Flor de Sangre

CAPÍTULO 7

Corro por el palacio. Debo ir a la zona de invitados. Entro en la habitación de huésped, pero Kiara no está. Un alboroto desde el exterior llama mi atención. Decido asomarme por la ventana y veo que Kai y Kiara se están despidiendo de Semmyaza. Me doy prisa por salir. Antes de que Kiara se suba al carruaje, logro alzar la voz a tiempo.

-¡Tenemos que hablar!-grito a todo pulmón.

-Collet, nos tenemos que ir.-me suelta Kai a la cara con tono borde.-Tenemos una agenda apretada y tengo el tiempo justo para ir a visitar a mis padres.

-Sí,-complementa Kiara.-Volver a Argansta, repartir el razocinio de comida y hacer un entrenamiento al pueblo para la guerra, si es que ocurre.

Jalo a Kiara del brazo.

-Vuestra agenda y viita a Azazel y Miyuki son una mierda comparado con lo que tengo que deciros.

Kai iba a protestar, pero tiro de él también. Sorprendentemente se deja llevar por mi agarre apresurado. Les pido que vayan a la sala de reuniones. Los siguiente eran Zyran, Akane y Lucifer, que eran los siguientes en quienes más confiaba.

-Y buenos días Semmyaza.-digo educadamente para luego irme.

Tras haber despertados a todos a primera hora de la mañana, me estoy dirigiendo a la ala de reuniones. Jack me acompaña, tapado por una manta. Fue lo primero que pillé y lo único que tenía para taparle.

Abro las pesadas puertas de oro. Jack me tiene que echar una mano. Tras ellas hay una inmensa oscuridad. Él me mira desconfiado y asiento. Pasa primero. Posteriormente, abro mi bolso y saco la gema de Fuego. Lucifer y Zyran la reconocen de inmediato. Zyran suelta a su hija a Akane y se atraganta con su bebida extraña de color vómito y olor a muerto.

-¿Que?

Destapo a Jack y todos le ven bajo la luz de las velas. Todos ellos ven con más claridad que nosotros dos en medio de la oscuridad.

-¡Jack!-se sorprende Kai

-¡Collet,¿es enserio?!-exclaman Zyran y Akane.

Mientras la gema del Fuego parpadea por la presencia de Jack, Lucifer se levanta y se aproxima a nosotros.

-No, si os parece os he hecho venir aquí para perder el tiempo.

-¡Guarda la gema de inmediato en el bolso!-me ordena Lucifer.

-Nunca había parpadeado así.

-Claro que no, porque no deben estar cerca de los humanos.-me explica Akane.

-Pero yo soy humana.

-Medio humana.-corrige Jack.

Le fulmino con la mirada. El capta el mensaje y guarda silencio. Mi padre ya lo había escrito en sus manuscritos:”antimagia anula la magia”

Lucifer da un par de vueltas y verifica que Jack es un humano, aunque no le reconoce al instante. En cuestión de un año, Jack se había vuelto mucho más alto y corpulento, además de esas pintas de matón que traía.

-Gracias por tomar decisiones tú sola y liberar a un forastero sin que me avises.-me dice Lucifer.

Está furioso. Me empuja a un lado y le muestra a Jack su palma de la mano. Enciende un fuego y la acerca hacia él. Otras veces habría dejado que hiciese lo que quiera con él, pero esta vez no. Sé que esa es la manera que tienen los demonio de proteger y es deshaciéndose de lo que consideran peligroso. Chasqueo los dedos y detengo el tiempo. Puedo acercarme a él y clavarle la daga en el cuello. Sigue siendo un ángel caído, ¿cierto?

Clavo la punta en su punto débil. Cuando reactivo el transcurso del tiempo el ruge. Soy yo la que impone el orden por una vez:

-Escucha bien porque no estoy pidiendo tu permiso, te lo estoy diciendo: Me voy por unos días con Jack y me llevaré a mi hermano. Te guste o no la idea a ti y a vosotros.-señalo a los demás.

Lucifer sonríe, sin perder esa ferocidad que siempre tiene.

-Te matará y, si no lo hace él, lo harán lo ángeles.-me advierte tumbado en el suelo.

-Me voy ya. Si quereís acompañarme no os lo impediré, pero me voy.

Tomo la mano de Jack y me lo llevo. Estoy harta de este palacio y me gustaría ser yo la que decidiese por sí mima. No quiero ser más un peón de nadie.

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Mientras Jack está usando mi baño para ducharse, meto algo de ropa en un jarrón. En el infierno se usaban bolsos como accesorios y los jarrones infinitos, que eran algo fuera del alcance de la comprensión humana, eran las mochilas. Estos tenían gran espacio en su interior y se podían hacer más pequeños o grandes según el gusto de su dueño. Incluso podía guárdelos en un bolsillo.

Kai irrumpe en mi dormitorio. Camina a pisotones y con el ceño demasiado fruncido.

-¡Oye!-su voz resuena con firmeza.-¿Qué fue eso?

-Kai,¿ qué quieres?

-¿Cómo que qué quiero, Collet?- repite imitando mi voz.-No puedo creer que hayas pillado tal capricho por él. ¡Más aún cuando te abandonó de esa forma!

Meto en el jarrón tres conjuntos de ropa, agua, mi daga y medicina a base de plantas, la que había en el Infierno. También me llevo una cuerda. Cambio , con un hechizo, el tamaño del jarrón al de un lápiz

-Ni siquiera me estás ecuchando, Collet. ¡Eres igual de impulsiva y de imbécil que cuando te conocí!

-Vete a la mierda, Kai.

-Y todo esto por un tío…

Me impide seguir adelante y rebusca en el bolsillo de su chaqueta kaguran de color negro metálico con patrones cosidos en hilo de plata. Me entrega unas cartas del Póker de hierro. Son muy finas. Las lanza y esta se clavan en la pared. Luego vuelven a su mano. Veo que tienen la firma de Azazel. Él tenía un ingenio para hacer armes, no por nada formó parte de la corte como ministro de guerra.

Tampoco e debía por nada su mote de: “Forjador de armas malditas”

-Se las pedí a mi padre para ti. Así tendrás algo mejor para defenderte que esa estúpida daga.

Se pone ligeramente rojo.

-Te da vergüenza demostrar que sí te importo.

-Pues claro que me importas…Además no pienso dejarte sola con Jack, no me fío ni un pelo. Yo y Kiara iremos contigo.

Recuerdo que tengo que liberar a mi hermano, sacarle de la mazmorra del palacio imperial-Además necesito más apoyo en este viaje que voy a hacer con Jack. Hay una oportunidad para el Infierno y necesito que alguien del cuerpo de exploración me acompañe. Me dirijo a la puerta. Kai me sigue.




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