¿Si el amor fuera una pelea de espadas te rendirás ante él o te ganaría la soberbia?
Si el ser que carcome de odio cada fibra de tu cuerpo te encuentra vulnerable ¿Irías desarmada o esconderías una daga pequeña?
Entre dos reinos, dos espadas y un odio a mi misma porque en el fondo lo deseaba.
Una sola noticia destruyó mi psiquis. Mi lealtad a mi misma
Huir era la única solución. O eso creía.
En la penumbra, el fragmento de mi anhelo buscaba constantemente su esencia.
No fue perderme a mí misma; el «sí» fue la consecuencia de mi soberbia.