En el texto hay: sangre muerte, argentina., parásitos

Editado: 11.02.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.