Felicidad Fingida

CAPÍTULO 42 EL CONTRASTE DE JOAQUÍN

Joaquín vio a un amigo del club.

— ¡Genaro, por fin, güey! Accediste a venderme tus autos. Cuando me llamaste y me dijiste "tú ganaste", hiciste mi día. Mi papi es lo máximo, ya te transferí — le dijo.

— Pero tu rollo sí es mala onda. Para que veas que soy tu amigo, si un día los quieres recuperar, te los vuelvo a pasar al costo, brother. — continuo su amigo

— No te preocupes, yo sé que los vas a cuidar bien, pero ese dinero es para salvar la compañía. Y si te animas con el departamento… — pregunto Joaquin

— No, no te llego, brother, pero tengo a alguien que le va a gustar, está súper chida la zona, muy cool, y a ella le va a gustar. Le paso tu phone, ¿va? — Dijo Genaro

— Me parece bien. — contestó Joaquin

Joaquín vendió el departamento y los autos y fue a ver a su padre. Estaba en la casa, en el despacho, con Mateo. Entró y le dio el cheque.

— Son tres partes del dinero.

Se sorprendió Don Gonzalo.

— ¿De dónde sacaste tanto dinero?

— Vendí el departamento, los autos y también las motos.

— Me sorprendes. ¿Y qué hay de Diana?

— Ella me dejó. Le mostré cómo iba a vivir conmigo siendo pobre. Solo que Wanda va a cobrar intereses.

— Me sorprendes, hijo. De lo demás me encargo yo. ¿Y qué piensa Julia?

— No se lo he dicho, pero de verdad, padre, la amo y no me imagino una vida sin ella.

Recibió un mensaje.

— Es ella. Los dejo, me retiro.

Se reían Gonzalo y Mateo y salieron atrás de él. Vio a Julia y dijo Joaquín:

— ¿Qué sucede, Julia?

Todos estaban atrás de ella: su mamá, la mamá de Joaquín, Chelo y toda la servidumbre.

— ¿Qué pasa?

Sonrió Julia y tenía las manos atrás. Sacó un zapatito azul de estambre y luego uno rosa.

Joaquín no lo podía creer.

— ¿Es en serio?

Gritó Julia:

— ¡Sí! ¡Vamos a ser papás y de gemelos!

Gritó Joaquín y la abrazó y la besó, no lo podía creer. Lo felicitaban. Su familia estaba feliz. La besaba y le decía te amo.

— Gracias, Julia, de verdad, gracias por este regalo tan maravilloso.

— ¡Feliz cumpleaños, Joaquín! — dijo Julia

Don Gonzalo pagó a los accionistas y levantó la empresa. Sergio salía con la encargada de recursos humanos, Mateo salía con Sarita. Ana se casó con un señor mayor millonario y le puso casa a sus padres.

Julia y Don Gonzalo le iban a dar una lección a Joaquín y se la dieron. La mamá de Julia le juntó su dinero que le mandaba cada mes y se lo dio. Compraron una casa y abrieron un negocio en su rumbo y un restaurante sencillo en la colonia. Les iba bien. Cargaban a sus dos bebés regordetes, se parecían a Julia de cachetones y de hermosos a Joaquín, castaños claros de ojos azules como Joaquín.

Wanda recibió su pago y sus hijas se casaron con accionistas de empresas millonarios y guapos jóvenes.

Dijo Julia abrazada:

— ¿Qué se siente ser pobre?

Dijo Joaquín:

— Contigo y mis hijos a mi lado soy el hombre más millonario del mundo.

Se hizo la inauguración del restaurante, todos bailaban. Dijo Doña Blanca:

— ¿Cuándo le vas a quitar el castigo? Un año y sigue viviendo aquí.

Dijo Don Gonzalo:

— Amor, si él es feliz así... pero tú sabes que todo lo que tenemos va a ser para él. Que sufra un poco ser pobre y que valore lo que tenía, pero algo me dice que es feliz así.

Cargaban a los bebés y bailaban con ellos las mamás.

Dijo Joaquín:

— ¡Eres mi felicidad fingida, noooooo!!! ¡No lo creo, Julia, eres mi felicidad y no eres fingida!

Se besaron. Mientras todos bailaban y brindaban en la inauguración del restaurante de la colonia.

FIN

¡Mis queridas lectoras, lo logramos!

Hoy terminé mi novela "Mi Felicidad Fingida" con 42 capítulos y 311,399 caracteres. De una esposa fingida a unos gemelos cachetones de ojos azules, cerramos la historia de Julia y Joaquín.

Ya tengo más de 100 seguidores y mi libro de más de 300 mil caracteres, pero para poder abrir mi cuenta comercial y empezar a vender, Booknet me pide 150 lectores regulares y ahora solo tengo 3.

Si leíste mi novela y te gustó, ¿me ayudas?

Solo tienes que entrar a "Mi Felicidad Fingida" y darle a "Seguir libro" o "Añadir a biblioteca".

Si cada una de mis lectoras que ya me leyó me ayuda, en esta semana llegamos a los 150.

¡Gracias por todo su apoyo! Sin ustedes no hubiera pasado de los 292 mil caracteres donde estaba atorada.

Las quiero mucho.

Rosy

Novela completa: Mi Felicidad Fingida




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