Final Alternativo

31

TACKER

PRESENTE

—Brandy —la muevo para verle su rostro.

Odio verla así, llorando por mí. Por lo que ha sentido todos estos años.

Cuando estábamos en la escuela, Brandy era como una luz entre un bosque oscuro. Era una pequeña estrella sobre el cielo nocturno. Ella era todo lo opuesto a mí y la amaba. Se lo dije, en esa carta.

Le dije que la amaba, que era la mejor persona del mundo y jamás la olvidaría pero yo estaba roto y perdido. Necesitaba huir de mí, mi cabeza siempre me llevaba a lugares oscuros y a veces solo sentía como si estuviera sofocado.

Perder a mi padre fue horrible y más porque mamá era emocionalmente ausente. Cuando él murió, ella también.

Había algo en eso que no quería arrastrar a Brandy de la misma manera. No quería que la historia de ellos se repitiera conmigo y con ella.

Papá no se quitó la vida por lo de mi hermana, fue la última gota del vaso a punto de rebalsar. Mi papá ya había tenido problemas antes, en la adolescencia era como yo. Lo sé ahora.

Pensar que si un día yo hacía algo y podría dejar a Brandy tan vacía que su propia vida no valdría nada para ella, me mataba. No podía hacerle eso, no a ella.

—Brandy —limpio sus mejillas—. Por favor, deja que te hable, quiero que me escuches.

Sorbe por la nariz y asiente. —Está bien.

La vuelvo a atraer a mí y la abrazo con fuerza. —Lamento mucho lo que hice. Tienes razón, debí dejarte alguna señal, una forma que supieras que estaba bien pero sabía que si manteníamos contacto ibas a intentar buscarme y ayudarme, sé que tú realmente querías salvarme, pero no podía hacerte eso. No podía arrastrarte a mi oscuridad.

—Yo solo quería ayudar —susurra.

Beso su cabello, luego su frente. —Lo sé, sé que lo querías y honestamente, los años a tu lado fueron como un respiro. Eras todo lo bueno que tenía y justamente eso, era lo injusto. Tú no merecías ser mi salvavidas, mi saco de golpes o mi terapeuta. Tu solo eras mi amiga.

—Pero los amigos se ayudan.

Juego con un mechón de su cabello. —Lo sé y tú lo hacías pero, ¿Qué hacía yo por ti? Nada. Brandy, yo lo recuerdo. Recuerdo que sentía celos de cualquiera que pudiera alejarte de mí, recuerdo cuando algún chico demostraba interés por ti y yo te hacia quedarte a mi lado. Brandy, tu corazón ha sido tan grande que siempre volvías por mí pero, ¿Cuándo iba yo por ti?

Niega y se separa de mi cuerpo. —No digas eso, Tacker. Tú eras un buen amigo. Gracias a ti viví los mejores años de mi vida. Cada momento contigo era único, me hacías sentir como… no lo sé. Tú no te llevabas bien con nadie pero siempre estabas conmigo, me sentía especial

Veo su rostro por un instante y tomo sus manos para regresarnos al sofá, ella me sigue y se sienta. Esta vez no estamos separados, mis brazos la rodean y ella se acurruca conmigo.

Mi corazón se siente cálido en este momento.

Cuando éramos adolescentes tuvimos varios momentos que me aceleraban el corazón. Las veces que nos tomábamos de las manos, algunos besos en las mejillas, cuando en una ocasión ella se sentó en mi regazo y actué lo más normal posible pero mis momento favoritos siempre fueron cuando nos abrazábamos.

Abrazar a Brandy era como encontrar tu hogar después de caminar bajo la tempestad.

Le doy otro beso en la frente. —Después me fui, tenía que hacerlo antes de explotar. No sé qué significaba eso pero a veces pienso que si me hubiera quedado más tiempo con mi madre, yo me hubiera lastimado. Siento que a veces perdía el control y no usaba la razón. Solo quería desaparecer.

— ¿A dónde fuiste? —pregunta.

Suspiro, recordando esos días. —Bueno… lo primero que hice fue conducir hasta que el tanque de gasolina estaba por terminarse, luego tuve que encontrar un lugar donde dormir. Fue… malo, un motel, muy barato y ni siquiera dormí en la cama. Usé el suelo, se veía más limpio.

Suspiro.

—Luego… solo tomaba cualquier trabajo que pudiera. Hice de todo, limpie baños, usé un estúpido traje de tigre para una tienda de comestibles, todo lo que me diera para comer y a veces dormía en mi auto —explico—. Pero no sé, luego de unos meses algo paso. Empecé a conocer gente, personas mayores a mí. Abuelos, abuelas, gente que tiene mucho por contar y nadie les escucha.

Toco su mejilla y la acaricio.

—La señora Benton, el señor Morris, el señor Mateo Sánchez… personas que me hicieron ver la vida de maneras distintas. Ellos eran mis jefes o simplemente me los encontraba en los lugares donde dormía temporalmente, fue… como abrir los ojos por primera vez.

Aclaro la garganta.

—Me contaron de todo. Historias felices, divertidas, incluso raras pero interesantes —sonrío recordando algunas de ellas—. Pero otras eran duras, realmente duras. Me di cuenta que esas personas han vivido tanto y de alguna forma me entendían.

Sigo acariciando su mejilla, ella acaricia mi brazo.

—No fue hasta que llegué a alquilar un cuarto en la casa de los Harris —digo—. Una pareja mayor y ellos eran tan amables. Me contaron muchas cosas, incluso sobre su hijo que se suicidó y… no lo sé, quizás ellos veían algo en mí que les recordaba a su hijo —respiro profundo—. El señor Harris me encontró volviendo del trabajo un día y me dijo, sin saludarme antes: Tú mereces vivir, Tacker.

Mis ojos se humedecen. Esa noche, era fría y oscura pero fue como si esas palabras encendieran algo en mí, algo pequeño que creció.

—La señora Harris me dijo otro día que cada segundo merece ser vivido, en honor a quienes nos trajeron —sonrío levemente—. Ella era una de esas mujeres religiosas pero nunca fue intensa o me juzgaba, ella me decía lo que creía y un día me contó algo. Me dijo que yo le recordaba a un tal Jonás.

Recuesto mi mejilla sobre la cabeza de Brandy, con la mirada en la ventana, casi transportado de nuevo a la cocina de los Harris.

—Ella me dijo que ese Jonás era un personaje único, renegaba de todo, se quejaba, desobedeció a Dios y luego, nadie lo quería cerca porque casi lo consideraban una maldición. Él hizo todo lo que no tenía que hacer y aun así Dios siguió con él. Incluso cuando reclamó, cuestionó y se perdió.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.