First Dose [completa]

Heesoo: Primera Dosis

   Ya había pasado un buen tiempo desde que Dojun se había puesto la primera dosis, para ser más claros, casi un mes y medio. Luego de aquellos dos días llenos de dolores y malestares, el alfa había vuelto a ser como siempre, solo que estaba vez, aunque no estuviera enfermo, se dejaba mimar mucho por Heesoo, dado que este último no se negaba a hacerlo.

    De a poco habían empezado a salir, Dojun había retomado su trabajo junto a todos sus empleados, quienes le agradecían el haber cerrado por completo la empresa justo en el momento más crítico y que aún en ese modalidad, hayan recibido un pago, aunque éste había bajado la cantidad de ingresos. Sin olvidar que en las semanas siguientes tras la vacunación de Dojun, Heesoo fue a ver a sus padres junto a Dal, para verificar que estén bien, sin embargo, su papá había caído enfermo, gracias al cielo nada relacionado con el covid-19, solo era un pequeño resfriado. Dojun vivió una semana sin Heesoo y sin Dal. Se sentía muy solo, por lo que después de unas llamadas decidió ir a visitar a sus suegros, quedándose por varios días junto a ellos, dándole una gran sorpresa a Heesoo, quien pensaba volver junto al alfa, al día siguiente.

    Tras unos días, los tres volvieron a su casa, Dal corrió hacia su camita que se hallaba al lado del sofá más largo y se acostó mientras agarraba su pequeño hueso de juguete que tanto había extrañado.

    Heesoo río ante el comportamiento de la pequeña canina y Dojun la miró enternecido.

    Sin embargo, había llegado el día. Hoy le tocaba a Heesoo recibir su primera dosis.

    Esa misma tarde iría a que se la coloquen, solo había un problema y era que Dojun deseaba ir y acompañarlo, pero no podía, había adjuntado una reunión para ese mismo día sin saber nada. Se sentía entre la espada y la pared, no podía faltar a la reunión, y al mismo tiempo no quería dejar a Heesoo ir solo.

    —Oye, estaré bien. Soy grande de cualquier forma.

    —Solo de años. —Respondió Dojun en voz baja, más esto no ayudó a que Heesoo no lo escuchara y le diera una mirada de amenaza.

    —¿Te crees muy alto señor Everest? —El menor se cruzó de brazos, haciéndose el indignado.

     —Solo no quiero dejarte solo, ¿y si los efectos secundarios te llegan más fuertes? Quiero apoyarte. —El beta miró a su novio y le dedicó una sonrisa tranquilizadora.

     —Estaré bien. ¿Recuerdas quién soy? Heesoo, 24 años, beta, súper fuerte, invencible. —Se halagó a sí mismo haciendo que el mayor sintiera unas tremendas ganas de reír, las cuales se aguantó, como siempre.

    Dojun suspiró y dejó de lado su preocupación, dándose cuenta que se parecía a los y las omegas de la época medieval, despidiendo a sus alfas que se iban a la guerra.

    —Prométeme que me llamarás cuando estés de regreso. —Heesoo asintió y se hizo de puntitas para alcanzar con sus labios, la mejilla de Dojun y depositar un suave beso ahí.

    —Nos vemos en la noche.

    —Trataré de regresar rápido.

    El menor dio vuelta los ojos y río.

    —No es necesario, utiliza el tiempo que necesites y ya nos veremos.

    Dojun vio como Heesoo salía de su casa mientras Dal lo seguía, sin embargo el menor le dijo con mucho cariño que no podía ir con él, y Dal regreso con Dojun.

    —Ya regresará. Solo procura no hacer ninguna travesura. —Dojun se agachó y acarició la peluda cabeza de la perrita, agarró sus cosas y salió de casa.

    Heesoo no debía demorar mucho, así que era mejor dejar a Dal dentro con todo lo que necesitaba.

(•••)

    No había demorado mucho. El recinto donde se llevaba a cabo la vacunación no estuvo muy lleno, por lo que su regreso había sido rápido.

     Dal revoloteaba por toda la casa, mientras Heesoo preparaba algo para comer, y fue ahí cuando se acordó de algo muy importante.

     —"Prométeme que me llamarás cuando estés de regreso".

     "Oops" —pensó. Se le había olvidado por completo, aunque en realidad solo habían pasado 10 minutos desde su regreso, salió corriendo hasta la mesita de centro que se hallaba en la sala, y donde había dejado su celular.

     Marcó. Al tercer timbre la llamada fue contestada.

     —Heesoo, ¿te encuentras bien? —Se le oía muy preocupado.

     —Estoy bien, solo te llamo para que veas que llegué a la casa sano y a salvo. —Le respondió soltando una leve risa ante lo último había dicho.

     —Por favor, cualquier cosa me avisas. Sigo en la empresa, los administradores han decidido tomar un descanso de 5 minutos. Estaré por allá en una hora o dos.

     Heesoo rodó los ojos y sonrió.

     —Te estaré esperando. Te quiero.

     —Te quiero. —Ambos sonrieron a través de la línea, aunque a uno se le notaba más que al otro.

     La llamada se cortó y el menor siguió en lo suyo recordando haber dejado la cocina prendida junto con el arroz. Corrió rápidamente hasta la cocina y por suerte no había pasado nada, el arroz aún no estaba listo.

     Su cabeza se encontraba muy revuelta, quizá esos eran indicios de los síntomas, debido a que es la primera vez que se olvida de lo que debía o estaba haciendo.

     —Ojalá no sea tan fuerte. —Con esas últimas palabras se acercó al refrigerador para sacar el tomate y la lechuga. Se armaría una rica ensalada mientras el arroz termina de prepararse.

(•••)

     —Señor, le envíe un mensaje a Heesoo hace un rato y el dijo que todo estaba bien. —Dojun miró a su secretaria y suspiró, dejando caer su cuerpo.

     Por su mente solo pasaban todos los síntomas y lo que él sentía ante ellos, por lo que no quería que Heesoo pasara por lo mismo, menos estando solo.

     —Está bien. ¿Ya decidieron algo? Los administradores están volviéndome loco.

     —Están algo angustiados por el hecho de que usted no acepte su propuesta, pero eso ya es cosa de ellos. Usted solo debe ver por lo mejor de esta empresa.



#1327 en Fanfic
#8046 en Novela romántica

En el texto hay: homosexual, alfabeta, alfaxbeta

Editado: 17.01.2024

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.